Euríbor rompe la barrera del 2,8% y registra su mayor alza desde 2023

Los tenedores de hipotecas variables con revisión anual pagarán cerca de 60 euros más al mes. El mercado interbancario descuenta ya un BCE más cauto, lo que mantiene a los bancos del IBEX en una situación de márgenes favorable.

El Euríbor a doce meses ha cerrado mayo de 2026 en el 2,804%, superando la barrera psicológica del 2,8% y anotando la mayor subida mensual desde diciembre de 2023. Una cifra que sorprende, pero no es caprichosa.

El incremento es de 5,7 puntos básicos respecto a la media de abril. Frente a mayo del año anterior, el salto es aún más brusco: 72,3 puntos básicos. No es una corrección técnica. Es un cambio de régimen en las expectativas de tipos.

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Por qué vuelve a subir el Euríbor

La explicación no está en Fráncfort, al menos no directamente. El BCE no ha movido ficha. Pero el mercado interbancario, ese termómetro implacable, ya descuenta un escenario distinto al de hace tres meses. Las actas del banco central sugieren que la pausa de junio podría alargarse. La inflación subyacente se resiste a ceder del 2,5% en la eurozona. Y mientras, el estrecho de Ormuz sigue sin normalizarse del todo.

El consejero delegado de Rastreator, Víctor López, lo resume con acierto: ‘Hace unos meses se esperaba que el Euríbor bajase de forma más progresiva, pero la evolución de la inflación y el actual contexto geopolítico han frenado esas previsiones’. El mercado interbancario no espera. Cotiza la incertidumbre al instante.

El mercado interbancario descuenta ya un BCE más prudente, con los precios del dinero sostenidos en el nivel actual durante más meses de lo previsto.

Hipotecas: la cuota vuelve a tensarse

Vayamos al impacto real. Un hipotecado con un préstamo tipo de 150.000 euros a 30 años, diferencial del 0,99% y revisión anual con el dato de mayo, verá un encarecimiento de su cuota de unos 60 euros al mes. Son más de 720 euros al año.

No es una cantidad que dinamite una economía doméstica saneada. Pero suma presión en un momento en el que la cesta de la compra sigue cara y el ahorro embalsado tras la pandemia ya se ha consumido en buena medida.

Laura Martínez, portavoz de iAhorro, pone el dedo en la llaga: es el momento de que ‘los usuarios conozcan qué tipo de hipoteca tienen y las ofertas que se pueden conseguir’. La subrogación de créditos, el cambio de banco, vuelve a ser una opción real para arañar diferenciales más bajos.

Es una dinámica que ya vimos en 2023.

subida hipotecas

Análisis: la banca, atenta a la curva de tipos

Desde que el BCE inició el ciclo de subidas en julio de 2022, el Euríbor medio mensual ha sido un barómetro casi perfecto del margen de intereses de la gran banca española. Con el índice en el 2,8%, las entidades aún disfrutan de un diferencial saludable entre lo que cobran por los préstamos y lo que pagan por los depósitos. A mi juicio, sin embargo, ese colchón se estrecha.

Cabe recordar que los bancos del IBEX 35 -Santander, BBVA, CaixaBank, Sabadell, Bankinter- ya avisaron en sus presentaciones del primer trimestre de que el pico del margen de intereses podría haber quedado atrás. Una subida del Euríbor como la de mayo no invalida esa tesis, pero sí retrasa la erosión de márgenes que el consenso descontaba para la segunda mitad de 2026. De hecho, los futuros sobre el Euríbor a un año ya no dibujan una pendiente descendente tan pronunciada como en febrero.

Diego Barnuevo, analista de mercados de Ebury, introduce una variable interesante: si se alcanza un acuerdo de paz que reabra parcialmente el flujo del estrecho de Ormuz, las expectativas de una segunda subida de tipos del BCE se reducirían. La contrapartida, apunta, es que el Euríbor podría acabar el año por debajo de las cotas actuales. Pero no alcanzaría los niveles previos al conflicto. Es decir, el suelo del índice ha subido de forma estructural.

Comparto esa lectura. El Euríbor no va a volver a negativo, pero tampoco va a volver a bajar del 2% con facilidad en un contexto en el que los tipos neutrales del BCE se sitúan, según nuestras propias estimaciones, en torno al 2,25%. Eso cambia las reglas del juego para los hipotecados que se acostumbraron a cuotas ridículamente bajas entre 2016 y 2021.

La clave técnica para los inversores en banca está en la pendiente de la curva. Si el Euríbor a doce meses se mantiene por encima del tipo de depósito del BCE (actualmente en el 2,50%), la gran banca española seguirá generando un margen de intereses por encima de lo previsto. La señal de alarma llegará el día en que esa curva se invierta de nuevo. No es el caso. Pero mayo nos recuerda que el camino es todo menos lineal.

Veredicto Merca2

Cotización al cierre o apertura: La parte larga de la curva de tipos en euros reaccionó con un repunte de 4,5 puntos básicos en el bono alemán a diez años tras conocerse el dato del Euríbor, situando al bund en el 2,62% al cierre de la sesión del 29 de mayo. El IBEX 35, mientras, cerró plano con una ligera caída del 0,12%, lastrado por las utilities pero con los bancos aguantando el tipo con subidas del 0,5% en media.

Clave técnica: Si la cotización de CaixaBank consolida el soporte de los 5,32 euros, el valor tiene recorrido hasta los 5,80 en las próximas semanas, siempre que el Euríbor no perfore el 2,70% a la baja. Una lectura por debajo de ese umbral activaría recogida de beneficios en el sector financiero del IBEX.

Apunte macro: La prima de riesgo española cotiza en 78 puntos básicos al cierre de esta edición, apenas un punto por encima del mínimo anual. El mercado de deuda soberana ha ignorado por completo la tensión del interbancario, lo que otorga una tranquilidad relativa: el inversor institucional no está castigando a España por la volatilidad del Euríbor.


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