Menos extranjero y más turismo nacional: La nueva y drástica estrategia de Vueling e Iberia Express

Iberia Express y Vueling han replanteado su estrategia por la crisis en Irán.

IAG ha cambiado su estrategia para este verano en sus aerolíneas «low cost». La empresa hispano-británica ha replanteado los destinos de Vueling e Iberia Express, reduciendo la importancia de los destinos internacionales y apostando por los viajes locales, que se han vuelto un refugio para este verano ante la crisis económica generada por la guerra en Irán.

El cambio en la estrategia de Iberia Express y Vueling no debería ser una sorpresa. Los avisos de los últimos meses, tanto de los analistas económicos de Renta 4 como de Bloomberg, de organizaciones como la IATA e incluso de la propia IAG o Ryanair sobre el turismo internacional, empiezan a dibujarse como una realidad, con el aumento de los precios marcando las decisiones de los viajeros. Esto, sumado a la pérdida de algunos destinos de Oriente Medio, ha hecho que las zonas playeras de España se hagan todavía más importantes en la próxima temporada estival.

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Según declaraciones recogidas por El Economista, el consejero delegado de IAG, Luis Gallego ha asegurado que la capacidad perdida en Oriente Medio «se ha reasignado a otras oportunidades» buscando «la máxima optimización». Esto se ha hecho evidente en ambos casos, con el aumento de las frecuencias de Iberia Express tanto a las Islas Canarias como a las Baleares y de Vueling, que ha reforzado los destinos nacionales con los aviones que antes de la guerra volaban a Israel.

Sede de Vueling en 2023. Fuente Agencias
Sede de Vueling en 2023. Fuente Agencias

Este movimiento forma parte de un cambio de estrategia generalizado de las aerolíneas. Si bien ayer los datos de las aerolíneas europeas mejoraron en Bolsa ante la posibilidad de una tregua en el Estrecho de Ormuz, todas se han ido preparando para una crisis larga, y esto incluye también prepararse para un cambio en las preferencias de los viajeros. En particular para las «low cost», con sus márgenes más controlados en su modelo de precio, les resulta difícil adaptarse a esta nueva realidad.

UNA SOLUCIÓN LEJANA

Lo cierto es que desde IAG se ha hecho especial énfasis en el riesgo que genera para el sector que el conflicto se siga alargando. El propio Gallego señaló la semana pasada que si la crisis se alargaba más allá del verano, se podía empezar a ver aerolíneas declarándose en quiebra. Un sentimiento del que se hizo eco el consejero delegado de Ryanair, Michael O’Leary, en una entrevista con el canal norteamericano CNBC.

Si los precios del petróleo se mantienen en los actuales niveles y si el estrecho de Ormuz permanece cerrado hasta septiembre u octubre, habrá quiebras de aerolíneas en Europa«, sentenciaba el directivo irlandés, dejando poco espacio para las dudas. Es cierto que hay movimientos que pueden hacerse en el corto plazo, sea reubicar algunos aviones, cancelar vuelos a destinos menos lucrativos o revisar los modelos de precios, pero no todas las opciones son viables para las «low cost».

OCUPAR LOS ESPACIOS VACÍOS QUE HA DEJADO RYANAIR

Si una ventaja tienen Iberia Express y Vueling para aplicar la nueva medida, es que hay algunos aeropuertos que tienen más espacio para ellas que antes. El abandono de Ryanair de algunos aeropuertos españoles, entre ellos el de Santiago, por las tarifas «abusivas» de Aena ha sido también una ventana para sus rivales, en particular para los que comparten el modelo «low cost».

Avión de Ryanair en Barajas. Fuente: Agencias
Avión de Ryanair en Barajas. Fuente: Agencias

En particular, Vueling ha hecho un esfuerzo por ocupar las conexiones con Barcelona que los irlandeses han dejado libres. Es cierto que no han conseguido de momento ocupar todos los espacios que los irlandeses han abandonado, pero también han sido claves para que algunas de estas zonas recuperen parte de sus conexiones; además, la estrategia les ha resultado rentable, pues algunos de estos destinos han crecido en cuanto a la demanda precisamente por la crisis que se ha desatado por la guerra en Irán.

VUELING E IBERIA EXPRESS, LISTAS PARA EL VERANO

Los movimientos de Vueling e Iberia Express muestran lo complejo que se ha hecho el calendario para las «low cost» de cara a la temporada estival. Si bien las de largo radio pueden pensar en los destinos de Estados Unidos y América Latina como solución, para las empresas de bajo coste la respuesta tiene que estar en destinos europeos o nacionales. Al mismo tiempo, el valor de estos territorios como «refugios» permite que sigan soñando con un verano de récords.

El peligro real, entonces, no es el efecto de la guerra en los precios o la demanda para la temporada estival, sino la crisis posterior del combustible. Es cierto que las españolas han asegurado que han almacenado suficiente para no cancelar destinos o vuelos en las próximas semanas y meses, pero una vez que llegue el otoño, la situación puede cambiar y las Navidades pueden ser complicadas. A esto se suma que ya hay reportes de algunas líneas aéreas que han reducido frecuencias, juntando varios vuelos, para mantener un nivel de ocupación alto en sus aviones, con el ejemplo evidente de Volotea.

Es una crisis sobre la que las operadoras tienen poca o ninguna capacidad de respuesta. La realidad es que la situación geopolítica sigue siendo complicada, y no hay indicios reales de que se vaya a resolver rápidamente; lo que, antes o después, acabará por afectar a los precios, los destinos o la capacidad de volar de todas las aerolíneas si no se reabre el Estrecho.


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