Precio de la luz 12 de mayo: subida del 31,47% con 10 horas por encima de 100 euros

La luz toca máximos en el tramo nocturno y alcanza los 134 euros/MWh a las 21:00. El encarecimiento del gas y la baja generación eólica concentran la presión en las horas de más consumo.

Mañana, el recibo de la luz da un vuelco. El precio medio del PVPC para el martes 12 de mayo escala un 31,47% respecto al lunes, según los datos horarios publicados por OMIE. Nada más empezar el día, el mercado mayorista ya anticipaba una jornada de alto voltaje para el consumidor regulado.

El desglose horario revela que diez franjas –la mitad del día– superarán la barrera psicológica de los 100 euros/MWh. Las peores horas se concentran al anochecer, un patrón que castiga a quien no puede evitar encender el horno o la calefacción cuando vuelve a casa. En la mayor parte de esos tramos, el precio se mueve en una banda de 100 a 135 euros/MWh, con picos que rozan los 140 a última hora de la tarde.

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Diez horas por encima de los 100 euros/MWh: el mapa del martes

La estructura del PVPC, que traslada al consumidor el precio horario del mercado mayorista, hace que mañana cualquier decisión doméstica tenga consecuencias directas en la factura. La hora más cara –las 21:00– marcará alrededor de 134 euros/MWh, mientras que la madrugada ofrecerá el único respiro, con precios inferiores a 70 euros/MWh entre las 03:00 y las 05:00. A lo largo de la mañana, la tarifa irá escalando de forma progresiva, superando el umbral de los 100 euros ya a partir de las 08:00.

Para los hogares que disponen de discriminación horaria, la ventana de ahorro se reduce prácticamente a las horas nocturnas. Quienes carecen de este contrato y tienen un consumo uniforme a lo largo del día se enfrentan a una media diaria que supera los 103 euros/MWh. La mayoría de las horas se sitúa por encima de esa cota, lo que convierte al 12 de mayo en una de las jornadas con más tramos caros del mes.

Gas caro y poco viento: las razones de la subida

La presión sobre el PVPC no surge de un único factor. El precio del gas natural en el mercado ibérico, según MIBGAS, ha repuntado en las últimas sesiones y se sitúa por encima de los 40 euros/MWh. Este incremento encarece directamente el coste de las centrales de ciclo combinado, que marcan el precio marginal en muchas horas del día. A la vez, la generación eólica –que habitualmente tira del precio hacia abajo– se ha desplomado: la previsión de viento para mañana apenas alcanza para cubrir un 8% de la demanda, según los datos del gestor técnico.

Esa combinación deja vía libre a las tecnologías más caras, sobre todo durante la punta de consumo que va de las 19:00 a las 22:00. No es una casualidad: en esa franja la demanda tira con fuerza y, sin suficiente renovable barata, el gas toma el relevo. Como resultado, el precio medio diario da un salto del 31,47%, una variación que los consumidores ya notarán en el próximo ciclo de facturación.

PVPC martes

La contradicción de un sistema renovable que sigue dependiendo del gas

Yo llevo años escuchando que España lidera la transición energética gracias a sus aerogeneradores y a sus placas solares, pero cada vez que la meteorología falla, la tarifa eléctrica vuelve a depender del gas como si nada hubiera cambiado. La subida de mañana es un recordatorio incómodo de que, sin almacenamiento masivo ni una gestión activa de la demanda, la promesa de una luz barata y limpia se desvanece en cuanto el viento se detiene.

Los ciclos se repiten: en cuanto las temperaturas suben y el aire acondicionado dispara el consumo, el precio del gas vuelve a dominar. Mientras, la capacidad de almacenamiento con baterías apenas cubre unas horas y los proyectos de hidro bombeo avanzan a paso lento. Así, lo que el sistema gana en capacidad renovable instalada lo pierde en flexibilidad real cuando más se necesita. Cuando los precios superan los 100 euros/MWh en diez horas del día, el mercado está enviando una señal clara: o aceleramos las infraestructuras de respaldo, o los consumidores seguirán pagando la factura de esta contradicción.

No quiero ser catastrofista, pero conviene que la agenda política tome nota. La próxima subasta de almacenamiento, prevista para finales de 2026, no resolverá nada a corto plazo, y mientras tanto, episodios como el de mañana se repetirán con más frecuencia. Los hogares, mientras, harán lo que siempre: apagar los electrodomésticos a las ocho de la tarde y esperar a que amanezca.


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