El Ibex 35 cerró la sesión del 8 de mayo con una caída del 0,95%, lo que le llevó a perder los 18.000 puntos y situarse en los 17.889,40 enteros. La combinación del repunte del crudo hasta los 102 dólares y la tensión geopolítica en Oriente Medio castigó a un selectivo lastrado además por los resultados trimestrales de IAG y Grifols, que se despeñaron en la recta final de la jornada.
El Brent supera los 102 dólares y enciende todas las alarmas
Los futuros del petróleo Brent para entrega en julio escalaron hasta los 102 dólares por barril, según los datos del Intercontinental Exchange (ICE). La escalada del crudo, del entorno del 3% en la sesión, respondió a los renovados temores sobre la seguridad del suministro en el Estrecho de Ormuz tras la escalada verbal y militar entre Estados Unidos e Irán. La amenaza de nuevos ataques y el cierre de facto de rutas marítimas afectaron a las aerolíneas europeas; el sector turístico y el transporte sintieron el golpe de un combustible que lleva semanas instalado por encima de la barrera de los 100 dólares.
En ese contexto, los valores más expuestos al consumo de combustible y a la demanda turística lideraron las pérdidas. El Ibex 35, cuyo peso en empresas ligadas al turismo y la aviación es significativo, acusó el impacto de manera directa. Cada dólar adicional en el crudo se traduce en mayores costes operativos para las aerolíneas y en una presión extra sobre los márgenes de los gigantes hoteleros y de restauración presentes en el selectivo.
IAG y Grifols se desploman tras sus resultados trimestrales
El holding de aerolíneas IAG (que agrupa Iberia, British Airways, Vueling, Aer Lingus y Level) cedió más de un 3%, mientras que la farmacéutica Grifols se dejó un 4% adicional, según los datos recogidos por esta redacción al cierre del mercado. Ambos valores presentaron sus cuentas trimestrales antes de la apertura y el mercado no ocultó su decepción. En el caso de IAG, la recuperación del tráfico aéreo no terminó de compensar el alza del queroseno y las coberturas de combustible empezaron a mostrar agotamiento. Grifols, por su parte, mostró una generación de caja inferior a la esperada, lo que reavivó los fantasmas de la reestructuración financiera que arrastra desde 2024.
La caída de estos dos pesos pesados fue suficiente para arrastrar al conjunto del índice, que ya venía debilitado por la corriente vendedora de primera hora de la mañana. El resto de blue chips, como Inditex o Santander, apenas amortiguaron la hemorragia con leves avances o caídas inferiores al 0,5%.
¿Corrección pasajera o cambio de tendencia en el Ibex 35?
Hay que mirar más allá del dato diario. La pérdida de los 18.000 puntos no es un simple número redondo: es el soporte psicológico que el selectivo había defendido con uñas y dientes desde finales de abril. El retroceso de ayer se produce además con un volumen de negociación por encima de la media, lo que sugiere que no se trata solo de una recogida de beneficios aislada, sino de un cambio en el ánimo inversor.
Los precedentes no son tranquilizadores. Cuando el crudo Brent se asentó por encima de los 100 dólares de manera prolongada durante la primavera de 2022, el Ibex 35 llegó a sufrir correcciones cercanas al 10% en apenas tres semanas. La diferencia de aquel episodio con el actual es que entonces la inflación general ya galopaba y los bancos centrales estaban a punto de iniciar un ciclo agresivo de subidas de tipos. Ahora, la economía europea muestra señales de estancamiento, pero los tipos todavía no han bajado lo suficiente para compensar el shock energético. Eso sí, el margen de maniobra del BCE es estrecho, y cualquier repunte de la inflación importada a través del petróleo podría retrasar las bajadas de tipos previstas para el segundo semestre de 2026.
En mi opinión, el castigo de ayer tiene componentes fundamentados: una tormenta perfecta entre las cuentas empresariales y la geopolítica. Sin embargo, no creo que estemos ante el inicio de un mercado bajista en toda regla. La clave estará en si el Brent consolida los 102 dólares o si, por el contrario, la diplomacia logra rebajar la tensión en el Golfo Pérsico en los próximos días. Mientras tanto, el Ibex 35 se enfrenta a un suelo delicado. Si pierde los 17.800 puntos, el siguiente nivel técnico relevante se sitúa en los 17.500. Los inversores harían bien en vigilar de cerca esos niveles y, sobre todo, los próximos datos de inventarios de crudo en Estados Unidos y las declaraciones de la OPEP+. La volatilidad seguirá presente. (Dejémoslo en un ‘ya veremos’).





