Tether roza los 570 millones de usuarios de USDT en mercados clave

La mayor stablecoin del mundo declara un crecimiento del 60% en su base de usuarios en poco más de un año, impulsado por países con alta inflación. La cifra reabre el debate sobre quién audita realmente al mayor emisor privado de dólares digitales.

La mayor stablecoin del mundo (una moneda digital que busca mantener un valor fijo, normalmente atado al dólar) acaba de poner cifra a su escala global. Tether asegura tener cerca de 570 millones de usuarios de USDT, una cifra que se concentra sobre todo en países donde la moneda local pierde valor y el acceso al dólar es difícil. Para ponerlo en contexto, hablamos de una base de usuarios mayor que la población de Estados Unidos y la Unión Europea juntas.

El dato lo recoge la última atestación trimestral elaborada por la consultora BDO, una de las cuatro firmas internacionales que auditan a Tether de forma periódica. No es una auditoría completa al uso, sino una verificación puntual de las reservas y métricas que la empresa declara, una distinción que conviene tener clara antes de leer cualquier titular sobre la mayor emisora de dólares digitales del planeta.

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Qué dice exactamente el informe sobre los 570 millones de usuarios

Según la documentación publicada por la propia compañía, Tether ha pasado de los aproximadamente 350 millones de usuarios reportados a finales de 2024 a rozar los 570 millones en el primer trimestre de 2026. Es un salto del 60% en poco más de un año, en un sector que no suele crecer en línea recta.

La cifra se refiere al número de carteras (wallets) que han mantenido o movido USDT en algún momento, no a personas únicas verificadas con documento de identidad. Dicho de otro modo: una misma persona puede tener varias carteras, igual que un mismo usuario puede tener varias cuentas en distintos bancos. Por eso conviene leer el dato como una medida de alcance del producto, no como un censo poblacional exacto.

El crecimiento, según la propia Tether, viene impulsado por economías emergentes: Argentina, Turquía, Nigeria, Vietnam, Brasil y varios países del sudeste asiático aparecen recurrentemente en los informes internos de la compañía. Son mercados con alta inflación, controles de capital o sistemas bancarios poco accesibles, donde un dólar digital que se mueve por el móvil resulta más práctico que un dólar físico guardado bajo el colchón.

Por qué este número importa más allá del sector cripto

Que una empresa privada con sede en El Salvador gestione el equivalente a un sistema bancario de tamaño medio no es una anécdota. USDT funciona ya como dólar de bolsillo en buena parte del mundo emergente, y eso tiene implicaciones que se discuten desde el Banco Central Europeo hasta el Fondo Monetario Internacional.

Por ponerlo en perspectiva: la capitalización total de USDT supera los 150.000 millones de dólares en circulación, una cifra mayor que el PIB anual de países como Hungría o Marruecos. Cada uno de esos dólares está, en teoría, respaldado por reservas reales (efectivo, deuda estadounidense a corto plazo, oro, bitcoin) que la compañía detalla en sus informes trimestrales, disponibles en la sección de transparencia de Tether.

Los reguladores europeos, eso sí, llevan tiempo mirando con lupa este modelo. La normativa MiCA, en vigor desde 2024, impone a las stablecoins emitidas o utilizadas a gran escala en la UE requisitos de reservas, gobernanza y reporting más estrictos que los que Tether ha cumplido históricamente. La compañía ha optado por no operar bajo el paraguas regulatorio europeo, una decisión comercial que ha llevado a varios exchanges de la UE a retirar USDT de sus plataformas a lo largo del último año.

USDT economías emergentes

Lectura propia: crecimiento real, dudas que no desaparecen

El dato de 570 millones de usuarios es coherente con lo que vemos en pantalla: USDT se ha convertido en la unidad de cuenta de facto del cripto global y, cada vez más, de la economía informal de varios países emergentes. Quien viaja por Buenos Aires o Estambul lo comprueba sin necesidad de mirar gráficos. La adopción es real y el caso de uso, también: protegerse de una moneda local que pierde valor cada mes.

Ahora bien, conviene no perder de vista los flecos. Las atestaciones de BDO no equivalen a una auditoría completa firmada por una de las llamadas Big Four (Deloitte, EY, KPMG, PwC), algo que Tether prometió hace años y que aún no se ha materializado. La composición exacta de las reservas, aunque más transparente que en 2021, sigue mezclando deuda soberana líquida con activos más volátiles como bitcoin u oro. Y la concentración de un producto financiero tan grande en una sola empresa privada, sin un prestamista de última instancia detrás, es una vulnerabilidad estructural que el sector prefiere no mirar de frente.

El siguiente hito a vigilar es el informe del segundo trimestre, previsto para julio, y la respuesta de la compañía a la presión regulatoria europea. Si los 570 millones se consolidan y la transparencia de las reservas mejora, el argumento de Tether como infraestructura financiera global gana fuerza. Si no, la conversación volverá a centrarse en quién audita realmente al mayor banco en la sombra del dólar.


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