Gartner dispara el gasto TI a 6 billones en 2026 por la IA

Gartner eleva el gasto TI global por encima de los 6 billones de dólares para 2026, con los centros de datos creciendo un 55,8% hasta los 788.000 millones. La inteligencia artificial concentra el presupuesto en un puñado de proveedores y deja a España pendiente del reparto europe

El gasto TI 2026 superará los 6 billones de dólares a nivel mundial, según la última previsión de Gartner. La cifra, que equivale aproximadamente al PIB conjunto de Alemania y Francia, confirma que la factura de la inteligencia artificial ya no es una promesa: es una partida presupuestaria. Y está desplazando dinero de otros capítulos del gasto corporativo hacia un puñado de proveedores muy concretos.

Claves de la operación

  • Los centros de datos se disparan un 55,8%. El segmento alcanzará casi 788.000 millones de dólares en 2026, convirtiéndose en el capítulo de mayor crecimiento dentro del gasto TI global.
  • Nvidia, AMD y los hyperscalers son los grandes beneficiados. La concentración del gasto en un puñado de proveedores de hardware y cloud tensiona la cadena de valor y deja poco margen al resto del ecosistema.
  • España afronta la ola con infraestructura escasa. La capacidad de centros de datos en la península sigue por detrás de Fráncfort, Ámsterdam, Londres y París, lo que condiciona la posición de Telefónica, Cellnex e Indra en el reparto europeo.

La factura de la IA reordena el mapa del gasto corporativo

La previsión publicada por Gartner sitúa la inversión global en tecnologías de la información por encima de los 6 billones de dólares durante el ejercicio 2026, una cifra que no solo bate récords en términos absolutos sino que redibuja la composición del gasto. El segmento de sistemas de centros de datos crecerá un 55,8% hasta rozar los 788.000 millones, según los datos recogidos por Silicon.es a partir del último informe de la consultora.

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El salto no es gradual. Es una ruptura de serie histórica. Durante la última década, el capítulo de centros de datos creció a tasas de un dígito, con picos ocasionales ligados a renovaciones de ciclo. Pasar del 8-10% al 55,8% en un solo ejercicio indica que estamos ante un cambio estructural en cómo las grandes corporaciones asignan capital tecnológico.

Detrás de ese salto hay dos componentes. Primero, el capex de los hyperscalers —Microsoft, Google, Amazon, Meta— que han anunciado en sus últimas conference calls planes de inversión acumulada superiores al billón de dólares hasta 2027. Segundo, el gasto directo de empresas del IBEX 35 y del EuroStoxx que construyen sus propias capacidades de cómputo para modelos propietarios.

El mercado no se lo ha creído del todo.

¿Quién paga realmente esos 6 billones?

Aquí está el matiz que a esta redacción le parece decisivo. El titular habla de gasto TI global, pero el reparto es extraordinariamente asimétrico. Nvidia concentra más del 80% del mercado de aceleradores de IA para centros de datos, según los datos publicados en sus últimos resultados trimestrales. AMD pelea por el resto con su familia Instinct, mientras Intel queda relegada a un papel secundario en este segmento.

En la capa de cloud, la foto es similar. AWS, Azure y Google Cloud absorben cerca del 65% del mercado mundial de infraestructura, de acuerdo con las estimaciones de Synergy Research. Los 6 billones de Gartner son, en buena parte, un trasvase ordenado desde los presupuestos TI de miles de empresas hacia las cuentas de resultados de una decena de proveedores norteamericanos.

Para el resto del ecosistema, eso es una amenaza y una oportunidad a la vez.

inversión centros de datos IA

El software empresarial tradicional, los servicios de consultoría clásicos y el segmento de dispositivos crecen a ritmos mucho más modestos. Gartner apunta que el capítulo de software subirá cerca del 14% en 2026, mientras que dispositivos apenas se mueve por encima del 2%. La IA no es una marea que levanta todos los barcos: levanta los barcos de los muelles correctos.

El gasto TI récord de 2026 no es un reparto generoso sino una concentración histórica de poder económico en manos de quien fabrica chips y alquila cómputo.

Lo que España se juega en el reparto europeo de infraestructura

Analizamos este pronóstico desde una óptica ineludible para el lector nacional: el papel de España en la nueva geografía del dato. El país acumula anuncios relevantes —los campus de Microsoft en Aragón, la expansión de AWS en la región de Madrid, los proyectos de Meta— pero su capacidad instalada sigue siendo modesta. Madrid roza los 200 MW de potencia de centros de datos frente a los más de 1.000 MW de Fráncfort o los casi 900 de Ámsterdam, según los últimos datos sectoriales.

Esto tiene consecuencias directas sobre las compañías cotizadas. Telefónica ha reorientado su estrategia hacia la fibra y los servicios gestionados tras la venta parcial de activos en Hispanoamérica, y su filial Telefónica Tech busca capturar parte del presupuesto corporativo que Gartner ve crecer. Cellnex, por su parte, vendió sus activos de centros de datos hace años y hoy observa desde fuera una ola de la que se ha quedado descolgada. Indra mantiene su posición en consultoría tecnológica y defensa, pero no juega en la liga de infraestructura IA.

La comparación con un antecedente sirve para calibrar el momento. Cuando en 2006-2010 se produjo la primera gran ola de inversión en centros de datos en Europa, España quedó fuera del reparto por falta de interconexión submarina competitiva y coste eléctrico. Esa exclusión pesó durante una década. Hoy la historia amenaza con repetirse si la red eléctrica peninsular no absorbe los 5-7 GW adicionales que los operadores proyectan para el periodo 2026-2030.

El riesgo regulatorio, eso sí, añade otra capa. Bruselas ultima los desarrollos secundarios del AI Act con hitos que se activan a lo largo de 2026 y 2027, y el encaje del gasto en cómputo con las obligaciones de transparencia y evaluación de modelos aún está por definir en sus últimos detalles. Los próximos resultados trimestrales de Nvidia, previstos para finales de mayo, serán el primer termómetro fiable de si la proyección de Gartner se sostiene o empieza a ajustarse a la baja.

La cifra de 6 billones impresiona. Conviene mirarla despacio.


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