Strategy adelanta a BlackRock y ya es el mayor tenedor de Bitcoin

La compañía de Michael Saylor supera al iShares Bitcoin Trust de BlackRock y se convierte en la mayor tesorería corporativa de bitcoin del mundo. Wall Street debate si MSTR es una apuesta legítima o un ETF apalancado con prima injustificada.

La empresa de Michael Saylor ha dejado atrás a BlackRock y se ha convertido en el mayor tenedor corporativo de Bitcoin del planeta. Para quien no siga de cerca el sector, esto significa que una compañía cotizada —no un fondo, no un banco central— es hoy la entidad que más bitcoin acumula en su balance, por delante del gigante financiero que revolucionó el mercado con sus ETF al contado hace dos años.

Strategy, antes conocida como MicroStrategy, lleva desde 2020 comprando bitcoin como quien rellena una hucha sin descanso. La cuestión es que esa hucha ya pesa más que la del mayor gestor de activos del mundo, y eso cambia cómo miran a la compañía los inversores de Wall Street.

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Cómo Strategy ha superado a BlackRock en reservas de Bitcoin

La compañía dirigida por Saylor mantiene en su tesorería más bitcoin que el iShares Bitcoin Trust de BlackRock, el ETF al contado que arrasó en el mercado desde su aprobación por la SEC en enero de 2024. Según los datos recogidos por DiarioBitcoin, Strategy se ha consolidado por delante del fondo estadounidense tras meses de compras agresivas financiadas con emisiones de deuda y ampliaciones de capital.

La diferencia entre ambos actores no es solo cuantitativa. BlackRock custodia bitcoin en nombre de sus clientes: quien compra participaciones del ETF es dueño indirecto de esas monedas. Strategy, en cambio, tiene el bitcoin en su propio balance. Es decir, el riesgo y la recompensa recaen directamente sobre los accionistas de la empresa, que cotiza en el Nasdaq bajo el ticker MSTR.

Esa distinción explica por qué la acción de MSTR se mueve con una intensidad muy superior a la del propio bitcoin. Cuando BTC sube un 5%, la acción puede subir un 10% o un 12%. Y cuando cae, cae más. Los analistas llevan meses describiendo a Strategy como un ETF apalancado de bitcoin envuelto en la estructura legal de una empresa cotizada. La etiqueta es polémica, pero describe bien el comportamiento bursátil reciente.

Qué significa esto para el inversor medio

Aquí conviene traducirlo a algo tangible. Si una persona quiere exposición a bitcoin a través de la bolsa, hoy tiene tres caminos principales: comprar un ETF al contado (como los de BlackRock o Fidelity), comprar bitcoin directamente en un exchange, o comprar acciones de una empresa que tenga bitcoin en su balance, y Strategy es el ejemplo más puro de esta tercera vía.

La opción Strategy no es equivalente a las otras dos. Quien compra MSTR está comprando, además del bitcoin, la gestión de Saylor, la deuda que la compañía ha emitido para financiar esas compras y la prima que el mercado asigna a su acción. Esa prima ha oscilado entre el 50% y más del 100% sobre el valor teórico del bitcoin que posee, según han publicado analistas de Wall Street recogidos por Expansión. Dicho de otro modo: el mercado paga más de lo que valdría el bitcoin si estuviera suelto.

Wall Street está dividido. Algunas firmas ven en Strategy una forma legítima de amplificar la apuesta alcista por bitcoin. Otras advierten de que la prima es injustificable y de que, si el precio del activo digital cae con fuerza, la estructura financiera de la empresa podría verse sometida a una presión importante por los vencimientos de deuda.

michael saylor btc

Una jugada que cambia las reglas de la tesorería corporativa

Lo que ha hecho Saylor en cinco años no tiene muchos precedentes. Cuando en agosto de 2020 anunció la primera compra de bitcoin con dinero de la tesorería corporativa, el sector reaccionó con una mezcla de asombro y escepticismo. Por entonces, meter un activo tan volátil en el balance de una empresa cotizada se consideraba, como poco, imprudente. Hoy esa estrategia ha inspirado a decenas de compañías en todo el mundo, desde la japonesa Metaplanet hasta mineras estadounidenses que han replicado el modelo.

El precedente más útil para entender el momento actual es el ciclo de 2021, cuando Tesla compró 1.500 millones de dólares en bitcoin y luego vendió parte de esa posición meses después. Aquello marcó una época de entusiasmo corporativo que se enfrió con la caída de Terra en 2022 —un ecosistema de stablecoins que colapsó en cuestión de días y arrastró al sector entero a un largo invierno—. Strategy, en cambio, aguantó todo aquel bajón sin vender una sola moneda. Esa convicción es la que hoy se cotiza en el precio de MSTR.

Eso sí, conviene mantener la cabeza fría. La tesis de Saylor funciona mientras bitcoin siga apreciándose a largo plazo y los mercados de crédito permitan a la empresa refinanciar su deuda en condiciones razonables. Si alguno de esos dos pilares falla, el modelo se pondría a prueba de una forma que nunca se ha visto. La compañía tiene vencimientos importantes en los próximos años y una corrección severa del precio del bitcoin —algo que ha pasado varias veces en la historia del activo— obligaría a tomar decisiones complejas.

El mensaje de fondo es que un único actor corporativo ha superado en reservas a la mayor gestora de fondos del mundo en un activo que hace diez años casi nadie del sector financiero tradicional tomaba en serio. La concentración preocupa a algunos analistas, que recuerdan que cualquier movimiento brusco en una tesorería de este tamaño tendría efectos evidentes sobre el precio. La próxima junta de accionistas de Strategy, pendiente de calendario, será el primer termómetro público sobre cómo piensa la compañía gestionar este nuevo estatus.


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