viernes, 27 febrero 2026

Historias reales de trámites absurdos del SEPE que nadie debería pasar

El SEPE tiene fama de ser un organismo complicado, pero algunas historias que llegan de ciudadanos superan cualquier expectativa. Entre errores burocráticos, sistemas colapsados y requisitos incomprensibles, muchos se han encontrado con trámites absurdos que parecen inventados… pero son reales.

Estas anécdotas no solo hacen perder tiempo, sino que generan ansiedad, retrasos en el cobro y, en algunos casos, situaciones económicas muy complicadas.

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Historia 1: la prestación que necesitaba un sello imposible

Una ciudadana de Valencia solicitó una prestación por desempleo y, tras varios días esperando, recibió un requerimiento del SEPE: debía enviar un documento con un sello que ninguna oficina podía emitir por la pandemia.

Durante semanas, nadie le daba una alternativa clara. Finalmente, tras insistir y enviar correos masivos, consiguió que aceptaran un escaneo firmado digitalmente.

Moraleja: a veces, el SEPE pide formalidades que no son prácticas ni accesibles, pero insistir y documentar todo puede resolverlo. Sobre todo, no dar por hecho nada y entender que a veces las administraciones pueden equivocarse.

Historia 2: el cambio de banco que nunca llegaba

Un beneficiario aprobó su prestación, pero el número de cuenta estaba mal introducido. Intentó corregirlo vía web, correo electrónico y teléfono. Nada funcionaba.

El SEPE tardó tres meses en actualizar el dato y liberar el pago, mientras el ciudadano sobrevivía con préstamos y ayuda familiar.

Idea clave: este tipo de errores demuestra que, aunque la prestación esté aprobada, pequeños fallos administrativos pueden bloquear el cobro durante semanas, y aunque pueda parecer desesperante, en estas situaciones lo cierto es que hay poco que hacer.

Historia 3: la cita que desaparecía

Un hombre de Madrid necesitaba presentar documentación presencial. Reservó cita online, pero cada vez que intentaba confirmar, el sistema decía “cita no disponible”.

Tras varios intentos y llamadas, descubrió que su cita había sido borrada automáticamente por el sistema por un error de sincronización interno del SEPE.

Lección: siempre conviene llamar al teléfono oficial y confirmar cualquier cita, aunque la web diga que todo está correcto. Y, sobre todo, si no hay una confirmación vía SMS o vía email, es importante asegurarse de que la cita ha sido bien guardada.

sepe Merca2.es

Historia 4: certificados imposibles de obtener

Otro ciudadano pidió un certificado histórico de cobros para tramitar otra ayuda autonómica. El sistema no ofrecía esa opción y los empleados de la oficina no sabían cómo generarlo.

Finalmente, después de insistir durante semanas, logró que le emitieran el documento, pero solo tras presentar varias solicitudes por correo y acudir personalmente.

Dato importante: el SEPE puede emitir más documentos de los que aparecen en la web, pero hay que conocer los canales y los formularios correctos, algo que se puede investigar a través de su página web o bien a través de la información que se facilita en las oficinas.

Historia 5: la alegación que salvó la prestación

Una trabajadora recibió un aviso de recobro indebido: según el SEPE, había cobrado de más. Sin embargo, se trataba de un error del sistema.

Presentó alegaciones con todas las pruebas necesarias. Tras dos meses de espera, la prestación se mantuvo y no tuvo que devolver nada.

Aprendizaje: presentar alegaciones correctamente puede resolver errores administrativos que parecen definitivos. No hay que confiar siempre en que la administración tiene la razón, y es importante tener siempre apuntados todos los datos.

En resumen

El SEPE puede ser confuso, lento y, a veces, sorprendentemente absurdo. Errores en números de cuenta, citas que desaparecen o documentos imposibles de obtener son más comunes de lo que parece.

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Pero conocer los procedimientos, insistir con pruebas y no rendirse ante el papeleo pueden marcar la diferencia entre semanas de retraso y un trámite resuelto.


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