Galicia es la única comunidad gobernada por el PP con ciudades declaradas zonas tensionadas, en concreto A Coruña, gobernada por el PSOE. Mientras tanto, en Cataluña, Euskadi y Navarra empiezan a verse brotes verdes que muestran la efectividad de las políticas públicas de intervención en el mercado de la vivienda, tal y como ocurre en buena parte de los países más punteros a nivel económico.
Tal y como explican fuentes del sector inmobiliario a MERCA2, Vigo podría estar a punto de seguir los pasos de A Coruña para contener los precios de la vivienda en la ciudad y solicitar a la Xunta de Galicia la creación de zona tensionada.
En los últimos meses, la situación del mercado de alquiler en A Coruña comenzó a mostrar resultados que sorprendieron a muchos. Según los datos presentados por la alcaldesa Inés Rey, seis meses después de la declaración de la ciudad como zona de mercado residencial tensionado, el precio del alquiler no solo se ha contenido, sino que incluso ha experimentado una bajada considerable. Mientras tanto, en otras ciudades gallegas como Vigo y Pontevedra, los precios siguen al alza.
En A Coruña, el alquiler medio ha pasado de 761 euros en julio de 2025 a 686 euros en diciembre, lo que supone una rebaja de 75 euros de media en solo seis meses. Además, lejos de la contracción del mercado que se había anticipado por parte de la Xunta y el Partido Popular, el número de contratos firmados ha aumentado, lo que refuerza la tesis de que la intervención pública no necesariamente reduce la oferta de vivienda.
EL RETO DE ABEL CABALLERO
A finales de junio de 2025, el alcalde de Vigo, Abel Caballero, anunciaba un «plan de choque millonario» para hacer frente al problema de la vivienda en la ciudad. Entre las medidas anunciadas, destacaba la creación de una empresa municipal de viviendas y el programa Vigo Aluga, que pretende movilizar los pisos vacíos en la ciudad, así como la adquisición de inmuebles y locales para introducirlos en el mercado. Este plan era una respuesta a la creciente preocupación por los altos precios de alquiler, que en Vigo se mantenían por encima de la media gallega.

Según los datos de diciembre de 2025, el precio medio del alquiler en Vigo había alcanzado los 11,2 euros por metro cuadrado, lo que representaba un incremento del 9% respecto a diciembre de 2024. Sin embargo, y aunque las medidas de Caballero son ambiciosas, el Concello ha dado un paso más en su esfuerzo por controlar la especulación inmobiliaria: ha encargado un estudio externo para valorar la posibilidad de declarar Vigo como zona de mercado residencial tensionado.
Este estudio, que recomendará la creación de un observatorio municipal de la vivienda, tiene como objetivo hacer un diagnóstico más preciso del mercado y, en función de los resultados, aplicar medidas más contundentes.
El éxito relativo de la intervención en A Coruña se ha convertido en un modelo que muchos observadores esperan que se replique en otras ciudades gallegas. En la ciudad herculina, la medida de declarar la zona como mercado tensionado fue acompañada de una serie de políticas que incluyeron la limitación de los precios del alquiler y la creación de incentivos para aumentar la oferta de viviendas asequibles.
Según los datos del Observatorio Galego da Vivenda, mientras en Vigo y Pontevedra los precios del alquiler siguen subiendo, A Coruña experimentó un descenso de hasta el 10% en el precio medio, un hecho que muchos consideraban impensable antes de la intervención.
Esta bajada de precios se ha producido incluso en un contexto donde, en el resto del país, los precios del alquiler han seguido una tendencia alcista. El número de contratos firmados en A Coruña también ha aumentado, un indicio de que la medida no ha tenido los efectos negativos que algunos sectores del mercado temían.
En lugar de una contracción de la oferta, como se había pronosticado, el mercado se ha mantenido relativamente estable, lo que refuerza la idea de que la intervención pública puede equilibrar los intereses de propietarios e inquilinos.
Mientras en Galicia se debate sobre la posibilidad de aplicar medidas similares a las de A Coruña, en otras comunidades autónomas como Navarra, las políticas de intervención en el mercado inmobiliario ya están dando frutos.
En julio de 2025, el Gobierno de Navarra declaró 21 municipios como zonas de mercado residencial tensionado, y los datos no han dejado de sorprender: el precio medio del alquiler en estos municipios ha caído un 8,6% en el segundo semestre de 2025, mientras la oferta de viviendas se ha mantenido estable.
Este éxito pone en entredicho las críticas del Partido Popular, que ha sostenido durante años que la regulación de precios del alquiler podría resultar ineficaz.





