Con la llegada del invierno, la temporada de gripe vuelve a poner sobre la mesa una preocupación recurrente entre los trabajadores: cuánto dinero se deja de cobrar al coger una baja laboral. Javier Molina (39), técnico de mantenimiento en una empresa industrial, lo comprobó hace apenas unas semanas tras pasar diez días en casa por una fuerte gripe. “No pensaba que se notaría tanto en la nómina”, reconoce.
Su experiencia es habitual cada año entre miles de asalariados que, al enfermar, descubren cómo funciona realmente la prestación por incapacidad temporal y qué impacto tiene en su salario mensual. Aunque hay excepciones dependiendo del lugar en el que uno trabaje, lo cierto es que muchos se sorprenden cuando descubren que los primeros días el impacto económico es grande.
Qué se cobra realmente durante una baja laboral
En España, cuando un trabajador por cuenta ajena está de baja laboral por enfermedad común, no cobra el salario íntegro desde el primer día. Durante los tres primeros días no se percibe ninguna cantidad, salvo que el convenio colectivo establezca mejoras.
A partir del cuarto día y hasta el vigésimo, se cobra aproximadamente el 60% de la base reguladora. Desde el día 21 en adelante, la prestación asciende al 75%. Esta reducción explica por qué muchos empleados notan un descenso notable en su nómina, incluso en bajas relativamente cortas. Javier lo resume así: “Pensaba que una semana no iba a notarse, pero perdí más de lo que esperaba”.
Entre diciembre y febrero, las bajas por gripe y afecciones respiratorias aumentan de forma significativa. Muchas de ellas duran menos de dos semanas, justo el tramo en el que el trabajador cobra menos.
En su caso, Javier estuvo diez días de baja laboral. Al revisar su nómina, comprobó que había dejado de percibir una parte importante de su salario habitual. “No es una ruina, pero te descuadra el mes”, explica. Este impacto económico afecta especialmente a trabajadores con salarios ajustados, contratos temporales o cargas familiares, que tienen menos margen para absorber la reducción de ingresos.
Convenios colectivos y complementos salariales que facilitan la baja laboral
Ahora bien, no todas las bajas laborales son iguales. Algunos convenios colectivos mejoran las condiciones y complementan la prestación hasta alcanzar el 100% del salario desde el primer día o a partir de cierto momento.
Por eso, muchos trabajadores descubren la importancia de su convenio cuando enferman. Javier admite que nunca le había prestado atención. “Hasta que te pasa, no miras esas cosas”, afirma.
En sectores como la industria, la banca o algunas grandes empresas, los complementos son habituales. En otros ámbitos, especialmente en pequeñas empresas o servicios, no existen estas mejoras.

Y de ahí viene el miedo a perder dinero, lo que provoca que muchos trabajadores acudan enfermos a su puesto y sin plantearse una baja laboral, un fenómeno conocido como presentismo laboral. “Yo intenté aguantar al principio”, confiesa Javier, “pero al final no podía”.
Este comportamiento no solo afecta a la salud individual, sino que puede aumentar los contagios y alargar los procesos de recuperación, generando más bajas a medio plazo. Los expertos insisten en que conocer los derechos y las condiciones económicas de la baja ayuda a tomar decisiones responsables, tanto para el trabajador como para la empresa.
De esta manera, la temporada de gripe vuelve cada año y con ella la misma pregunta: cuánto cuesta realmente ponerse enfermo. Para trabajadores como Javier Molina, la experiencia sirve como aprendizaje. “Ahora sé cómo funciona y puedo planificarme mejor”, concluye. La baja laboral es un derecho, pero también una realidad económica que conviene conocer para evitar sorpresas en la nómina cuando el invierno aprieta.






