En una rueda de prensa celebrada este lunes en Bruselas, el ex primer ministro italiano Mario Draghi ha acusado a la Unión Europea de tener una «falta de planificación» en el sector de la automoción, una industria clave que ejemplifica las carencias derivadas del establecimiento de ambiciosos objetivos de descarbonización sin un impulso paralelo a la transformación de la cadena de suministro.
Draghi, quien fuera presidente del Banco Central Europeo (BCE), señaló que el sector automotriz es un «ejemplo clave» de esta falta de planificación, donde la UE ha aplicado una política climática sin una política industrial sincronizada. Según el informe que le encargó la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, el principio de neutralidad tecnológica no siempre se ha respetado en este sector, y Bruselas no ha acompañado sus ambiciones climáticas con un impulso «sincronizado» a la evolución de la cadena de valor.
La Competitividad Europea Amenazada
El informe Draghi evidencia que, mientras la UE se ha centrado en fijar objetivos ambiciosos de descarbonización, como el de cero emisiones de escape para 2035, rivales como China se han adelantado al desarrollar una estrategia integral para la cadena de suministro del vehículo eléctrico desde 2012. Como resultado, los fabricantes chinos han avanzado «más rápido y a mayor escala» en estas tecnologías, logrando costos de producción más bajos que han erosionado la cuota de mercado de las empresas europeas.
Según los datos del informe, la cuota de mercado de los fabricantes chinos de vehículos eléctricos en Europa pasó del 5% en 2015 al casi 15% en 2023, mientras que la cuota de los fabricantes europeos cayó del 80% al 60%. Draghi advierte que esta tendencia «puede acelerarse» a medida que se superen los cuellos de botella en la infraestructura de carga, lo que representa una «amenaza» para las «productivas industrias domésticas del automóvil«.
Recomendaciones para Fortalecer la Competitividad Europea
Para hacer frente a estos desafíos, el ex primer ministro italiano recomienda desarrollar un plan de acción industrial para el sector automotriz, con el objetivo de evitar una «deslocalización radical» de la producción fuera de la Unión Europea o la rápida absorción de plantas y empresas por parte de productores extranjeros subvencionados por el Estado. Asimismo, destaca que los aranceles compensatorios adoptados recientemente por la Comisión contra las empresas automovilísticas chinas que fabrican vehículos eléctricos de batería contribuirán a «nivelar» las condiciones de competencia.
En este contexto, Draghi subraya la importancia de elaborar una hoja de ruta que tenga en cuenta la convergencia horizontal y vertical de las cadenas de valor en el ecosistema de la automoción. Solo así, la Unión Europea podrá mantener su competitividad y liderazgo en un sector clave para la transición hacia una economía descarbonizada.





