Sin censura: una pareja de ‘First Dates’ le hace una picante confesión a su cita

Una nueva semana, un nuevo comienzo en el programa más romántico de la televisión, First Dates. Las puertas del restaurante de Cuatro se abrían una noche más para recibir a una nueva tanda de comensales dispuestos a pasar una velada inolvidable y a conocer a su media naranja. Aunque no todos los solteros que se presentan al programa consiguen dar con alguien interesante.

First Dates

Gian Piero y Lisa fueron los protagonistas de la velada, Gian Piero, a sus 41 años, era un auténtico ciudadano del mundo. Al entrar a First Dates, compartió que había vivido en ocho países diferentes, abrazando una ideología que trascendía fronteras: para él, solo existía una raza, la humanidad, y un único hogar. En contraste, Lisa, una mujer de espíritu libre y mente curiosa, se sintió intrigada por la sabiduría y la experiencia de Gian Piero, sin embargo, la química entre ellos fue inmediata.

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»Me parece muy tranquilo y a mí me gustan chicos más cañeros»

En un punto en First Dates, Gian Piero y Lisa descubrieron un punto en común: su amor por los masajes. He sido masajista, y a la gente le encantaba cómo realizaba los masajes relajantes», compartió Gian Piero. Sin embargo, Lisa no pudo evitar señalar: «Me parece que eres muy tranquilo, y a mí me atraen más los chicos con un poco más de energía«. Esta revelación dejó al descubierto una vez más sus diferencias de personalidad.

En la etapa final de la cena, los solteros se abrieron sobre sus preferencias sexuales, pero este tema resultó ser un punto de discordia entre ellos. Gian Piero confesó tener siete zonas erógenas, entre las que destacaban las orejas. Sin embargo, Lisa reveló con firmeza: «No soporto que me toquen las orejas, me resulta desagradable«. Esta diferencia marcada en gustos íntimos finalmente se reflejó en la decisión final: ambos optaron por rechazarse mutuamente, aunque compartían intereses y experiencias en otros aspectos de sus vidas, este desacuerdo en una esfera tan íntima hizo evidente que no eran la pareja ideal el uno para el otro.

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