La IA y la ciberseguridad: el riesgo que amenaza tu dinero, según Pablo Gil

Hay riesgos que no salen en los titulares de los mercados y que, sin embargo, pueden tocar el bolsillo de cualquiera. Pablo Gil, economista con más de cuatro décadas dedicadas al análisis financiero, dedica su último vídeo a una amenaza que, a su juicio, seguimos midiendo mal: la combinación de inteligencia artificial y ciberseguridad. Su tesis es incómoda. La misma herramienta que nos permite defendernos está abaratando y acelerando la capacidad de atacarnos.

No habla de una recesión ni de una subida de tipos. Habla de dos incidentes conocidos el 21 de octubre que, leídos en conjunto, dibujan un cambio de etapa.

Dos grietas en los cimientos de internet

El primero tiene un nombre poco amable: PHP. Gil lo explica con una imagen sencilla. Es el lenguaje con el que se construyen y funcionan buena parte de las páginas web del mundo, en torno al 70%, incluidos millones de sitios levantados con WordPress y servicios tan visitados como Wikipedia. No es una tecnología marginal, insiste, sino parte de la infraestructura sobre la que se sostiene la red.

Lo que se anunció ese día fue el descubrimiento de varias vulnerabilidades extremadamente graves que habrían permanecido ocultas más de una década. Según relata, permitían a un atacante tomar el control del servidor donde se aloja una web, en determinadas circunstancias sin necesidad de contraseña ni autorización, y acceder a información almacenada temporalmente en memoria: credenciales, claves de acceso, datos confidenciales. La comparación que utiliza el presentador es la de una casa con puertas blindadas y cimientos defectuosos.

La reacción institucional que describe es amplia. Un aviso público del organismo estadounidense de ciberseguridad, desconexiones temporales de servicios oficiales en varios países europeos —Alemania, Francia, Bélgica, Países Bajos—, medidas preventivas de Wikipedia y pronunciamientos que llegaron hasta la primera ministra japonesa. La firma de seguridad propiedad de Google lo calificó, siempre según su relato, como uno de los hallazgos más importantes en la historia de ese software.

La IA que encontró el agujero y la que puede explotarlo

Pero el detalle que a Gil le parece más relevante no es la gravedad, sino el método. Los fallos se localizaron con modelos de inteligencia artificial de Google y de OpenAI. Una sola persona, apoyada en esas herramientas, hizo en torno a una semana de trabajo lo que antes habría exigido meses a un equipo de especialistas. Errores que miles de programadores habían tenido delante durante años sin llegar a verlos.

La inteligencia artificial no distingue por sí sola entre quién quiere proteger un sistema y quién quiere atacarlo: es una herramienta, y sus consecuencias dependen de quién la usa y para qué.

— Pablo Gil

Ese doble filo es el corazón del vídeo. Gil sostiene que la IA está ampliando la capacidad defensiva al mismo tiempo que rebaja las barreras que frenaban a los atacantes. El resultado es una asimetría de velocidad: las vulnerabilidades se descubren —y se explotan— mucho más rápido de lo que las empresas tardan en actualizar sus sistemas. En ese desfase se abre una ventana de oportunidad para el delito.

Certificados, 256 combinaciones y 17 meses

El segundo caso que analiza tiene que ver con algo que usamos a diario sin mirarlo: el candado que aparece junto a la dirección cuando entramos en la web de nuestro banco. Detrás hay un sistema de certificados digitales emitidos por compañías que actúan como notarios de la red.

Según cuenta el mismo 21 de octubre, un investigador descubrió que una de esas empresas, de origen indio, había generado ocho certificados con claves absurdamente débiles. En lugar de una combinación imposible de romper por fuerza bruta, el margen se reducía a 256 intentos: algo que un ordenador agota en una fracción de segundo. La compañía niega que sus sistemas fueran comprometidos y no constan pruebas de uso malicioso, subraya el presentador, pero el error estuvo ahí unos 17 meses. Los navegadores bloquearon los certificados con rapidez; la acción de la empresa llegó a caer cerca de un 20% en una sola sesión.

Para Gil, ahí hay una lección de mercado que conoce bien: la confianza tarda años en construirse y puede evaporarse en horas.

Cuando atacar cuesta cincuenta dólares por empresa

El vídeo conecta estos incidentes con una tendencia de fondo que, a su juicio, se discute mucho menos que los avances en productividad o automatización. A finales de septiembre se conoció un ataque con agentes de IA contra más de 1.200 páginas web, con un centenar de empresas comprometidas —entre ellas el fabricante de maquinaria John Deere— y un coste estimado de unos 5.000 dólares, es decir, unos 50 dólares por víctima. Añade ataques a entidades financieras de Corea del Sur que habrían afectado a datos de unas 68.000 personas, y un sistema automatizado que estuvo probando defensas durante 48 horas seguidas.

La lógica económica es la que el presentador subraya: cuando el coste de una actividad se desploma, aumenta el número de personas dispuestas a realizarla. Y al atacante le basta con acertar en un porcentaje pequeño de sus intentos.

El riesgo bursátil no es el ataque, es la expectativa

El tramo final del análisis se traslada a los mercados, donde Gil lleva tiempo señalando un punto débil: la concentración de mercado. Un grupo reducido de compañías vinculadas a la IA tiene un peso enorme en el S&P 500 y en el Nasdaq 100, y buena parte de las valoraciones descansa sobre la expectativa de que el desarrollo continuará a ritmo extraordinario.

Su escenario incómodo no exige un fracaso tecnológico. Bastaría con un incidente serio —sistemas de pago caídos durante días, infraestructuras críticas afectadas— que empujara a gobiernos y empresas a imponer controles, encarecer el desarrollo o retrasar los beneficios previstos. En un índice donde unas pocas cotizadas mandan, esa revisión de expectativas se contagiaría al conjunto. Gil apunta además al dilema geopolítico: ni Estados Unidos ni China parecen dispuestos a frenar mientras el otro avanza, y ninguna tecnológica quiere quedarse atrás. Su sospecha, que presenta como tal, es que la pausa solo llegará después de un susto lo bastante grave.

Qué puede hacer el ahorrador corriente

Frente a un problema de escala global, el vídeo baja al detalle doméstico. Gil recomienda mantener dispositivos y programas actualizados —buena parte de esas actualizaciones corrige fallos de seguridad—, no ignorar las advertencias de los navegadores, usar contraseñas distintas en cada servicio y activar la doble verificación, sobre todo en banca y correo electrónico. A quienes gestionan una web o una tienda online les pide comprobar que alguien aplica los parches. Y, por encima de todo, desconfiar de los mensajes que exigen reaccionar con urgencia: la IA hace que esas trampas resulten cada vez más creíbles. Son medidas modestas, pero reducir la exposición está al alcance de cualquiera.

El cierre no es una recomendación de compra ni de venta, y él lo recalca. Es una pregunta sobre el ritmo: si nuestra capacidad de protegernos avanza al mismo paso que nuestra capacidad de inventar herramientas. Su reflexión final —que el progreso no consiste solo en poder hacer más cosas, sino en mantener el control de las consecuencias— deja el debate abierto. ¿Vamos demasiado rápido o terminaremos construyendo, como en otras revoluciones tecnológicas, los mecanismos de protección que hoy echamos en falta

El Bitcoin fija los 82.500 dólares: la liquidez rota de altcoins deja a SOL a merced del rally

El bitcoin se ha instalado en torno a los 81.700 dólares y ha convertido los 82.500 en la frontera entre la calma y un susto mayor. Mientras intenta recuperarlos, el dinero está migrando de las altcoins hacia BTC, y Solana (SOL) queda en el lado incómodo de esa rotación.

Los datos que maneja el creador de mercado Wintermute y el resumen de mercado de Phemex apuntan en la misma dirección: la demanda de ETF al contado (fondos que compran el activo físico y lo custodian) se ha enfriado, el flujo de altcoins se ha vuelto unilateral y la relación entre riesgo y beneficio favorece hoy a bitcoin y a ether frente al resto del ecosistema.

La rotación que deja a las altcoins sin comprador

El agregado del sector altcoin cayó un 5,69% en la última semana, según las cifras que recoge Wintermute en su informe semanal. En paralelo, la dominancia de bitcoin se ha instalado en el 60%, el termómetro que usa Phemex para describir la rotación: cada dólar nuevo se queda en los mayores y muy poco baja al resto de la tabla.

La cascada no distingue entre proyectos buenos y malos. Una ballena —un inversor con una posición lo bastante grande como para mover el libro— liquidó 121,33 BTC, unos 9,9 millones de dólares, después de que la caída le superara el margen. Son cifras pequeñas para el tamaño del mercado, pero funcionan como señal: cuando el dinero se concentra en los mayores, los extremos del libro se vacían.

El detonante es macro. La inflación estadounidense se instaló en el 3,7% y la tasa subyacente subió tres décimas, señal de que el encarecimiento de la energía ya se está trasladando al núcleo de precios. El Nasdaq corrigió un 5,5%, el Brent subió un 5,0% y los bonos del Tesoro estadounidense rentaron un 2,65% más. El capital volvió al refugio, y las cripto no son refugio.

El primer aviso llegó antes: 679 millones de dólares de salidas netas en los ETF al contado de bitcoin empujaron a BTC hasta los 80.400, un nivel que los compradores defendieron. El susto fue el aviso.

El dinero no está saliendo de las cripto: está eligiendo bando dentro de ellas, y esa elección siempre la pagan primero los activos más pequeños.

Qué significa esto para SOL y para quien tiene Solana en cartera

Traducido: sin BTC, no hay suelo. Wintermute lo dice sin rodeos en su informe semanal: bitcoin ‘necesita subir para que las altcoins tengan alguna esperanza de retomar el rally’, y el flujo de altcoins se ha vuelto de una sola dirección salvo un puñado de grandes capitalizaciones de calidad.

Solana no cotiza en el vacío. Es un activo de alta beta —se mueve más que el mercado, tanto hacia arriba como hacia abajo— y en las fases de aversión al riesgo el capital la trata como al resto de la cesta: primero vende y luego pregunta. Eso deja a SOL, y también a quien tiene sus tokens en staking (la delegación de monedas a un validador a cambio de recompensas, explicada en la web oficial de Solana), expuesto a decisiones que se toman a miles de kilómetros de sus wallets.

Hay un matiz que conviene no perder de vista. El flujo no está saliendo de las criptomonedas, está saliendo de las altcoins. La capitalización total del mercado apenas cedió un 2% hasta los 2,84 billones de dólares, mientras bitcoin caía algo más del 2% y ether un 3% hasta los 2.401 dólares. Cuando el dinero se mueve dentro del mismo perímetro, el problema no es la liquidez: es la asignación. Cosas de la rotación.

Los escenarios que dibuja Wintermute son dos y no admiten matices: ruptura por encima de 87.000 dólares, que abre la puerta a precios mayores, o pérdida de los 82.500, que devuelve al bitcoin a testear la zona de los 70.000. Ninguno de los dos beneficia a SOL por sí mismo. El bueno llega con retraso, porque la rotación hacia altcoins suele ser el último tramo del movimiento, no el primero.

El propio informe reconoce que bitcoin ‘se está sosteniendo mejor de lo que sugeriría el contexto macro’, con 3,5 puntos de ventaja sobre el Nasdaq. Es un detalle relevante. Si la referencia se rompe al alza con fuerza, la liquidez que hoy se refugia en los mayores es la misma que después busca rendimiento en los protocolos de Solana: DeFi, staking líquido, mercados de préstamo. La pregunta es cuánto tarda en volver.

La factura de depender del ciclo de bitcoin: precedentes que Solana ya ha pagado

Esto ya ha ocurrido. En noviembre de 2022, el colapso de de FTX —la casa de trading cuyo fundador, Sam Bankman-Fried, había sido uno de los mayores valedores del ecosistema— arrastró a SOL por debajo de los 10 dólares. No fue porque la red hubiera dejado de producir bloques, sino porque el mercado vendió todo lo que olía a riesgo. La correlación no distingue fundamentales.

El otro precedente es técnico. Las paradas de red de septiembre de 2021 y febrero de 2022 enseñaron que la infraestructura de Solana podía atascarse bajo carga, y ese recuerdo sigue pesando en la prima de riesgo que el mercado exige para tener SOL. La diferencia es que hoy la red cuenta con un segundo cliente validador en marcha, Firedancer, el software escrito desde cero por Jump Crypto en C++, que rompe el monopolio de Agave, y con un mercado de comisiones prioritarias (el pago extra para que una transacción entre antes) mucho más maduro. Ninguna de esas mejoras sirve cuando el problema es que el comprador ha desaparecido.

El riesgo real, hoy, no está en la tecnología. Está en la liquidez. Con la dominancia de bitcoin en el 60%, cada dólar nuevo tiende a quedarse en BTC o en ETH, y los protocolos de Solana —Jupiter, Raydium, Kamino— lo notan primero en el volumen que en el precio. Un mercado que pierde volumen pierde capacidad de absorber ventas. El mercado se estrecha.

La fecha marcada en rojo en todas las mesas es el 28 de octubre, cuando se reúne el Comité Federal de Mercado Abierto (puede consultarse el calendario oficial de la Reserva Federal). Wintermute lo señala como el catalizador más probable para romper el rango, y avisa de que corta en las dos direcciones: un tono duro arrastraría al Nasdaq y al bitcoin, mientras que un tono blando con buenos resultados empresariales bastaría para que los toros empujen. El calendario manda.

Hasta entonces, SOL seguirá bailando al son de un activo que no controla. Es la servidumbre de un ecosistema que ha construido su tesis sobre el rendimiento —más transacciones por segundo, comisiones más bajas, mejor experiencia de uso— pero que todavía no ha conseguido desacoplarse del ciclo del bitcoin. Mientras el comprador siga mirando a los mayores, la red más rápida del mercado seguirá esperando su turno.

La huelga de Repsol en noviembre: STR convoca paros los días 3 y 4 en cuatro refinerías

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La huelga de Repsol en noviembre ya tiene fechas: martes 3 y miércoles 4. El Sindicato de Trabajadores (STR), mayoritario en el negocio industrial del grupo, ha convocado paros en las refinerías de A Coruña, Cartagena, Puertollano y Tarragona después de que la mediación del Servicio Interconfederal de Mediación y Arbitraje (SIMA) terminara sin acuerdo.

No es una protesta simbólica. El paro alcanza a cuatro convenios colectivos distintos y a instalaciones que van del refino puro a la comercialización internacional de crudo, pasando por la química y los lubricantes. La negociación se ha roto y el sindicato ha decidido mover ficha.

Por qué se convoca la huelga: cuatro convenios sin acuerdo

El origen está en la mesa de negociación, no en la calle. STR negocia de forma simultánea los convenios de Repsol Fuels, Repsol Materials, Repsol Trading y RLESA, y en los cuatro casos considera que las propuestas de la dirección siguen «sin estar a la altura» de la capacidad económica de la compañía.

  • Repsol Fuels: refinerías de A Coruña, Cartagena, Puertollano y Tarragona.
  • Repsol Materials: plantas químicas de Puertollano y Tarragona, más el personal de oficinas y servicios incluido en el ámbito del paro.
  • Repsol Trading: oficinas de Madrid, con actividad de abastecimiento de crudo y materias primas y comercialización internacional.
  • RLESA: lubricantes, asfaltos y especialidades, con la planta de lubricantes de Puertollano y la planta de especialidades de Palencia.

Geográficamente, el conflicto dibuja un corredor industrial del Cantábrico al Mediterráneo: Galicia, Murcia, Castilla-La Mancha, Cataluña, Madrid y Palencia. Son territorios donde la refinería o la planta química figura entre los primeros empleadores industriales del entorno.

«Cuando la empresa ha exigido esfuerzo, responsabilidad y compromiso, la plantilla ha respondido. Ahora le corresponde a la Dirección trasladar los grandes resultados a los convenios», ha señalado Jordi Margalef, secretario de Comunicación de STR.

Dos días de paro en cuatro refinerías no paralizan el país, pero sí fijan el precio político de un convenio que llevaba semanas sin moverse.

Salarios, pluses y conciliación: las tres exigencias

La plataforma sindical se apoya en tres bloques. El primero es económico: subidas salariales y revisión de pluses que, a juicio del sindicato, no acompañan la evolución de los resultados. El segundo es de plantilla: dotaciones suficientes para cubrir turnos, vacaciones y bajas sin recurrir a las horas extraordinarias. El tercero es la conciliación, con medidas que STR califica de «reales» frente a lo que considera declaraciones de intenciones.

El argumento de la parte social es una comparación contable. Repsol obtuvo un resultado neto ajustado de 2.711 millones de euros en el primer semestre de 2026, por encima de los 2.568 millones de todo 2025. Las previsiones que maneja STR apuntan a otros 2.625 millones en el tercer trimestre, lo que elevaría el acumulado hasta septiembre a 5.336 millones, más del doble que en el ejercicio anterior completo, si se confirman los resultados oficiales que la compañía publica el 29 de octubre.

«La Dirección debe explicar por qué esa capacidad económica no se refleja en propuestas más ambiciosas para quienes la hacen posible. A grandes resultados deben corresponder grandes convenios», insiste Margalef.

Los paros del 3 y 4 de noviembre son, en palabras del sindicato, las primeras jornadas de un calendario que continuará si no hay avances. La puerta al acuerdo sigue abierta sobre el papel: «Seguimos abiertos a una negociación seria, con propuestas concretas y acordes con los resultados de Repsol», añade el portavoz.

Qué significa este conflicto para el empleo en el refino

Más allá de los dos días de paro, la negociación importa porque fija el suelo de las condiciones laborales de todo el complejo industrial. Los convenios de Repsol funcionan como referencia para las contratas que operan dentro de las instalaciones —mantenimiento, limpieza industrial, logística—, donde las plantillas suelen tener contratos más frágiles. Cuando el convenio principal se mueve, arrastra al resto.

Conviene mirar la brecha entre beneficio y masa salarial. Los 2.711 millones del primer semestre se han generado con precios del petróleo altos y márgenes de refino holgados. La parte sindical sostiene que esa rentabilidad es cíclica y que, precisamente por eso, debe consolidarse en el convenio antes de que el ciclo gire. La dirección, a juzgar por el fracaso del SIMA, prefiere otra velocidad.

Para quien busca empleo en el sector, el mensaje es doble. El refino concentra empleo cualificado y estable, y los convenios de grupo son, en la práctica, el suelo salarial de las contratas que trabajan dentro de las instalaciones. Eso sí, la rotación en las auxiliares y la dependencia de turnos hacen que las condiciones reales varíen mucho según quién firma la nómina. En una entrevista para una contrata, conviene preguntar por el convenio aplicable y por la duración real del contrato.

El riesgo inmediato para el candidato no está en la convocatoria de huelga, sino en el calendario. Quien tenga una entrevista pendiente en alguna de las cuatro refinerías hará bien en preguntar por el centro, el turno y el tipo de contrato antes de dar cualquier paso.

📝 Cómo enviar el currículum

La vía oficial para entrar en el grupo es el portal de empleo corporativo de Repsol, donde se publican las vacantes de refino, química y servicios centrales. El registro de candidatos está abierto de forma permanente.

  1. Paso 1: Accede a la sección ‘Talento y empleo’ de la web corporativa de Repsol (repsol.com).
  2. Paso 2: Crea un perfil de candidato con tus datos académicos y tu trayectoria profesional.
  3. Paso 3: Filtra las ofertas por centro de trabajo (A Coruña, Cartagena, Puertollano, Tarragona, Madrid o Palencia) y por familia profesional.
  4. Paso 4: Adjunta el CV actualizado en formato PDF e indica el área o convenio al que optas.
  5. Paso 5: Guarda la candidatura y activa las alertas para recibir aviso cuando se publique una vacante compatible con tu perfil.

Plazo de inscripción: abierto de forma permanente, sin fecha de cierre, mientras existan vacantes publicadas. Requisito mínimo: formación técnica o experiencia acreditada en el área a la que se opta.

La rutina de fuerza tres días: la estructura que mantiene fuerte a un hombre de 79 años

Una rutina de fuerza de tres días a la semana, con cinco a siete estaciones por sesión y cargas que suben cada pocas semanas, es la estructura que mantiene fuerte a un practicante de 79 años.

Cómo se reparte la semana en una rutina de fuerza de tres días

El caso concreto: cinco días de entrenamiento a la semana, pero solo tres con pesas. Los otros dos son sesiones de acondicionamiento con peso corporal y algún movimiento híbrido. Entre medias, uno o dos días de reformer Pilates y un suelo de movimiento diario de unas 5.000 pasos.

Esa distribución responde a una lógica sencilla: tres estímulos de fuerza por semana bastan para mantener y ganar músculo, y dejan margen para recuperar entre sesiones. Lo que cambia con la edad no es el número de días, sino la gestión del esfuerzo entre ellos. A efectos prácticos, se entrena menos veces que un veinteañero y se cuida más cada repetición.

En cada sesión se trabajan cinco a siete estaciones, con un número fijo de series y repeticiones o por tiempo. El orden de los ejercicios se repite semana a semana para poder comparar, y ahí está la mitad del progreso: si cambias el orden cada día, no sabes qué funciona.

Los patrones que no pueden faltar en cada sesión

La programación por patrones es la clave del método. En lugar de pensar en músculos sueltos, se piensa en movimientos: empuje vertical, empuje horizontal, tirón vertical, tirón horizontal, bisagra de cadera, sentadilla y zancada. Siete patrones cubren el cuerpo entero y permiten montar la sesión con el material que haya.

La edad no decide cuántos días entrenas; decide cuánto margen dejas entre una sesión y la siguiente.

Los días de tren superior incluyen press militar, dominadas, flexiones, extensiones de tríceps, aperturas con mancuerna y remo. Los de tren inferior giran en torno a peso muerto, peso muerto rumano, zancadas y variantes de sentadilla. Los días de cardio se resuelven con rodillas altas, burpees, saltos y lanzamientos de balón medicinal.

No es la sesión más dura la que cambia el cuerpo, sino la que puedes repetir el mes que viene sin negociar.

📊 La pauta en cifras

  • Frecuencia eficaz: tres sesiones de fuerza por semana en días no consecutivos, más uno o dos días de cardio suave.
  • Volumen por sesión: de cinco a siete ejercicios, con 2 a 4 series de 8 a 12 repeticiones o trabajo por tiempo.
  • Progresión: subida de carga cada dos a cuatro semanas, cuando la última repetición sale limpia.
  • Complementos: movilidad de cadera y hombro casi a diario y unas 5.000 pasos como base de movimiento.

entrenamiento fuerza mayores

Cómo progresar la carga sin romper la técnica

La progresión no es lineal ni semanal: la carga sube cada pocas semanas, cuando las repeticiones salen limpias y el último par deja margen. Los números del caso son modestos y justo por eso creíbles: press militar de 4,5 a 5,4 kilos, aperturas de 9 a 11,3 kilos y un peso muerto rumano de 32 kilos.

Nada de récords heroicos. La técnica manda: si una repetición se rompe, se baja el peso. Y si un movimiento no encaja, se modifica. Cuando el impacto de correr no sienta bien, se camina. Eso no es retroceder, es poder repetir mañana.

El otro pilar es la proteína. A la par que el entrenamiento, este practicante aumentó el salmón, los huevos revueltos y el atún. La referencia habitual en nutrición deportiva está en torno a 1,2 a 1,6 gramos de proteína por kilo de peso corporal al día para quien entrena fuerza pasados los 60, según las revisiones de composición corporal. Sin obsesión: repartirlo en tres o cuatro tomas ya cambia el resultado.

Y un matiz que casi nadie cuenta: el descanso planificado forma parte de la rutina. Los días de Pilates y de caminata no son relleno, son el espacio donde el cuerpo asimila el trabajo de fuerza. Ahí se decide la otra mitad del progreso.

Por qué este caso vale más como método que como anécdota

Aquí conviene ser honesto. Un caso individual no es evidencia, y que una persona empiece a levantar pesas a los 72 años no demuestra nada por sí sola. Lo que sí hace es ilustrar un principio que la ciencia del ejercicio sostiene desde hace tiempo: la fuerza es entrenable a cualquier edad y la programación por patrones con progresión de carga es la vía más eficiente para mantenerla. Un repaso a la base del método está en entrenamiento con pesas.

La letra pequeña está en la dosificación. Tres sesiones semanales, de cinco a siete estaciones, con series de 8 a 12 repeticiones y subidas de carga cada dos a cuatro semanas, es una pauta bien documentada en la literatura de hipertrofia para quien empieza o retoma. Lo que no aparece en los estudios es la parte conductual: volver al mismo sitio, con la misma gente, a la misma hora. Ahí el caso enseña más que un protocolo cerrado.

Para un adulto ocupado la traducción es directa. No hacen falta cinco días de gimnasio: hacen falta tres sesiones bien ordenadas por patrones y dos días de movimiento ligero para que el conjunto se sostenga. Y hace falta medir algo, aunque sea el peso de una mancuerna, para saber que avanzas. La fuerza y la longevidad activa se construyen con esa clase de aburrimiento bien administrado.

Esta pieza es información divulgativa de optimización del estilo de vida, no un consejo individual. Los criterios sobre alegaciones nutricionales los fija la EFSA, y cualquier cambio de rutina conviene hablarlo con un profesional que conozca tu punto de partida.

⚡ Rutina de Optimización Diaria

  • Ordena tres sesiones por patrones: empuje, tirón, bisagra, sentadilla y zancada repartidos en tres días no consecutivos, con cinco a siete ejercicios por sesión.
  • Fija la progresión por escrito: anota carga y repeticiones de cada ejercicio y sube el peso cada dos a cuatro semanas, solo cuando la última repetición salga limpia.
  • Cierra el día con movimiento: camina hasta 5.000 pasos y añade cinco minutos de movilidad de cadera y hombro para llegar mejor a la siguiente sesión.

Qué come Ingo Froböse para rendir a diario: nutrición para rendir con proteína e hidratos ajustados

La nutrición para rendir de Ingo Froböse se apoya en tres decisiones simples: proteína repartida, hidratos ajustados al gasto y cero picoteo entre comidas. El científico del deporte de Colonia da a cada macronutriente su papel y su hora.

Cómo reparte Froböse los hidratos, las grasas y la proteína

El punto de partida no es una lista de prohibiciones, sino un orden. Froböse, profesor en la Deutsche Sporthochschule de Colonia, parte de que hidratos, grasas y proteína deben convivir con el mismo peso en el plato y de que la alimentación acompaña al reloj biológico en lugar de pelearse con él. Destacar un macronutriente por encima del resto, sostiene, es un error de enfoque.

El reparto que describe tiene tres franjas. Por la mañana, la comida es energética y con acento en los hidratos: los depósitos de glucógeno llegan tocados tras la noche. Al mediodía toca densidad de vitaminas y minerales a través de un plato variado. Por la noche, la cena es de construcción: mucha proteína para sostener la regeneración que se activa durante el sueño. No es una dieta de exclusión.

Las grasas también tienen su ventana. Froböse las coloca en el desayuno porque activan el metabolismo lipídico como segunda fuente de energía. Ahí está el matiz: no es una pauta baja en nada, es una pauta ordenada.

El calendario pesa tanto como el menú. El desayuno debería llegar como máximo entre una hora y hora y media después de levantarse, para que el metabolismo no entre en modo ahorro. Entre esa comida y la del mediodía conviene dejar cuatro o cinco horas.

El reloj importa tanto como el plato: cuando cada comida llega a su hora, el cuerpo deja de improvisar reservas y empieza a usar lo que recibe.

Y una regla incómoda para la cultura de la oficina: nada de picoteo entre horas. Froböse incluye ahí el latte macchiato de media tarde y propone tomarlo justo después de comer. Cada tentempié empuja la insulina hacia arriba y rompe el ritmo que el resto del día intenta sostener.

El desayuno que activa el metabolismo (y la hora a la que conviene tomarlo)

Aquí no hay misterio, hay despensa. La avena es la base: 40 gramos de copos cubren cerca del 90% de la ingesta diaria de referencia de manganeso y en torno al 20% de la de cobre y zinc, y aportan hidratos de cadena larga y fibra que sostienen la saciedad durante horas. Los anacardos suman 270 miligramos de magnesio por cada 100 gramos y son de los frutos secos con menos grasa.

Las semillas suben el nivel: la chía aporta 5,6 gramos de fibra por cada 15 gramos y cinco veces más calcio que la leche, el lino suma ácidos grasos omega-3 y el sésamo sin pelar llega a un 20-40% de proteína. Las nueces son la referencia del grupo en omega-3: unos 15 gramos cubren la necesidad diaria. Y el triptófano de los anacardos, unos 450 miligramos por 100 gramos, es precursor de la serotonina.

📊 La pauta en cifras

  • Reparto proteico: entre 25 y 30 gramos por comida principal, en tres tomas, es la horquilla de la literatura de nutrición deportiva.
  • Ventana del desayuno: de una hora a hora y media tras despertar; cuatro o cinco horas hasta la comida del mediodía.
  • Calidad a buscar: copos de avena integrales, frutos secos sin sal ni azúcar, sésamo sin pelar y bebida de soja sin azúcar añadido.
  • A tener en cuenta: el total diario de proteína pesa más que el reparto; sin entrenamiento de fuerza, el calendario no basta.

Del mediodía a la cena: menos picoteo, más proteína

El almuerzo es el turno de los micronutrientes. Froböse pide un plato con color —verduras, hortalizas, legumbres— y apartar el ultraprocesado rápido, donde los micronutrientes aparecen con lupa. La cena se diseña como material de construcción: legumbre, huevo, pescado o lácteos proteicos para tener aminoácidos disponibles durante la noche.

El picoteo es el enemigo declarado. Cada snack sube la insulina y reinicia un ciclo que conviene dejar plano; por eso el café con leche de después de comer es mejor que el de las cinco. La referencia para medir ese efecto es el índice glucémico del conjunto del plato, no el de un alimento aislado.

La letra pequeña: cómo leer la etiqueta de tu muesli

El muesli es el mejor ejemplo de producto disfrazado. La etiqueta se lee de arriba abajo: si el azúcar, el jarabe de glucosa o el sirope aparecen entre los tres primeros ingredientes, lo que hay en la caja es un postre con nombre de desayuno. Los copos de avena integrales no necesitan nada más.

En los frutos secos, la trampa está en el tueste. Un anacardo o una nuez tostada con aceite y sal añade grasa refinada y sodio a un alimento que ya venía equilibrado. Versión natural o tostada sin sal. Y en la bebida vegetal, sin azúcar añadido: la de soja mantiene la proteína; la de arroz o avena sube los hidratos y baja la proteína. Menos marketing, más etiqueta.

El tercer filtro es la dosis real. No es lo mismo una ración de 40 gramos de copos que 40 gramos de muesli crujiente azucarado: la fibra cae, el azúcar sube y la saciedad se acorta. Compara siempre por 100 gramos, que es donde la mayoría de los fabricantes esconde el dato.

Dónde encaja este patrón y dónde se queda corto

El patrón no es nuevo. La idea de repartir la proteína en varias tomas y de espaciar las comidas lleva años en la literatura de nutrición deportiva, y Froböse la ha empaquetado en su conocida fórmula de tres patas: movimiento, alimentación y regeneración. Como marco general, se sostiene.

El matiz honesto está en las prioridades. El reparto proteico importa, pero el total diario manda más: sin llegar a una horquilla de 1,6 a 2,2 gramos por kilo de peso corporal al día, ningún calendario de comidas compensa. Y la regla de cero picoteo encaja en un día de oficina con tres comidas y poco gasto; en alguien que entrena fuerza cinco días y busca volumen, puede quedarse corta.

Lo que sí se puede esperar es energía más plana, menos hambre reactiva y una composición corporal que mejora cuando el patrón se acompaña de entrenamiento de fuerza. Lo que no hay que esperar es magia. Nada de milagros. El orden gana a la fuerza de voluntad; esta guía es divulgativa y ajustar cantidades a tu caso concreto es trabajo de un profesional.

⚡ Rutina de Optimización Diaria

  • Fija tu primera comida: desayuna entre 60 y 90 minutos después de levantarte y no vuelvas a comer hasta cuatro o cinco horas más tarde.
  • Monta el bol base: 40 gramos de copos de avena, un puñado de frutos secos sin sal y una cucharada de semillas.
  • Cena con proteína: reserva para la noche legumbre, huevo, pescado o lácteos proteicos y deja el picoteo para después de la comida.

Iberdrola BEI Brasil: 128 millones de préstamo verde para su red eléctrica

Iberdrola firma con el BEI 128 millones de euros para modernizar la red de Neoenergia Elektro en Brasil.

La operación se articula a través de Neoenergia, la filial brasileña del grupo que preside Ignacio Sánchez Galán, y asciende a 857 millones de reales, equivalentes a unos 128 millones de euros. El préstamo está garantizado por Cesce y financiará la ampliación y modernización de las redes de distribución de Neoenergia Elektro en los estados de São Paulo y Mato Grosso do Sul.

Renovar subestaciones y reducir pérdidas técnicas en dos estados clave

El dinero no irá a nueva generación ni a grandes plantas. Se destinará a lo que el sector llama el negocio del kilómetro: renovación de líneas de distribución, subestaciones y sistemas de control y protección. También a elevar la automatización de la infraestructura, una palanca con efecto directo sobre la cuenta de resultados porque reduce las pérdidas técnicas, es decir, la electricidad que se inyecta en la red y no llega a facturarse.

Cesce, la agencia española de seguro de crédito a la exportación, aporta algo más que una firma al final del contrato. El respaldo oficial abarata el riesgo de un préstamo denominado en reales y con horizonte largo, y se ha convertido en fórmula habitual en las operaciones del BEI con grupos españoles en mercados emergentes. Sin esa cobertura, el coste financiero sería otro.

El Banco Europeo de Inversiones opera fuera de la Unión bajo mandatos de acción exterior y exige a los proyectos que cumplan criterios de elegibilidad climática. La reducción de pérdidas en distribución encaja sin forzar en ese perímetro: cada punto de pérdida evitado es energía que no hay que generar. De ahí que el banco preste en condiciones que el mercado rara vez iguala en un activo de infraestructura latinoamericano.

Es el segundo acuerdo verde entre Neoenergia y la entidad en menos de un año. El anterior se firmó en noviembre de 2025, por 1.700 millones de reales —unos 300 millones de euros— y sirvió para modernizar la red eléctrica del estado de Bahía. Sumando ambas operaciones, la filial brasileña ha movilizado del BEI cerca de 428 millones de euros en doce meses. Nada espectacular en el importe. Todo estructural en el método.

En Brasil, la red no es un gasto de mantenimiento: es el activo que decide cuánta electricidad se cobra y cuánta se pierde por el camino.

6.277 millones en redes en nueve meses y el 90% fuera de España

La operación encaja en una estrategia que el grupo ya está ejecutando a escala global. En los nueve primeros meses de 2026 destinó 6.277 millones de euros a redes, un 28% más. Más del 90% de esa inversión se concentró en Reino Unido, Estados Unidos y Brasil.

La cifra importa por lo que anticipa. Iberdrola quiere elevar su base de activos regulados desde los 56.000 millones de euros actuales hasta más de 90.000 millones en 2030. Son los activos que mejor resisten un ciclo de tipos exigente: la rentabilidad la fija el regulador, no el precio de la luz en el mercado mayorista. Cada euro colocado en redes brasileñas, británicas o estadounidenses engorda esa base y hace más previsible el dividendo.

El riesgo que no aparece en el comunicado

Conviene medir el tamaño real de la noticia. Los 128 millones equivalen a poco más del 2% de los 6.277 millones invertidos en redes en nueve meses. Lo relevante no es el importe, sino el coste de la financiación y la plantilla que deja: un mismo esquema —banco europeo, aval de Cesce, filial local— replicable en cada revisión tarifaria. Cuando el dinero es barato y previsible, el cuello de botella deja de ser el capital y pasa a ser la capacidad de ejecutar obra en dos estados brasileños a la vez.

Hay tres frentes que el comunicado no menciona. El primero es el tipo de cambio: el préstamo se concede en reales, pero el grupo reporta en euros, y una depreciación del real encarece el servicio de la deuda en la cuenta consolidada. El segundo es el regulador. Aneel fija los ingresos de distribución y cualquier revisión tarifaria restrictiva recorta la rentabilidad del activo que ahora se moderniza. El tercero es político: la garantía española expone al erario, vía Cesce, al riesgo de un país con historial de volatilidad cambiaria.

Ninguno de esos riesgos es nuevo para una compañía que lleva más de dos décadas en Brasil. Pero explican por qué las redes se han convertido en el eje declarado de su crecimiento: son un negocio de peaje, con retorno pactado y demanda cautiva. La contrapartida es que el peaje lo fija otro.

La próxima cita para comprobar si el ritmo se sostiene no es este préstamo, sino la evolución de la base de activos regulados en las cuentas del ejercicio y, sobre todo, el resultado de la próxima revisión tarifaria de Aneel. Ahí se sabrá si los 90.000 millones de 2030 son un objetivo o una intención.

Meta activa el 30 de octubre nuevas condiciones de plataforma para empresas en plena disputa con los editores por el uso de contenido para IA

Meta activa el 30 de octubre nuevas condiciones para las empresas que operan en sus plataformas, un articulado que los editores cuestionan por el alcance de los permisos de rastreo y su posible uso para inteligencia artificial.

Qué cambia en las condiciones de Meta desde el 30 de octubre

El 30 de octubre entran en vigor las nuevas condiciones de la compañía para el uso empresarial de sus plataformas y la redacción preliminar del articulado ha abierto un frente entre los editores. Según juristas consultados por Press Gazette y Nieman Lab, la primera versión del texto podía permitir a la empresa rastrear las webs de los medios y emplear su contenido para inteligencia artificial sin negociar licencias individuales.

En el borrador constaba de forma explícita: las empresas aceptaban que su contenido pudiera utilizarse para entrenar procesos de automatización inteligente. En la práctica, todo lo volcado en las páginas profesionales que las cabeceras mantienen en Facebook e Instagram quedaba expuesto a un uso sin permiso ni pago asociado.

Tras la controversia, la compañía eliminó la referencia al entrenamiento de procesos de inteligencia artificial y aclaró que lo señalado correspondía a productos publicitarios o comerciales. Los editores mantienen la alerta sobre el perímetro de los permisos que conceden por operar en esas plataformas y sobre la posibilidad de que se impongan de forma unilateral.

El punto crítico es el perímetro de los permisos: el sector no discute el calendario, discute el alcance de lo que concede al operar en las plataformas.

Meta Platforms sostiene que las nuevas condiciones no atañen al funcionamiento de sus rastreadores y que los propietarios de las webs pueden seguir especificando sus preferencias mediante robots.txt. Añade que la actualización no pretende obtener derechos adicionales sobre noticias ni anular las restricciones que los creadores hayan establecido.

Los frentes abiertos: editores, competencia y plazos

El debate ya no es solo contractual. También es de competencia.

La News Media Association (NMA), colectivo que agrupa a los editores británicos, ha calificado la iniciativa como una apropiación del trabajo de sus asociados. Su consejero delegado, Theo Bamber, ha reclamado a Gobierno y reguladores que lo impidan. Por su parte, la coalición de editores y negocios digitales Movement for an Open Web (MOW) ha anunciado acciones ante la Autoridad de Competencia y Mercados (CMA) del Reino Unido, al considerar que la compañía aprovecha su posición de predominio para imponer condiciones a empresas que dependen comercialmente de sus plataformas.

Los hitos de la disputa, hasta la fecha, son los siguientes:

  • Borrador inicial: el texto incluía una referencia expresa al uso del contenido para entrenar procesos de automatización inteligente.
  • Corrección parcial: la empresa retira esa mención y circunscribe el redactado a productos publicitarios o comerciales.
  • Reacción editorial: la NMA reclama intervención regulatoria y MOW traslada el asunto a la autoridad de competencia británica.
  • Posición de la plataforma: las condiciones no modifican el comportamiento de los rastreadores y robots.txt sigue siendo la vía de preferencias.
  • Foco del sector: el temor a que se cierren licencias solo con un reducido grupo de grandes cabeceras y se reserve el acceso gratuito al resto.

El movimiento se produce en un contexto de presión transatlántica sobre los rastreadores que operan sin identificación clara, un asunto que la industria traslada a los reguladores desde hace meses. La preocupación editorial no es el calendario, sino el alcance: que la aceptación de condiciones generales para operar en las plataformas acabe habilitando usos futuros que hoy no están tasados ni retribuidos.

El precedente: licencias selectivas frente a acceso abierto

El sector ya conoce este patrón. Los acuerdos de licencia de contenido para inteligencia artificial se han cerrado hasta ahora con un número reducido de grandes grupos, mientras el resto de cabeceras queda fuera de la negociación o directamente sin oferta. Ese es el precedente que explica la dureza de las reacciones: si las condiciones generales de plataforma fijan por defecto un permiso amplio, la posición negociadora de los medios medianos se debilita antes de sentarse a la mesa.

La segunda derivada es competencial. Trasladar el conflicto a la CMA desplaza el eje desde el derecho de autor hacia el equilibrio del mercado, un terreno en el que la compañía opera como infraestructura obligatoria para miles de negocios informativos. Para los editores, la vía regulatoria es más lenta que una negociación bilateral, pero también más difícil de eludir si la redacción final no se modifica antes del 30 de octubre.

Queda por ver si la compañía ajusta el texto en las próximas semanas, si las organizaciones editoriales presentan reclamaciones formales y si los reguladores europeos y británicos abren expediente. El calendario corre. La industria mira la letra pequeña, no el anuncio.

📡 El Radar del Sector

  • El vacío que llena: la falta de un marco claro sobre licencias de contenido para entrenar modelos deja a las plataformas fijando las reglas por defecto.
  • El reto por delante: los editores deben preservar su posición negociadora sin renunciar al tráfico y a la distribución que aportan las plataformas.
  • El tablero competitivo: un modelo de licencias selectivas con grandes grupos ampliaría la brecha frente a las cabeceras medianas del sector.

El salario sector tecnológico sube a 47.300 euros: 9 de cada 10 empresas no encuentran talento

El salario medio del sector tecnológico español alcanza los 47.300 euros brutos anuales, un 3,1% más. Lo recoge Cinco Días. Nueve de cada diez empresas del sector admiten dificultades para cubrir sus vacantes.

Traducido a euros, la retribución media ha ganado algo más de 1.400 euros en doce meses. No es una subida espectacular. Tampoco es un mal dato para un mercado laboral que lleva tres ejercicios creciendo por debajo de la facturación que registra el propio sector.

Ahí está el nudo. Las tecnológicas españolas facturan cifras récord, pagan por encima de la media nacional y, aun así, no encuentran gente. La secuencia se repite trimestre tras trimestre: la empresa sube el sueldo de la vacante, no la cubre y vuelve a subirlo.

Un 3,1% de subida que no resuelve la escasez de perfiles

La lectura fácil sería celebrar el incremento. La lectura útil es otra. Ese 3,1% es el enésimo ajuste de un mercado que lleva años empujando los sueldos hacia arriba sin mover un ápice la disponibilidad real de candidatos. La media, además, esconde comportamientos muy distintos: desarrollo senior, ciberseguridad, y perfiles de datos e inteligencia artificial tiran de la tabla hacia arriba, mientras las posiciones junior se han quedado casi planas.

La media de 47.300 euros tampoco describe a un trabajador tipo, porque no existe. Mete en la misma cifra al programador de una gran cuenta bancaria, al administrador de sistemas de una pyme industrial y al especialista en datos de una startup que paga parte del sueldo en opciones sobre acciones. Esa dispersión explica por qué el mismo informe puede leerse como una buena noticia y como una voz de alarma, según quién lo mire.

Hay una asimetría que casi nadie discute ya en las conversaciones del sector. Los 47.300 euros son una cifra alta en el contexto laboral español. En el contexto europeo, no tanto. La comparación con lo que se paga a distancia en Alemania, Países Bajos o Irlanda se ha convertido en el argumento más repetido por los candidatos que negocian desde España una oferta en remoto, y las empresas lo saben: cuando el perfil es bueno, la contraoferta llega antes que la prueba técnica.

El sector no tiene un problema de salario. Tiene un problema de embudo: paga mejor que la media y aun así no llega gente suficiente para cubrir lo que promete.

El resultado es una rotación que encarece todo. Cada salida obliga a reabrir un proceso de selección que tarda meses, a subir la banda salarial de la vacante y a reasignar proyectos con el equipo que queda. Ese coste rara vez aparece en las cuentas de resultados como tal, pero está ahí, y explica por qué las empresas aceptan pagar más por retener que por contratar.

Nueve de cada diez empresas no encuentran talento tecnológico

El dato del 90% merece una lectura menos dramática de la que suele hacerse. Una cosa es no encontrar talento y otra muy distinta es no encontrarlo al precio y en el plazo en que la compañía había presupuestado la vacante. Buena parte de los puestos que quedan vacíos no son imposibles de cubrir: son caros de cubrir. Y ahí entra la disciplina financiera de cada empresa, que con márgenes ajustados prefiere alargar el proceso antes que romper la banda salarial del equipo existente.

sueldo tecnología España

El embudo, sin embargo, empieza mucho antes de la entrevista. La formación profesional tecnológica y los grados de ingeniería informática siguen sin cubrir la demanda que genera el mercado, y la reconversión de perfiles de otras ramas avanza a un ritmo que no compensa ni la fuga hacia el exterior ni las jubilaciones del sector. Cabe recordar que el problema no es exclusivamente español: media Europa compite por el mismo profesional y varios países juegan con ventaja fiscal y migratoria.

Las condiciones laborales tampoco son ya el diferenciador que fueron. Empleo estable, horario flexible y trabajo en remoto aparecen en casi todas las ofertas del sector, según los datos que manejan Factor Humano y El Español, de modo que han dejado de ser un argumento para convertirse en el mínimo exigible. Cuando todos ofrecen lo mismo, la decisión vuelve al único terreno donde todavía hay margen: el dinero y la proyección profesional.

El problema no es el salario, es el modelo de contratación

Mi lectura es que el sector ha confundido durante demasiado tiempo el síntoma con la enfermedad. Subir el salario medio un 3,1% anual sirve para retener a quien ya está dentro; no sirve para fabricar a quien no existe. La escasez de talento tecnológico se combate con formación, con contratación a largo plazo y con una conversación honesta sobre el sueldo de entrada, no con una subasta anual que beneficia a los perfiles consolidados y castiga a las empresas medianas, incapaces de seguir el ritmo de las grandes cuentas.

Hay una contradicción que conviene vigilar en los próximos trimestres. La automatización de tareas de nivel junior, empujada por las herramientas de código asistido, reduce la carga de trabajo que antes justificaba contratar a un recién titulado. Si esa tendencia se consolida, el mercado puede encontrarse a la vez con un exceso de demanda de perfiles senior y un exceso de oferta de candidatos sin experiencia. Dos problemas simultáneos que ninguna banda salarial arregla por sí sola, y que amenazan con dejar fuera de la foto precisamente a quienes más necesitan entrar.

La prueba de fuego llegará con las próximas cifras de facturación del sector y con la Encuesta de Costes Laborales que publica el Instituto Nacional de Estadística cada trimestre. Si el sueldo medio vuelve a subir por encima del 3% mientras nueve de cada diez empresas siguen sin cubrir vacantes, la conclusión será difícil de esquivar: el mercado no está pagando por escasez, está pagando por miedo a perder a quien ya tiene.

Savills eleva a 2.300 millones la inversión en oficinas en España en el tercer trimestre de 2026, un 9% más

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿Qué ha pasado? La inversión en oficinas en España suma 2.300 millones de euros en el tercer trimestre de 2026, un 9% más que en el mismo periodo de 2025, según el informe Office Pulse de Savills.
  • ¿Quién está detrás? El capital nacional aporta el 74% del volumen; el portugués (10%) y el francés (6%) lideran el regreso del inversor extranjero. Merlin Properties y Colonial concentran el grueso de su patrimonio en el CBD madrileño y en el eje Diagonal de Barcelona.
  • ¿Qué impacto tiene? La disponibilidad cae al 2,37% dentro de la M-30 y al 2,17% en el prime CBD barcelonés, con rentas máximas de 50 euros por metro cuadrado al mes en Madrid.

La inversión en oficinas en España alcanzó los 2.300 millones de euros en el tercer trimestre de 2026, un 9% más que en el mismo periodo del año anterior, según el informe Office Pulse que Savills ha publicado este jueves.

El 74% del capital es nacional y el inversor portugués vuelve a la carga

De esos 2.300 millones, 255 corresponden a operaciones para cambiar el uso de los edificios, la vía que el sector ha convertido en su principal fuente de superficie nueva. El capital nacional firma el 74% del volumen total, aunque el inversor extranjero recupera terreno: Portugal aporta el 10%, y Francia el 6%. Las estrategias core y core+ —activos consolidados, con rentas estables y poca necesidad de reforma— dominan el mercado en Madrid y Barcelona.

El mapa de las operaciones ha cambiado. En Madrid, el 83% del volumen transaccionado se ha ido a activos situados fuera de la M-30. En Barcelona, la mitad del capital ha buscado nuevas áreas de negocio y periferia, y el 22@ concentra la tercera parte del total invertido en la ciudad. La lectura es directa: el centro ya no tiene producto y el dinero se desplaza allí donde queda superficie.

La oficina del centro se agota y la periferia toma el relevo

La disponibilidad explica ese desplazamiento. Madrid cierra el trimestre con una tasa de vacío del 8,01% y un desequilibrio pronunciado: dentro de la M-30 baja al 2,37%, mínimo de los últimos cinco años, y en la periferia se dispara hasta el 11,54%. Las rentas máximas del prime CBD alcanzan los 50 euros por metro cuadrado al mes, mientras fuera de la M-30 se quedan en 24 euros. ‘Las empresas que necesitan crecer se desplazan hacia la periferia y las nuevas áreas de negocio en busca de espacios que destaquen por su diferenciación en calidad, servicios y amenities’, interpreta Hipólito Sánchez, director ejecutivo de Oficinas de Savills España.

La contratación no acompaña del todo a la inversión. Madrid acumula 350.439 metros cuadrados firmados hasta septiembre, un 9,3% menos que en 2025, con 395 operaciones de las que solo 19 superan los 3.000 metros cuadrados. El retroceso se explica por la escasez de macrooperaciones, no por falta de demanda: en el trimestre se han cerrado más de 140.000 metros cuadrados de demanda efectiva.

El mercado de oficinas español no sufre por falta de compradores, sino por falta de producto: cuando el centro se queda al 2,4% de disponibilidad, el precio lo fija el propietario que ya no tiene nada que vender.

Hay un problema estructural que el informe pone sobre la mesa. Desde 2023 han salido del mercado 540.710 metros cuadrados de oficinas reconvertidas a otros usos, mientras que solo se han incorporado 210.760 metros cuadrados de nuevos desarrollos. El saldo es negativo en casi 330.000 metros cuadrados. Entre octubre de 2026 y 2027, Savills prevé 185.168 metros cuadrados de nueva oferta en un mercado que absorbe de media 500.000 metros cuadrados al año. La cuenta no cierra por el lado de la oferta.

Barcelona ha cruzado un umbral simbólico: la disponibilidad cae al 9,98%, por primera vez desde 2022 por debajo del 10%. El vacío en el prime CBD es del 2,17%, el centro se queda en el 4,85% y el 22@ baja del 20%. La contratación acumulada llega a 246.789 metros cuadrados, un 9,4% menos interanual, con cerca de 57.000 metros cuadrados firmados en el trimestre. Las nuevas áreas de negocio ya concentran el 38% de la contratación y el 22@ suma unos 79.000 metros cuadrados, con previsión de cerrar el año en 100.000, lejos del récord de 132.000 de 2025.

La Ficha del Inversor

La métrica que resume el trimestre no es el volumen, sino la renta. Los 50 euros por metro cuadrado al mes del prime CBD madrileño marcan máximos y, con una disponibilidad del 2,37% dentro de la M-30, el margen para seguir subiendo sigue intacto. Savills no publica en su nota el yield prime —la rentabilidad anual de un alquiler antes de gastos—, pero la ecuación es sencilla: si las rentas suben y los precios de transacción se mantienen, el yield bruto se comprime. Es lo que ha ocurrido en los mejores mercados europeos y lo que explica el regreso del capital core.

En los próximos seis meses esperamos aceleración en la rotación de cartera. Merlin Properties y Colonial concentran su exposición en el CBD madrileño y en el eje Diagonal, donde la falta de producto les deja en posición de fuerza para renovar contratos al alza. El riesgo está en el otro lado: si los 185.168 metros cuadrados de nueva oferta llegan tarde, la presión sobre las rentas se traslada al inquilino y las empresas medianas acabarán mudándose a la periferia por obligación, no por estrategia.

El perfil que sale ganando es el inversor patrimonial con horizonte largo y el fondo core que compra edificio consolidado con rentas revisables. El minorista que busca dividendo en una socimi de oficinas encuentra argumento, con dos matices: la cotización de las patrimonialistas descuenta ya buena parte del ciclo y la reconversión de usos no siempre obtiene licencia. El precedente ayuda a dimensionar. Tras la crisis de 2008, Madrid tardó casi una década en digerir un stock de oficinas que superó el 15% de disponibilidad; hoy el problema es el inverso y el ajuste se juega en obra nueva. El próximo hito será el cierre del ejercicio: Savills espera superar los 300.000 metros cuadrados contratados en Barcelona, y la oferta que llegue en 2027 dirá si el pulso de rentas continúa.

El PP promete un millón de viviendas, desalojos de okupas en 48 horas y ayudas directas a jóvenes

El programa de vivienda del PP aterriza sin memoria económica publicada y con un objetivo de cabecera: un millón de pisos nuevos en una sola legislatura. Alberto Núñez Feijóo lo presentó en Sevilla y lo resumió con una frase: ‘Es el cambio más urgente y el que más necesita nuestro país’.

Un millón de viviendas y ni un papel con la cuenta de resultados

El diagnóstico de Génova se apoya en dos cifras: España crea 240.000 hogares al año y termina menos de 100.000 viviendas, según datos que el partido atribuye a fuentes oficiales. De ahí el déficit cercano al millón de unidades. El ritmo de creación de hogares se puede contrastar en la estadística del INE; el de obra terminada, en los visados del Ministerio de Vivienda y Agenda Urbana.

El vehículo son tres normas en los cien primeros días: una nueva Ley del Suelo, la reforma de la Ley de Propiedad Horizontal y una ley contra la okupación. La primera incorpora el silencio administrativo positivo a los 90 días —si el ayuntamiento no resuelve la licencia en plazo, se entiende concedida—, fórmula que las promotoras reclaman desde hace años y que los servicios jurídicos municipales miran con recelo. El conjunto de medidas que maneja Génova incluyen además un régimen fiscal más laxo para el suelo.

Hay un tercer eje que condiciona todo lo demás. El PP quiere llevar el plan a la primera Conferencia de Presidentes que convoque e incorporar a la Federación Española de Municipios y Provincias, porque el suelo y la licencia son competencia municipal. Sin ayuntamientos no hay un millón de viviendas. Y los ayuntamientos, hoy, son de todos los colores.

Lo que no hay es cuenta. Ni coste del aval, ni impacto recaudatorio de la rebaja fiscal, ni calendario más allá de esos cien primeros días. Tampoco la fórmula para encajar el desalojo exprés con el artículo 503 de la Ley de Enjuiciamiento Criminal, que ordena la detención y el juicio rápido. Declaración de intenciones con fecha electoral, no texto articulado.

Un aval público al cien por cien no abarata la vivienda: adelanta la entrada y traslada el riesgo del comprador al balance del Estado.

Para los menores de 40 años, el núcleo es fiscal y financiero. Avales de hasta el 100% de la entrada, rebaja del 60% del IVA y del ITP —que el partido traduce en ‘cero impuestos’ para la obra nueva—, aplazamiento del pago mientras dure la hipoteca y una cuenta ahorro bautizada como ‘Hucha Hogar Joven’. Ejemplo: en un piso de 250.000 euros el ahorro fiscal sería de 25.000 euros y harían falta 50.000 menos para firmar.

Ahí está el punto delicado. El aval del 100% no rebaja el precio ni la cuota mensual; rebaja la barrera de entrada y, con ella, la capacidad de negociación de quien compra. El Banco de España señala el umbral del 80% de LTV (el porcentaje del precio que cubre la hipoteca) como frontera de prudencia: por encima, la banca pide más garantías y aplica diferenciales más altos. Financiarlo todo con aval público reabre el debate de las líneas del ICO de 2024, con coberturas parciales.

Qué cambia de verdad para un propietario y para un inquilino

El segundo bloque mira al alquiler desde la oferta. Deducciones para inquilinos y propietarios siempre que el contrato llegue a tres años y la subida quede por debajo del IPC. Feijóo lo justifica así: ‘Cuando el propietario se siente seguro, alquila’. La arquitectura recuerda al extinto régimen de deducción por alquiler de vivienda habitual, suprimido en 2015.

La pieza más polémica es el desalojo en 48 horas. Se presenta como ley específica contra la okupación: ‘Toda la sensibilidad con el ciudadano que cumple y toda la firmeza con los jetas’, resumió el líder popular. En la práctica exige tocar la Ley de Enjuiciamiento Criminal y decidir qué ocurre con los procedimientos ya abiertos. Y convive con un choque de competencias: la Ley por el derecho a la vivienda de 2023 es estatal, pero las zonas tensionadas siguen en manos autonómicas.

La Ficha del Inversor

La métrica clave es el 10%. Ese es el ahorro fiscal que el programa ofrece a un menor de 40 años que compre obra nueva de 250.000 euros: 25.000 euros entre IVA e ITP. Para ese perfil, la diferencia entre necesitar 50.000 euros de entrada o la mitad. En el pulso entre agentes, las promotoras aplauden el silencio positivo y los ayuntamientos reclaman financiación antes de asumir más licencias; los colectivos de inquilinos dudan de que la deducción acabe bajando el recibo. El paquete no toca el Build to Rent (construir para alquilar) ni la fiscalidad de las socimis.

La tendencia a seis meses depende de un solo factor: el resultado del 29 de noviembre. Con mayoría suficiente, el calendario realista sitúa la Ley del Suelo en la segunda mitad de 2027 y las primeras licencias bajo silencio positivo en 2028. Sin mayoría, todo queda en propuesta. A diez años, la intención declarada es mudar el mapa de la tenencia: ‘construir una nueva generación de propietarios en España’, en palabras de Feijóo. El giro inverso al que domina el mercado desde 2013, cuando nacieron las socimis.

El perfil interpelado es concreto: pareja de 30 a 39 años, contrato indefinido y ahorro insuficiente para la entrada. El pequeño propietario con un piso alquilado es el segundo destinatario; el gran tenedor y el fondo institucional, el gran ausente. Queda el riesgo que nadie menciona en el acto: un aval del cien por cien sobre promociones que aún no existen, con licencias bloqueadas y suelo caro, puede inflar el precio de la obra nueva justo donde el comprador tiene menos margen. La próxima cita, el debate parlamentario de la Ley del Suelo.

Las oposiciones de enfermería en Murcia: 466 plazas del SMS examinan a más de 8.100 aspirantes

Las oposiciones de enfermería en Murcia movilizan a 8.114 aspirantes para 466 plazas del Servicio Murciano de Salud. El examen se celebrará el 31 de enero.

La lista definitiva de admitidos se publicó el martes 20 de octubre. De los 8.114 examinandos, 8.036 concurren por el turno libre y 78 lo hacen por promoción interna. La ratio global se sitúa en 17,4 opositores por cada plaza convocada, un dato que coloca esta convocatoria entre las más competidas del calendario sanitario murciano.

Por qué el SMS convoca 466 plazas de Enfermería

Enfermería es la especialidad con más plazas de toda la oferta. De las 466, un total de 377 corresponden al turno libre y 89 a promoción interna. La convocatoria forma parte de la Oferta de Empleo Público de los años 2022, 2023 y 2024 de la sanidad murciana, que el SMS ha ido ejecutando con un calendario escalonado para repartir la carga logística entre los distintos tribunales evaluadores.

El volumen total del proceso ayuda a entender la dimensión. Más de 66.000 personas se han presentado a las distintas pruebas de esta oferta. En los últimos cuatro años, la Región ha aprobado 3.299 plazas para el SMS a través de Ofertas Públicas de Empleo, incluida la correspondiente a 2025.

Completan el calendario 154 plazas de Medicina de Familia y Comunitaria con examen el 13 de diciembre; 130 de Auxiliar Administrativo, el 28 de febrero; y 113 de Celador-Subalterno, el 14 de marzo tras retrasarse desde el 29 de noviembre. Las 298 plazas de Técnico Auxiliar de Enfermería ya se examinaron el domingo 18 de octubre.

La OPE 2022-2024 llega tarde por diseño. El mandato de reducción de la temporalidad en el empleo público obligó a convertir plazas estructurales en empleo fijo, y el SMS ha tenido que encajar tres ejercicios en un solo calendario. El resultado son procesos que se solapan: un opositor puede examinarse de Técnico Auxiliar en octubre, de Enfermería en enero y de Celador en marzo, con temarios distintos y un solo cuerpo para asimilarlos.

Desde la Consejería insisten en que el calendario «será progresivo» y que el volumen de plazas se ha dividido «estratégicamente» entre personal sanitario y no sanitario. Traducido: exámenes repartidos durante meses para que ningún tribunal colapse.

La promoción interna ofrece 89 plazas a solo 78 aspirantes: quien se presenta por esa vía parte con una ventaja que el turno libre no tiene.

Requisitos para presentarse a las oposiciones de enfermería en Murcia

La titulación es el filtro principal. No hay atajo posible: se exige Grado o Diplomatura en Enfermería y colegiación en vigor.

  • Titulación: Grado o Diplomatura en Enfermería, o título homologado equivalente.
  • Colegiación: obligatoria en el Colegio Oficial de Enfermería correspondiente.
  • Edad: sin tope específico más allá de la edad legal de jubilación.
  • Nacionalidad: española o de un Estado miembro de la Unión Europea, con las excepciones que recogen las bases.
  • Experiencia: no se exige para el turno libre; los servicios prestados solo puntúan en la fase de concurso.

Un detalle que suele pasarse por alto: la experiencia previa no abre la puerta, pero sí decide desempates. En un proceso con más de 17 candidatos por plaza, esos puntos de concurso valen su peso en oro.

466 plazas enfermería SMS

Cómo es el examen y qué se juega cada aspirante

El proceso se resuelve por el sistema de concurso-oposición. La fase de oposición concentra el peso real: un cuestionario tipo test sobre el temario oficial de Enfermería, con la parte común de legislación sanitaria y la parte específica de cuidados. Después, la fase de concurso valora servicios prestados, formación continuada y otros méritos recogidos en las bases.

Por el volumen de participantes, el SMS ha anunciado medidas de seguridad estrictas en las sedes de examen. La prohibición de dispositivos electrónicos durante las pruebas se aplicará con especial atención, según fuentes sanitarias. El objetivo declarado es garantizar la transparencia y la igualdad de condiciones entre todas las personas aspirantes.

El calendario, eso sí, se estira. Las convocatorias se publicaron en diciembre y la última prueba no llega hasta el 14 de marzo. Entre la publicación de las bases y la toma de posesión pueden transcurrir más de dos años.

Análisis: ratio favorable en promoción interna, trampa en el turno libre

Los números permiten dos lecturas opuestas. En el turno libre, 8.036 aspirantes pelean por 377 plazas: 21,3 candidatos por cada una. La criba es real y el test se convierte en una prueba de precisión donde cada acierto cuenta el doble que un error.

En promoción interna, el escenario se invierte. Hay 89 plazas y solo 78 personas examinadas. Quien ya trabaje en el SMS y se haya inscrito por esta vía afronta un examen con más plazas que candidatos, siempre que supere la nota mínima de la fase de oposición. Es la letra pequeña que casi nadie mira y que cambia por completo el cálculo de dificultad.

Diecisiete candidatos por plaza en el turno libre frente a una promoción interna con más plazas que examinandos: la vía de acceso decide el resultado.

La crítica al proceso no viene por el número de plazas, sino por los tiempos. Una convocatoria publicada en diciembre que resuelve su última prueba en marzo obliga al opositor a mantener el temario vivo durante más de un año, compaginándolo con turnos de trabajo o con otras oposiciones. La plaza es fija y estabiliza una carrera profesional completa, sí, pero el coste de oportunidad de ese año largo no es pequeño.

Falta un dato clave para valorar el conjunto: la retribución. La información difundida no detalla el sueldo de las plazas de Enfermería del SMS. Como referencia del Grupo A2 sanitario en el sistema público, el salario base con complementos de destino y específico se mueve habitualmente por encima de los 2.000 euros brutos mensuales en catorce pagas, sin contar productividad ni guardias. Si el objetivo es la estabilidad, la cuenta sale; si el objetivo es una subida salarial inmediata, la comparación con el sector privado murciano no siempre favorece al SMS en el primer tramo.

El contexto autonómico ayuda a leer la cifra: las comunidades compiten por un mismo colectivo de enfermeras tituladas y la plaza fija se ha convertido en el principal argumento de captación. En ese mercado, el SMS juega con la ventaja de la estabilidad y la desventaja de los tiempos.

El perfil con más probabilidades es el de quien haya trabajado como eventual en el SMS, acumule cursos acreditados y domine la parte legislativa del temario. Preparar la parte específica de cuidados es más mecanizable; la común de legislación es la que decide puntos.

📨 Cómo presentar la solicitud

El plazo de inscripción está cerrado: la lista definitiva se publicó el 20 de octubre y no admite nuevas solicitudes. Estos son los pasos que quedan para quien ya está dentro del proceso.

  1. Paso 1: Consulta tu admisión en el listado definitivo publicado por la Dirección General de Recursos Humanos del SMS.
  2. Paso 2: Verifica la sede de examen y el aula asignada en la web del Servicio Murciano de Salud y en el Boletín Oficial de la Región de Murcia.
  3. Paso 3: Si detectas un error en tus datos o una exclusión indebida, presenta reclamación dentro del plazo de alegaciones que fijan las bases.
  4. Paso 4: Prepara la documentación acreditativa de méritos para la fase de concurso: vida laboral, certificados de servicios prestados y títulos de formación.
  5. Paso 5: El día 31 de enero, acude con el DNI original y sin dispositivos electrónicos. La organización ha anunciado controles estrictos en todas las sedes.

Para quien no haya llegado a esta convocatoria, la referencia es la próxima Oferta de Empleo Público del SMS y las bolsas de trabajo temporales, que se publican en el Boletín Oficial de la Región de Murcia.

📋 Ficha de la Convocatoria

  • Organismo / País: Servicio Murciano de Salud (Región de Murcia).
  • Número de plazas: 466 de Enfermería, de las que 377 son de turno libre y 89 de promoción interna.
  • Sueldo estimado: No detallado en la información difundida; retribución conforme al Grupo A2 del SMS.
  • Fecha límite de inscripción: Plazo cerrado. Lista definitiva publicada el 20 de octubre; examen el 31 de enero.
  • Dónde inscribirse: Portal del SMS (murciasalud.es) y Boletín Oficial de la Región de Murcia.

Irlanda multa a Coinbase con 3,25 millones por no proteger los fondos de sus clientes

El Banco Central de Irlanda ha sancionado a Coinbase Ireland con 3,25 millones de euros por no custodiar adecuadamente el dinero de sus clientes europeos y por delegar en su matriz estadounidense funciones de control que le correspondían. La multa afecta a la filial que emite los saldos en euros y dólares con los que los usuarios europeos compran bitcoin y otras criptomonedas en la plataforma.

La sanción se anunció un día después de que el regulador y la filial cerraran un acuerdo, y todavía debe ser confirmada por el Tribunal Superior irlandés. Los incumplimientos se produjeron entre noviembre de 2020 y agosto de 2025, bajo la normativa irlandesa de dinero electrónico.

Conviene aclarar qué es Coinbase Ireland. No es el exchange (la plataforma donde se compran y venden criptomonedas) que el usuario ve en pantalla, sino la entidad de dinero electrónico que emite los saldos fiduciarios de los clientes europeos. La ley exige que ese dinero esté en cuentas de salvaguarda dedicadas, separadas del dinero corporativo de la empresa y de los clientes de otras filiales del grupo.

Tres fallos que el regulador no considera tolerables

El supervisor irlandés identifica tres problemas. El primero es la ‘excesiva dependencia’ del grupo estadounidense para diseñar y ejecutar sus controles de salvaguarda, sin conocimientos locales suficientes para supervisar ese trabajo. El segundo: la cuenta de salvaguarda estuvo infrafinanciada durante periodos prolongados por un mal diseño de los sistemas y pruebas de control débiles.

El tercero es el que más incomodó al regulador. Coinbase no tenía un proceso adecuado para avisar de cambios materiales en sus prácticas de custodia. Karen O’Leary, directora de ejecución del banco central, lo resumió así: la entidad prometió salvaguardas ‘robustas y automatizadas’ cuando pidió la autorización en 2019 y después se apartó de ese compromiso sin comunicarlo.

La sanción base era de 4,65 millones de euros. El regulador aplicó un 30% de descuento por acuerdo, lo que deja la cifra final en 3,25 millones (unos 3,65 millones de dólares), según los datos publicados por el Banco Central de Irlanda. Es el resultado número 164 en la historia del supervisor, que acumula más de 432 millones en multas.

La custodia no se rompe con un hackeo: se rompe cuando el dinero del cliente deja de estar donde la ley dice que está.

El detalle más incómodo está en el porcentaje. Según la versión de Coinbase, errores de codificación en un panel interno dejaron la cuenta de salvaguarda por debajo de lo exigido en una media de aproximadamente el 0,54% del total obligado entre 2023 y el primer semestre de 2024. Un proceso diario de reequilibrio devolvía los fondos a su sitio cada jornada, pero el desfase inicial existía.

La compañía reconoce cinco focos. En marzo de 2023, con la crisis bancaria estadounidense y Silvergate al borde del colapso, la filial irlandesa indicó a 30 clientes que depositaran sus dólares en una cuenta de Coinbase Inc. en otro banco de EE. UU., mezclando su dinero con el de otra entidad del grupo. Tras el Brexit, algunos clientes europeos siguieron enviando depósitos a las antiguas cuentas británicas. Y las retiradas en euros de clientes estadounidenses y británicos de otras filiales se pagaron en ocasiones desde la cuenta de salvaguarda irlandesa por motivos de liquidez.

Coinbase sostiene que autodenunció buena parte de estos hechos en enero de 2024, que corrigió casi todos los problemas ese mismo año y que ningún cliente perdió dinero ni se quedó sin acceso a sus fondos. La firma afirma haber rediseñado el cálculo de salvaguarda, superado dos validaciones externas sin hallazgos abiertos, constituido un aval de 25 millones de euros y contratado a un responsable específico de salvaguarda, según recoge el blog oficial de la compañía.

Qué significa esto si tienes euros en Coinbase

Para el usuario medio la pregunta es sencilla: ¿mi saldo corría peligro? La respuesta que dan regulador y empresa es que no hubo pérdidas. Pero la lógica de la norma merece una explicación, porque es el corazón del asunto. Una cuenta de salvaguarda funciona como una caja fuerte separada del negocio: si la empresa quiebra o entra en problemas, ese dinero no se usa para pagar deudas ni se reparte entre acreedores.

Esa separación es justo lo que falló en el caso de FTX en 2022, cuando los fondos de clientes acabaron financiando operaciones del grupo. La comparación no es gratuita: la normativa europea de dinero electrónico y, después, el reglamento MiCA, la norma comunitaria que regula los criptoactivos desde 2024, exigen precisamente que el dinero de los clientes viva en cuentas segregadas y auditables.

Hay una distinción técnica con consecuencias prácticas. Este expediente se centra en el dinero fiduciario que el cliente deja aparcado en la plataforma antes o después de operar, no en la custodia de los bitcoin como activo. Dicho de otro modo: el problema no fue un robo de monedas, sino una contabilidad de efectivo que no cuadraba al nivel que exige la ley.

Dos multas en un año y una mudanza a Luxemburgo

Esta no es la primera sanción irlandesa a Coinbase. En noviembre de 2025, el banco central multó a Coinbase Europe con 21,5 millones por no vigilar más de 30 millones de operaciones frente al blanqueo de capitales y la financiación del terrorismo. La filial cerró su registro irlandés a finales de ese año y el grupo trasladó su sede europea a Luxemburgo, bajo licencia MiCA del regulador luxemburgués.

El patrón tiene lectura. Coinbase es el mayor exchange de Estados Unidos y el mayor custodio de bitcoin del mundo: guarda monedas en nombre de la mayoría de los ETF de bitcoin al contado estadounidenses. Cuanto más grande es el custodio, más importa que los controles no dependan, de la buena voluntad de una matriz lejana. Los dos expedientes irlandeses apuntan a lo mismo por vías distintas: funciones que debían ejecutarse en Dublín se gestionaban desde otro sitio y con supervisión local escasa.

Hay una contradicción que el sector prefiere no mirar de frente. La promesa de la custodia regulada es que tu dinero está donde dicen los papeles. El desfase del 0,54% no era un agujero, pero sí la prueba de que el mecanismo de comprobación fallaba. Y lo detectó la propia empresa, no un supervisor que estuviera mirando, lo que invita a preguntarse cuántas entidades más pequeñas, con menos recursos técnicos, estarán en una situación parecida sin haberlo contado.

Queda la confirmación del Tribunal Superior irlandés y una pregunta de fondo para el mercado europeo. MiCA diseñó un marco común, pero la vigilancia del día a día recae en supervisores nacionales con tamaños y prioridades muy distintos. Si Luxemburgo aplica el mismo rasero que Dublín, la mudanza de Coinbase no será el último movimiento de este baile. Si no lo hace, el mercado lo notará rápido: la confianza en que el dinero está donde debe estar es lo único que sostiene el negocio de la custodia.

Robinhood Chain dispara sus ingresos a 51 millones y ya supera a Ethereum

Robinhood Chain ha ingresado cerca de 51 millones de dólares en su primer trimestre de funcionamiento, según el informe DeFi Quarterly de ARK Invest. En el mismo periodo, Ethereum generó aproximadamente 41 millones. Una red que abrió al público el 1 de julio supera así a la cadena que lleva más de una década en marcha.

Conviene precisar qué mide ese dinero. Los ingresos de red de Robinhood Chain son las comisiones que pagan los usuarios por mover fondos o ejecutar operaciones: algo parecido al peaje de una autopista. No es la facturación total de la compañía, sino lo que la propia cadena recauda por funcionar. Y ahí, la recién llegada ha quedado por delante.

El dato global del informe ayuda a dimensionarlo. Entre todas las blockchains analizadas, los ingresos subieron un 24% respecto al segundo trimestre hasta unos 349 millones de dólares. Parece una buena noticia, y lo es a medias: la cifra sigue un 47% por debajo de la de hace un año. Es el primer trimestre de crecimiento tras cinco consecutivos de caída, y ARK lo atribuye a dos factores: la recuperación de Solana y el debut de Robinhood Chain.

Ethereum, en cambio, retrocedió. Sus ingresos de red cayeron cerca del 35% entre julio y septiembre frente al trimestre anterior. La comparación escuece porque no hablamos de un proyecto menor: es la cadena donde se liquidan buena parte de las operaciones del ecosistema y donde siguen viviendo los principales protocolos de finanzas descentralizadas.

El matiz importante es que ambas redes no compiten en igualdad de condiciones. Robinhood Chain liquida sus transacciones en Ethereum y utiliza ETH como token de gas, de modo que la red matriz sigue cobrando una parte de las comisiones que genera la nueva cadena. Dicho de otro modo: parte de lo que Ethereum pierde por un lado lo recupera por otro, aunque no lo suficiente como para compensar el descenso.

Los inversores tendrán la versión de la empresa el 27 de octubre, cuando Robinhood publique sus resultados del tercer trimestre. Ese informe cubrirá el primer trimestre completo de la blockchain. Las acciones cotizaban a 101,9 dólares, con una caída del 11,5% en lo que va de 2026.

En tres meses, Robinhood Chain ha ingresado más que la red que sostiene los activos tokenizados. La comisión ya no la captura quien asegura la cadena.

De dónde salen esos 51 millones

El grueso del negocio no viene de usuarios minoristas moviendo cuatro duros. En su primer trimestre, Robinhood Chain procesó cerca de 65.000 millones de dólares en volumen de intercambios descentralizados, lo que la situó como la cuarta red más grande del sector por esta métrica. Las acciones tokenizadas —representaciones digitales de compañías cotizadas que se compran y venden como cualquier otro token— aportaron unos 13.700 millones de ese total. Solo BNB Chain movió más en ese apartado, con 16.500 millones.

Ahí está la clave del resultado. Robinhood no ha construido su cadena para pelearse con los grandes protocolos de préstamo o de intercambio, sino para dar soporte a su propio producto de inversión: comprar y vender acciones fraccionadas, a cualquier hora, sin depender del horario de Wall Street. La comisión se genera en ese flujo, no en la especulación general.

Ethereum cede cuota en tokenización y en volumen de intercambio

El retroceso de Ethereum no se limita a los ingresos. Su cuota en la tokenización de activos del mundo real —edificios, deuda, fondos o acciones convertidos en tokens— pasó de rondar el 50% a finales de junio al 44% al cierre del tercer trimestre. Sigue siendo la red que más aloja, con unos 16.700 millones de dólares, pero la tendencia es clara y sostenida.

Lo mismo ocurre con el volumen negociado en exchanges descentralizados, esas plataformas donde los usuarios intercambian tokens entre sí sin intermediarios. En Ethereum cayó cerca de un 27% respecto al segundo trimestre y en Base, la red de Coinbase, alrededor de un 17%. ARK señala en el informe que esa actividad se está desplazando hacia lugares nuevos, y cita expresamente a Robinhood Chain.

ingresos Ethereum

El precedente de Base y el aviso que ARK deja por escrito

No es la primera vez que una empresa cotizada convierte su blockchain en una línea de ingresos. Coinbase ya lo hace con Base: registra las comisiones de su secuenciador dentro de otros ingresos por transacciones, y ese apartado se quedó en 47,4 millones de dólares en el segundo trimestre, cerca de un 11% menos que en el primero. Su directora financiera, Alesia Haas, lo vinculó a menos transferencias instantáneas y a menores ingresos de la red.

El propio ARK advierte de que el resultado de Robinhood Chain no debería repetirse con la misma intensidad. En el informe apunta que un aumento reciente en el gas de la red eliminará las comisiones altas derivadas del cobro por congestión. Traducido: buena parte de esos 51 millones no viene de un uso orgánico y estable, sino de un atasco que disparó el precio de cada operación. Cuando el tráfico se normaliza, el peaje baja.

La empresa lo reconoce con otras palabras en su informe del segundo trimestre ante la Comisión de Bolsa y Valores (SEC), donde condiciona su capacidad de generar ingresos con la cadena al nivel de adopción y a la actividad de los desarrolladores. Es una forma elegante de decir que un trimestre extraordinario no garantiza una tendencia.

Lo que se decide el 27 de octubre no es tanto la cifra como la forma de contarla: si la dirección desglosa por separado la contribución de la blockchain o la diluye dentro de otros ingresos, como hace Coinbase. Ahí se sabrá si Robinhood Chain es un negocio propio o una infraestructura interna que abarata costes. El mercado de capas 2 —redes construidas encima de Ethereum para mover dinero más rápido y más barato— lleva dos años buscando exactamente eso: un modelo de ingresos que no dependa del atasco de turno.

Y una última capa de contexto que conviene no perder. Los 349 millones agregados del sector siguen un 47% por debajo del año pasado. El trimestre ha subido, sí, pero desde un suelo muy bajo. Que Robinhood Chain haya superado a Ethereum en su debut dice mucho del poder de distribución de una aplicación con millones de clientes y bastante menos sobre la salud general del ecosistema.

Perseverance bate el récord de distancia en otro mundo: 45,22 km recorridos en Marte

El Perseverance ha recorrido 45,22 kilómetros sobre Marte, más que ningún otro vehículo en otro mundo. La NASA certificó la marca el 12 de octubre de 2026, con el odómetro del rover marcando esa cifra desde el sol 2006 —el 11 de octubre—, tras cinco años y medio de rodadura marciana.

45,22 kilómetros y una placa del Guinness

La firma es de Vandi Verma, ingeniera jefa de operaciones robóticas del Jet Propulsion Laboratory, en la entrada publicada el 12 de octubre de 2026 en el blog oficial de la misión. El récord anterior pertenecía al Opportunity, que cerró su vida útil con 45,16 kilómetros acumulados. El margen es de apenas 60 metros. Para celebrarlo, el gemelo de ingeniería del Perseverance en la Tierra recibió una placa de Guinness World Records.

Lo curioso es que el hito estuvo dos meses al alcance de una sola conducción. En el sol 1947, el odómetro estaba a unos 200 metros de la marca, la longitud de dos campos de fútbol, una distancia que el sistema de navegación autónoma cubre sin dificultad. Pero el rover se encontraba en una zona demasiado interesante: abrasiones de roca, ciencia de proximidad sobre afloramientos antiguos, desplazamientos cortos de un punto a otro. Cuando por fin llegó la orden de marchar, pasó de largo el récord sin ceremonia.

Conducir sin GPS: el procesador prestado del helicóptero Ingenuity

rover Perseverance

Marte no tiene constelación de satélites de navegación ni brújula fiable. No hay GPS. Para saber dónde está, el Perseverance compara lo que ven sus cámaras con imágenes orbitales, y lo hace a bordo. La pieza clave se llama Global Localization (GBLC) y recicla el procesador comercial de alta velocidad que vive dentro de la estación base del helicóptero Ingenuity: al terminar una conducción, el software contrasta el terreno con el mapa y sitúa al rover en coordenadas globales. Es, en palabras del equipo, como tener GPS en un mundo que no lo tiene.

Semejante atajo ha exigido reescribir el manual. Los densos campos de bloques y las pendientes pronunciadas empujaron al equipo a revisar sus reglas de conducción tras miles de simulaciones: subieron el límite de inclinación del rover a 24 grados y rebajaron a 20 centímetros la altura libre bajo el vientre —el alto de una botella de medio litro—; actualizaron la frenada para esquivar rocas, casi duplicaron la corriente de los motores de dirección y añadieron tablas dinámicas de deslizamiento para modelar cómo patinan las ruedas en terreno suelto. También aprendieron a cruzar pendientes en diagonal, buscando roca expuesta donde agarrarse.

El procesador prestado tiene un defecto: no está blindado contra la radiación marciana. Una atmósfera finísima y la ausencia de magnetosfera global dejan pasar partículas que provocan transient bit flips, cambios de un solo bit en memoria capaces de tumbar el software en pleno trayecto. El equipo respondió con un endurecimiento por software, una solución barata que vigila y corrige esas alteraciones sobre la marcha. Así se sostiene una autonomía que ya no depende de que alguien en Pasadena pulse un botón.

El récord no lo firma una maniobra espectacular, sino 2.006 soles rodando despacio y corrigiendo la ruta sobre la marcha.

Por qué un odómetro importa más que una foto

Visto en frío, 45,22 kilómetros no impresionan: cualquier coche los cubre en media hora por autovía. En Marte son otra cosa. Repartidos entre los 2.006 soles transcurridos desde el aterrizaje, salen a unos 22 metros por sol, un ritmo que un caracol de jardín superaría con holgura. La cifra equivale a un maratón y tres kilómetros de propina, eso sí, en cuotas diarias que cabrían en un salón comedor.

El titular es la distancia, pero la noticia es el método. Cada conducción autónoma deja menos decisiones en manos del equipo de Pasadena y más en el ordenador de a bordo, y eso cambia la economía de una misión: menos personal pendiente del reloj, menos ventanas de comunicación desaprovechadas y más horas de instrumentos trabajando. La misma lógica servirá para cualquier rover futuro, incluido el que algún día tenga que recoger los tubos de muestra que el Perseverance ha ido dejando en el cráter.

Conviene poner el récord en su sitio. La marca supera la anterior por 60 metros escasos y no premia una maniobra brillante, sino la constancia: dos mil soles rodando despacio por un terreno que obliga a replanificar cada tramo. Además, el sistema que lo ha hecho posible se apoya en un procesador comercial sin blindaje y en mitigaciones de software que el equipo sigue vigilando, mientras el uso de herramientas generativas para planificar rutas con AutoNav permanece en fase exploratoria. Nada de eso rebaja el hito; simplemente lo coloca donde toca, en la ingeniería paciente más que en el espectáculo.

El siguiente capítulo se escribe cuesta arriba. El Perseverance asciende ya el borde del cráter, un terreno con pendientes que hasta hace poco le estaban prohibidas, y cada metro ganado añade datos sobre el pasado acuoso del planeta. La NASA publica las actualizaciones de la misión en abierto, y ahí llegará el próximo número redondo: los 46 kilómetros.

🔬 Ficha del Descubrimiento

  • Qué se ha descubierto: el rover Perseverance acumula 45,22 kilómetros de conducción, la mayor distancia recorrida por un vehículo sobre otro cuerpo celeste.
  • Dónde: el borde del cráter Jezero, en Marte.
  • Institución responsable: NASA, con el Jet Propulsion Laboratory a cargo de las operaciones del rover.
  • Cuándo: la marca se alcanzó el 11 de octubre de 2026 (sol 2006) y la NASA la hizo pública el 12 de octubre de 2026.
  • Impacto a futuro: consolida la conducción autónoma sin GPS en otros mundos, clave para misiones más ambiciosas y para el retorno de las muestras marcianas.

Por qué la primera estrella verde no existe: la APOD desmonta el mito del color estelar

La primera estrella verde no brilla esta noche en ningún punto del cielo. La imagen astronómica del día que la NASA publica este 22 de octubre de 2026 no es una fotografía: es una ilustración del WD J1330+6435, una enana blanca rodeada por un disco de acreción de gas y roca.

Cada día, desde mediados de los noventa, el Astronomy Picture of the Day elige una imagen del universo y la acompaña de una explicación firmada por un astrónomo profesional. La de hoy llega con un título provocador, The First Green Star, y con una advertencia que conviene leer despacio: la escena no la ha captado ningún telescopio. La firma es de Mark A. Garlick, y el crédito institucional remite a la Universidad de Warwick.

El protagonista pertenece a una categoría con nombre engañoso. Una enana blanca es lo que queda de una estrella como el Sol cuando agota su combustible nuclear: un núcleo del tamaño de un planeta, extraordinariamente denso y muy poco luminoso. Alrededor de WD J1330+6435, la ilustración imagina un disco de material —gas y fragmentos rocosos— orbitando en espiral, la misma clase de estructura que delata a estos objetos cuando devoran restos de sus sistemas planetarios.

Qué es WD J1330+6435 y por qué la APOD lo llama primera estrella verde

La explicación oficial arranca con una rima infantil inglesa y una pregunta sencilla: ¿hay esta noche una estrella verde sobre nosotros? Salvo el Sol, todas las estrellas están tan lejos que se reducen a puntos en el cielo. Son, en su mayoría, blancas; a veces, notablemente rojas o azules. Y ese color guarda relación con la temperatura: las azules son más calientes que las rojas.

El giro llega después. Astrónomos han encontrado recientemente que algunas enanas blancas, a pesar del nombre, se verían amarillas, verdes, cian, rosas o violetas. El mecanismo es químico: elementos traza acretados sobre la superficie interactúan con la atmósfera estelar y desplazan su color normalmente blanco. No es un filtro, ni un truco de edición. Es la composición del objeto cambiando el matiz de la luz que emite.

Ningún telescopio ha fotografiado esa estrella verde: lo que la imagen representa es un color posible, deducido de una atmósfera contaminada por restos ajenos.

Y el cierre de la explicación llega con un lamento en toda regla: son demasiado tenues para verlas esta noche. La estrella verde existe como posibilidad física, no como objeto al alcance del ojo desnudo. Ese matiz, que un titular apresurado borraría de un plumazo, es justo el que da valor a la pieza.

Por qué las estrellas del cielo nocturno no se ven verdes

Hay una razón más profunda, y no depende de la distancia. El color de una estrella es el de un cuerpo negro a cierta temperatura: un espectro continuo, sin líneas dominantes, que reparte energía entre todas las longitudes de onda visibles. Cuanto más caliente, más se desplaza el pico hacia el azul; cuanto más fría, hacia el rojo.

La sorpresa aparece en el medio del arcoíris. Una estrella con la temperatura superficial del Sol —unos 5.500 grados centígrados— tiene su máximo de emisión en la zona verde del espectro, hacia los 500 nanómetros. Si el ojo humano funcionara como un espectrómetro, esa estrella nos parecería verde. No ocurre. Nuestros tres tipos de conos se excitan a la vez y el cerebro interpreta el conjunto como blanco. Es el mismo motivo por el que el Sol, visto desde el espacio, es blanco y no amarillo.

Para percibir un verde genuino haría falta un espectro estrecho, casi monocromático, y las estrellas no lo producen. Los tonos rojizos y azulados que sí distinguimos son los extremos. El verde queda en el centro de la curva y, por eso mismo, se diluye.

WD J1330+6435

Lo que este ejercicio revela sobre las imágenes del universo que consumimos

Hay una lección de método en la elección de la APOD de hoy. Nos hemos acostumbrado a que las imágenes del cosmos lleguen en alta resolución, con colores saturados y anillos de gas fotogénicos. Muchas de esas estelas no son visibles al ojo: son mapas de emisión reconstruidos en longitudes de onda que no vemos. La ilustración de Garlick no engaña a nadie porque no finge ser un dato; es una hipótesis dibujada, y el pie de foto lo declara.

La pieza también deja cabos sueltos que la nota de la NASA no resuelve. No se indica la temperatura de WD J1330+6435, ni la composición concreta de los elementos acretados, ni a qué distancia queda. La investigación que sostiene el hallazgo, firmada por la Universidad de Warwick, aparece citada solo a través del crédito de la ilustración en la página de la APOD. Quien quiera el detalle tendrá que ir al artículo científico. Y esa es la parte más honesta del ejercicio: muestra el resultado, no lo engorda.

Conviene además recordar el papel de la percepción. El ojo humano no mide longitudes de onda, las compara. De ahí que el contexto altere lo que vemos: un punto blanco rodeado de rojo se nos antoja verde, y una estrella de temperatura solar puede parecer amarillenta al atardecer. La observación astronómica seria corrige esas ilusiones con espectrógrafos, no con la retina.

La próxima entrega de la serie llega mañana: la NASA ya anuncia una imagen titulada Eye in the Sky. Mientras tanto, esta noche se puede salir a mirar. Las estrellas brillantes que aparezcan serán blancas, azules o rojizas. Ninguna verde. Y ahora sabemos exactamente por qué.

🔬 Ficha del Descubrimiento

  • Qué se ha descubierto: que algunas enanas blancas, entre ellas WD J1330+6435, podrían verse verdes, amarillas, cian, rosas o violetas por el efecto de elementos traza acretados en su atmósfera, aunque son demasiado tenues para observarse a simple vista.
  • Dónde: WD J1330+6435, una enana blanca representada con un disco de acreción de gas y roca orbitando a su alrededor.
  • Institución responsable: NASA, a través del servicio APOD del ASD en el Goddard Space Flight Center, con ilustración de Mark A. Garlick y crédito de la Universidad de Warwick.
  • Cuándo: 22 de octubre de 2026, fecha de publicación de la imagen astronómica del día.
  • Impacto a futuro: refuerza la idea de que el color de una estrella es temperatura y no pigmento, y recuerda que buena parte de las imágenes astronómicas son reconstrucciones y no fotografías directas.

El 51% de los compradores online ya usa la IA para comprar: las marcas se juegan la venta en el algoritmo

El 51% de los compradores online españoles ya consulta la inteligencia artificial antes de pagar. No es una anécdota de madrugada ni un experimento de laboratorio: es la mayoría del mercado digital tomando decisiones con una recomendación automática por delante.

El dato lo publica Valencia Plaza y describe un desplazamiento silencioso. La decisión de compra se está mudando del buscador a la respuesta generada. El comprador ya no abre diez pestañas. Pregunta, lee tres líneas y decide.

Del sénior de 55 años al comprador por impulso: quién consulta la IA

El segmento que más ha crecido no es el que anticipaban las agencias de medios. Según el observatorio de Cetelem, el 46% de los españoles mayores de 55 años pide recomendaciones a la IA antes de comprar. La misma cifra maneja Autofácil para los séniors que buscan consejo antes de pasar por caja. Un público que durante años fue el más resistente al comercio electrónico y que ahora entra por la puerta de la conversación.

Hay un matiz que explica ese salto: la interfaz. Formular una pregunta en lenguaje natural resulta más sencillo que construir una búsqueda con filtros, y ese detalle ha abierto la puerta a un usuario que nunca se sintió cómodo con el desplegable de precios. La adopción no vino del entusiasmo tecnológico, sino de la pereza bien entendida.

En el otro extremo, Sonitrón sitúa en el 63% los jóvenes que hacen compras imprevistas impulsadas por la IA. Casi dos de cada tres. El dato tiene doble filo: la tecnología que prometía comprar mejor está alimentando también la compra que nadie había planificado.

Sumados, los tres perfiles dibujan una foto incómoda para el comercio tradicional. La IA no es un canal de adquisición más. Actúa como prescriptor, y el prescriptor se queda la primera respuesta.

El escaparate ya no se diseña para el ojo humano que baja por la página, sino para la máquina que resume y descarta en tres líneas.

La consecuencia operativa es que la ficha de producto ha cambiado de lector. Las marcas que siguen optimizando solo para el clic están construyendo para un visitante que cada vez aparece menos.

De la página de resultados a la respuesta generada: dónde se pierde la venta

En la lógica del buscador clásico, la marca peleaba por una posición. En la lógica del modelo generativo, pelea por entrar dentro de un párrafo que redacta otro. Ese párrafo se nutre de datos estructurados, reseñas verificadas y menciones consistentes en fuentes que el sistema considera fiables.

De ahí que los equipos de marketing digital hayan empezado a revisar fichas técnicas, a limpiar duplicados de catálogo, y a vigilar su reputación en foros que antes nadie leía. También que muchas agencias vendan ya auditorías de visibilidad en asistentes conversacionales, la nueva versión del posicionamiento web. La mecánica recuerda al nacimiento del SEO, con una diferencia de fondo: entonces el texto lo escribía la marca; ahora lo reescribe el sistema, y las palabras del intermediario pesan más que las propias.

IA compras España

El problema es de medición. Los buscadores y los marketplaces entregan informes de tráfico; los asistentes conversacionales, no. Una marca puede saber que ha vendido, pero no cuánto de esa venta nació de una recomendación que nunca llegó a ver. Ahí se abre un agujero contable que ninguna herramienta de analítica tapa todavía.

El algoritmo como escaparate: quién gana, quién paga y qué se rompe

He visto este patrón en el paso del catálogo impreso al comercio electrónico, y después del comercio electrónico a la aplicación móvil. Cada salto concentró poder en el intermediario. Aquí el intermediario no es un marketplace ni un comparador: es el modelo que decide qué tres marcas merecen una mención. Su criterio no es público, no se audita y cambia sin avisar.

Hay tres riesgos que conviene poner sobre la mesa. El primero es la opacidad: nadie puede reconstruir por qué aparece una marca y no otra. El segundo es la homogeneización, porque si todos los asistentes aprenden de las mismas reseñas, la recomendación convergerá en el mismo puñado de nombres. El tercero es la burbuja de conveniencia: un sistema que acierta mucho acaba reduciendo la variedad de lo que compramos, y con ella la competencia que dice proteger.

Mi posición es que la transparencia algorítmica en publicidad debería llegar aquí antes que el inventario. La normativa europea de servicios digitales ya obliga a explicar la lógica de los sistemas de recomendación, pero su aterrizaje en asistentes conversacionales sigue sin reglas claras de etiquetado. Mientras se aclara, el mercado opera con una publicidad invisible que nadie ha facturado como tal.

Y no todo es riesgo. Para la marca pequeña, un asistente que recomienda por calidad de ficha y veracidad de reseñas puede ser una puerta más barata que la puja por palabras clave. Depende de si el criterio premia el producto o el presupuesto. Ese es el pulso real de la categoría.

El siguiente hito para comprobarlo será la campaña de Navidad. Si el 51% de octubre se convierte en dos tercios en diciembre, el debate dejará de ser sobre visibilidad y pasará a ser sobre precio: quién paga la recomendación y cuánto cuesta estar dentro. Ahí se verá si la IA compra por el cliente o vende por la marca.

James Webb detecta un comportamiento inesperado junto a Sagitario A*, el agujero negro de la Vía Láctea

El James Webb ha detectado metales pesados junto a Sagitario A*, el agujero negro supermasivo de la Vía Láctea. El hallazgo, publicado el 19 de octubre de 2026 en The Astronomical Journal, no es una anécdota química: esos elementos condicionan cómo se enfría el gas y, con él, cuánta materia acaba cayendo hacia el monstruo central de nuestra galaxia.

Conviene precisar el vocabulario antes de seguir. Para un astrónomo, metal es cualquier cosa que no sea hidrógeno ni helio. El oxígeno del agua, el carbono de cada célula de tu cuerpo y el hierro de tu sangre entran en esa categoría. Ninguno de ellos se fabricó en el Big Bang: se forjan en el corazón de estrellas moribundas y salen al espacio cuando estas estallan como supernovas.

Un tesoro de elementos pesados en la miniespiral del centro galáctico

El telescopio identificó las firmas térmicas de nubes de gas concretas que se arremolinan junto al agujero negro, y midió su contenido metálico. Las observaciones se centran en la llamada miniespiral del centro galáctico, una estructura de gas y polvo que gira alrededor de la región central. Los resultados aparecen descritos en el estudio firmado por Nicole Ford y su equipo.

Hay un detalle que los investigadores consideran especialmente revelador. La composición de ese gas coincide con la de varias estrellas cercanas, lo que sugiere que ambos materiales se originaron a la vez y a partir de las mismas explosiones estelares. El equipo de la Universidad McGill, en Montreal, sostiene que el material fue eyectado por supernovas y quedó atrapado en la región.

El problema, y aquí está la parte incómoda, es que Sagitario A* no se comporta como debería. Nicole Ford, primera autora del trabajo y doctoranda en astrofísica, lo resumió así en la nota difundida por su universidad: sabemos que hay un agujero negro en el centro de la galaxia atrayendo material hacia sí, pero le vemos comer mucho menos de lo que ingieren otros agujeros negros supermasivos, y más despacio. Entender por qué exige mirar precisamente eso: qué hay disponible para consumir.

Aquí entra la química con un papel que pocas veces se le reconoce. La presencia de metales modifica la rapidez con que el gas se enfría, y ese enfriamiento determina la facilidad con que el gas puede ser arrastrado hacia el agujero negro. Dicho de otro modo, la tabla periódica funciona como una válvula.

La cantidad de hierro y oxígeno que flota en una nube decide si esa nube cae o se queda dando vueltas durante millones de años.

Cómo se pesa el metal de una nube a 26.000 años luz

El centro de la Vía Láctea está a unos 26.000 años luz de la Tierra. La luz que analiza el Webb salió de allí cuando en Europa se tallaban figurillas de marfil y nadie había inventado la escritura. Traducir esa distancia a algo manejable ayuda: si viajáramos con la tecnología de una sonda actual, el trayecto se contaría en decenas de miles de años.

El telescopio opera desde el segundo punto de Lagrange, a 1,5 millones de kilómetros de nuestro planeta, en dirección opuesta al Sol. Son casi cuatro veces la distancia que separa la Tierra de la Luna. Desde allí, sus sensores infrarrojos distinguen el resplandor de nubes muy concretas y separan, en ese espectro, las huellas de cada elemento. No es una fotografía: es una disección química a distancia.

Los autores advierten de una limitación que conviene tener presente. Un trabajo previo del equipo, publicado en The Astrophysical Journal en mayo de 2026, ya mostró que las emisiones de gas cerca del agujero negro están influidas por las condiciones de las nubes locales. La consecuencia es incómoda para el método: el gas, por sí solo, no sirve como termómetro de cuántas veces ha estado activo el agujero negro a lo largo de su historia. La información está ahí, pero viene mezclada con el ruido del entorno.

Por qué este hallazgo importa más allá de nuestra galaxia

La astrofísica lleva décadas intentando reconstruir la historia química del universo, y los agujeros negros supermasivos son piezas centrales de ese rompecabezas. Saber cómo se distribuyen los metales a su alrededor permite afinar los modelos de acreción, es decir, de la física que describe cómo la materia cae y se calienta antes de desaparecer. Lo que se mide en Sagitario A* sirve, por analogía, para interpretar agujeros negros mucho más lejanos, cuyos detalles jamás podremos resolver con esta nitidez.

Hay además una conexión que toca directamente al lector. Los mismos procesos que enriquecieron de metales el centro galáctico contribuyeron a dotar a la Tierra de sus elementos pesados. El hierro que transporta oxígeno en tu sangre pasó antes por el interior de una estrella que ya no existe. La investigación del centro galáctico es, en cierto sentido, arqueología atómica.

Ahora la valoración honesta. La medición en sí es sólida: espectroscopia infrarroja, revisión por pares y una revista de referencia en la especialidad. Lo que admite discusión es la interpretación. Deducir un origen común a partir de una coincidencia de composición es sugerente, pero no concluyente, y el número de nubes analizadas con este nivel de detalle sigue siendo pequeño. Tampoco existe todavía una confirmación independiente con otro instrumento. Diría que estamos ante una pieza bien tallada de un mosaico que aún necesita muchas más.

El siguiente paso lógico es ampliar el mapa: más nubes, más posiciones, una reconstrucción tridimensional de ese gas enriquecido. Mientras llega, la miniespiral del centro galáctico seguirá siendo uno de los laboratorios más extraños y accesibles que tenemos, a la vuelta de la esquina cósmica. Y el agujero negro, allí, comiendo poco y despacio, sin dar explicaciones.

🔬 Ficha del Descubrimiento

  • Qué se ha descubierto: gas enriquecido con metales pesados —elementos más pesados que el hidrógeno y el helio— en las nubes que rodean al agujero negro supermasivo de la Vía Láctea, con una composición que coincide con la de estrellas cercanas.
  • Dónde: región central de la Vía Láctea, en la miniespiral de gas y polvo que orbita Sagitario A*, a unos 26.000 años luz de la Tierra.
  • Institución responsable: equipo liderado por Nicole Ford, de la Universidad McGill (Montreal), con datos del telescopio espacial James Webb; publicado en The Astronomical Journal.
  • Cuándo: el estudio aparece publicado el 19 de octubre de 2026 y da continuidad a un trabajo previo del mismo equipo en The Astrophysical Journal (mayo de 2026).
  • Impacto a futuro: mejora los modelos de acreción de agujeros negros supermasivos y ayuda a reconstruir los procesos que dotaron a la Tierra de sus elementos pesados.

El 65% de los conductores españoles rechaza que el coche eléctrico sea la única vía de renovación

El 65% de los conductores españoles rechaza que la renovación del parque automovilístico se limite al coche eléctrico. Reclaman una transición abierta, con ayudas que lleguen también a híbridos, gas y combustibles renovables, según el estudio difundido por Coches.net.

No es una encuesta sobre motores. Es una encuesta sobre dinero. Dos de cada tres conductores consultados entienden que el problema real no es elegir entre batería o cilindro, sino sacar de la circulación los vehículos más viejos antes de que el mantenimiento se coma el presupuesto familiar.

La cifra tiene recorrido porque rompe un relato instalado: el de que la resistencia al coche eléctrico es cultural. Los datos apuntan a algo más prosaico. El 65% no pide dar marcha atrás en la descarbonización; pide que la política pública no convierta una tecnología en requisito de entrada.

El 65% pide una transición abierta y ayudas que no excluyan tecnologías

El mensaje del estudio se sostiene en tres patas: que la renovación se mida por antigüedad del vehículo y no por tipo de motor, que las ayudas lleguen al comprador en el momento de la compra y que el abanico tecnológico no se cierre antes de que la red de recarga y los precios lo permitan.

La lógica del comprador es simple. Si el coche eléctrico sigue siendo, de media, más caro que su equivalente de combustión, y si la recarga no cubre el uso diario de quien vive en un bloque de pisos sin plaza de garaje, la sustitución se aplaza. Y aplazar significa seguir circulando con un vehículo de 15 o 20 años.

Renovar el parque no consiste en elegir un ganador tecnológico, sino en retirar de la carretera los coches que más emiten y peor protegen a sus ocupantes.

El sector lleva años señalando el mismo cuello de botella: la ayuda se cobra después de la compra, obliga a adelantar miles de euros y depende de la ventanilla de cada comunidad autónoma. Los programas canalizados a través del IDAE han movilizado recursos públicos notables, pero no han alterado la proporción de matriculaciones electrificadas.

Un parque que envejece más deprisa que las ayudas

Los números del parque automovilístico español son tozudos. casi uno de cada tres turismos que circulan supera ya los 20 años, y la edad media ronda los 14. Son referencias que manejan las patronales del sector y que los registros de la DGT permiten seguir ejercicio a ejercicio.

Sobre ese diagnóstico se pronunció también el presidente de Repsol, Antonio Brufau, que atribuyó al veto al motor de combustión un ‘daño irreparable’ sobre el parque y un envejecimiento que ahora resulta caro de revertir. La patronal de fabricantes, ANFAC, lleva tiempo advirtiendo de que sin incentivos eficaces el relevo se congela.

En paralelo, una parte del mercado ha puesto el foco en los combustibles renovables como vía de descarbonización para los coches que ya están en circulación. Es la vía que defienden los operadores de carburantes y buena parte del tejido industrial, y explica por qué el debate español se parece poco al de otros países europeos.

Hay un factor que suele quedarse fuera del titular: el mercado de segunda mano. España incorpora cada año miles de coches usados procedentes de otros países europeos, muchos con más de una década a cuestas, que aterrizan en el tramo más barato de la oferta. Cualquier política de renovación que ignore esa puerta de entrada se queda a medio camino.

renovación parque automovilístico

La trampa de confundir electrificación con renovación

Conviene mirar atrás. España ya rejuveneció su parque dos veces con programas que no elegían tecnología: los planes Prever, 2000E, y Renove de la primera década del siglo. Todos compartían una virtud y un defecto. La virtud era la neutralidad. El defecto, que bastaba con comprar cualquier coche para cobrar la ayuda, sin mirar emisiones ni seguridad.

De aquella experiencia se puede extraer una lección que hoy se ignora. La política eficaz no es la que premia una tecnología concreta, sino la que penaliza la antigüedad y deja que el mercado decida cómo sustituirla. Mi impresión es que la neutralidad tecnológica no es una concesión al lobby del petróleo, como se repite a menudo: es la única forma de llegar a los conductores que hoy no pueden permitirse un eléctrico y que, sin alternativa, seguirán con el coche viejo una década más.

Ahí está la contradicción que nadie quiere nombrar. Un parque envejecido emite más por kilómetro, consume más y mata más en carretera que uno joven. Mantener el statu quo por no abrir el abanico sale caro en salud y en siniestralidad. Y negar esa evidencia por pureza ideológica no acelera la electrificación: la retrasa, porque el comprador castigado vota con el bolsillo y espera.

El riesgo inmediato es otro. Si el diseño del próximo programa de incentivos vuelve a dejar fuera a híbridos y renovables, y si Bruselas tarda en validar el marco de ayudas de Estado, el calendario se come otra temporada de matriculaciones flojas. La prueba de fuego será el esquema que sustituya a los actuales planes: si adelanta el pago, mide la antigüedad del vehículo retirado y no excluye tecnologías, el 65% tendrá una razón para comprar. Si no, seguirá aparcando la decisión. Y el parque, un año más viejo.

La caída de Bitcoin a 81.000 dólares: el petróleo sobre 110 borra las ganancias de la semana

La caída de bitcoin se ha acelerado este jueves hasta los 81.331 dólares, cerca de un 4% menos en 24 horas, y borra las ganancias de la semana. El detonante no está en el sector cripto: el petróleo ha superado los 110 dólares y el mercado vuelve a descontar subidas de tipos en Estados Unidos.

El miércoles, la moneda más grande del mercado rondaba los 85.000 dólares. Los inversores habían vuelto a comprar acciones tecnológicas después de los resultados de SpaceX, la empresa aeroespacial de Elon Musk, y ese apetito por el riesgo empujaba también al bitcoin. En menos de 48 horas, el escenario ha dado la vuelta.

Qué ha pasado: el crudo se dispara y el bitcoin devuelve el terreno ganado

Los nuevos ataques de los rebeldes hutíes de Yemen contra Arabia Saudí han reavivado el miedo a una interrupción del suministro de crudo. Las bolsas estadounidenses cayeron el jueves, el petróleo superó los 110 dólares y el bitcoin llegó a marcar 81.331 dólares en su peor momento de la jornada.

La cadena de causas se sigue con facilidad. Un petróleo caro encarece la gasolina, el transporte y la electricidad, y eso acaba trasladándose a los precios. Si la inflación repunta, la Reserva Federal tiene menos margen para bajar los tipos y puede incluso verse obligada a subirlos. Y cuando el dinero barato desaparece, los activos considerados de riesgo, entre ellos las criptomonedas, son los primeros en notarlo.

El bitcoin lleva años moviéndose como un activo de esa familia. No siempre, y no con la misma intensidad, pero sí lo suficiente como para que un susto en el Nasdaq se note en su cotización con pocas horas de diferencia. No hace falta entender de cripto para reconocer el patrón: es el mismo que afecta a cualquier activo que vive de la liquidez.

El petróleo no aparece en ningún libro blanco del sector y, aun así, decide el precio del bitcoin con más fuerza que la mayoría de los titulares cripto.

Por qué un petróleo caro castiga al bitcoin (y a quién le importa)

Hay tres pasos y ninguno ocurre en una blockchain. Primero, el crudo caro empuja al alza los precios. Segundo, la Fed endurece su política monetaria. Tercero, la liquidez se seca y los inversores venden lo que más ha subido para cubrir posiciones. El bitcoin, el activo más volátil de la cartera, suele ser el primero en salir.

Eso explica que la moneda haya reaccionado a un ataque en el mar Rojo con más fuerza que a cualquier noticia sobre su propia red. Y también explica a quién le toca: al inversor particular que compró en máximos, al que tiene exposición indirecta a través de un ETF, un fondo que cotiza en bolsa y replica el precio del activo, y por arrastre al que nunca ha comprado cripto pero ve cómo el apetito por el riesgo se enfría en el resto del mercado.

Para el ahorrador español hay un matiz añadido. El precio del bitcoin se fija en dólares, así que el tipo de cambio también cuenta: si el euro se debilita, la compra sale más cara y las caídas se notan menos al mirar la cartera en euros. Es un poco lo que pasa con el Ibex y la prima de riesgo, dos cosas sin relación directa que se mueven juntas porque las mueve el mismo inversor.

precio bitcoin hoy

Precedentes, contradicciones y la cita del 3 de noviembre

El patrón no es nuevo. Cuando Estados Unidos e Israel atacaron Irán por primera vez, en febrero, el bitcoin se desplomó, y en marzo y abril volvió a tambalearse con cada noticia de guerra. La relación es tan vieja como el mercado institucional: la moneda sube cuando se habla de alto el fuego y se hunde cuando se habla de escalada. El mercado ya vivió algo parecido en 2022, cuando la subida de tipos que siguió a la invasión de Ucrania arrastró a las criptomonedas a un año entero de caídas.

Hay una contradicción interesante en el fondo. El bitcoin acaba de cerrar su mejor trimestre en años y los analistas lo dan por instalado en mercado alcista después de recuperar su media móvil de 365 días, es decir, el precio medio del último año, que se usa como termómetro de tendencia. El mes pasado ignoró una subida de tipos de la Fed y el bloqueo en el Congreso de la Clarity Act, la ley llamada a ordenar el mercado cripto estadounidense.

Dicho de otro modo: el activo aguanta lo estructural y se dobla ante lo inmediato. Esa es la lectura que me parece más honesta hoy. La caída del 4% no rompe la tendencia, pero recuerda que el bitcoin cotiza 24 horas al día y sin red de seguridad.

El calendario añade presión. Los estadounidenses votan el 3 de noviembre en unas elecciones donde la inflación se ha convertido en el tema más caliente, con un discurso de crisis de asequibilidad que muchos políticos repiten. La propia Reserva Federal insiste en que bajar los precios es su prioridad número uno, aunque, el mercado ya descuenta que el siguiente movimiento puede ser una subida.

Lo que conviene vigilar no es el gráfico de una hora, sino el precio del barril y el tono del banco central. Mientras el petróleo siga por encima de los 110 dólares, el bitcoin tendrá un techo difícil de discutir. Cosas que pasan cuando el crudo manda.

BitMine añade 159.728 ETH a su staking récord y Tom Lee avisa de una venta masiva

BitMine Immersion ha añadido 159.728 ETH a su estrategia de staking, el mecanismo por el que se bloquean ether para asegurar la red a cambio de recompensas. La operación, valorada en unos 390,6 millones de dólares, eleva el total bloqueado por la compañía cotizada a 5,23 millones de ETH, un récord para una empresa que cotiza en bolsa.

Los datos proceden de Lookonchain, cuenta de análisis on-chain que publicó el movimiento a las 01:48 UTC del miércoles 21 de octubre con un enlace a la ficha de la empresa en Arkham, el explorador de entidades que rastrea carteras institucionales. Según esos registros, el 86,5% de la tesorería en ether de BitMine está ya generando rendimiento. No es una cifra menor.

Traducido a dinero, los 5,23 millones de ETH bloqueados equivalen a unos 12.780 millones de dólares a los precios actuales. La compañía no ha detallado qué validadores ni qué proveedores de staking utiliza, un silencio que deja abierta la pregunta de dónde está depositada exactamente la garantía.

Qué ha bloqueado BitMine y qué no dice el registro

El anuncio de Lookonchain no identifica a los operadores que han recibido los 159.728 ether. Tampoco precisa si BitMine los ha repartido entre varios proveedores o los ha concentrado en uno solo. Ese silencio importa: el staking corporativo funciona como un depósito a plazo, y la solvencia del custodio pesa tanto como la del propio emisor.

A partir de la cifra de staking se deduce una tesorería total de unos 6,05 millones de ETH, ligeramente por encima de los 6,03 millones que CoinMarketCap atribuía a la empresa el 12 de octubre. La diferencia es pequeña. Y aun así confirma que la firma no ha dejado de acumular en ningún momento del mes.

Tom Lee y el techo del 5% del suministro

El presidente de BitMine, Tom Lee, ha fijado una frontera explícita: la empresa dejará de comprar ether cuando su posición alcance el 5% del suministro circulante. Con 6,05 millones de ETH sobre un total de 122,1 millones en circulación, la compañía está a menos de 55.000 monedas de tocar ese techo. Un margen mínimo para una firma que ha convertido la compra semanal en su principal argumento ante el inversor.

Comprar ether es una decisión de tesorería; bloquearlo durante meses o años es una apuesta sobre el futuro de la red.

El aviso de Lee llega además con el precio en una zona incómoda. Ether cotiza alrededor de 2.490 dólares, con una subida del 2,2% en las últimas 24 horas, y el directivo ha advertido en paralelo de una corrección adicional del mercado. El mismo día en que su empresa inmovilizaba 390 millones de dólares en la red, su presidente avisaba de que el suelo puede no estar hecho. Y aun así, la maquinaria de compra siguió funcionando mientras un castigo en las acciones ligadas a la inteligencia artificial golpeaba al resto del mercado cripto.

Qué significa para el resto del mercado de ether

La jugada recuerda al manual que Strategy (antes MicroStrategy) aplicó al bitcoin desde 2020: usar el balance de una sociedad cotizada para acumular un activo escaso y convertir esa posición en parte de la tesis de inversión. BitMine traslada la plantilla al ether con una diferencia de fondo: aquí el activo no duerme en una cartera, se pone a trabajar en la red. El staking masivo solo fue posible a partir de The Merge, en septiembre de 2022, cuando Ethereum abandonó la minería y pasó a la prueba de participación; y se volvió reversible con Shanghai, en abril de 2023, que abrió por primera vez la puerta a retirar los ether bloqueados.

Desde la aprobación de los ETFs spot de ether en julio de 2024, el mercado tiene dos compradores institucionales con lógicas distintas. Los fondos compran para replicar un índice y responden a flujos diarios; las tesorerías corporativas compran contra su propio balance y no sufren redenciones. BitMine pertenece al segundo grupo, lo que le da una ventaja evidente y un riesgo simétrico: su única fuente de liquidez es el mercado.

Ahí aparece el primer riesgo. El 86,5% del ether de la compañía está inmovilizado y sujeto a la cola de salida de la red, el turno que limita cuántos validadores pueden retirar su depósito en cada periodo, según la documentación oficial de Ethereum. Si BitMine necesitara liquidez urgente para cubrir una caída del precio o una obligación financiera, no podría convertir esas monedas en efectivo de un día para otro.

El segundo riesgo es de concentración. Una sola empresa cotizada con más de cinco millones de ether bloqueados se convierte en un actor sistémico del staking, y nadie sabe con certeza quién custodia esas llaves ni cómo se reparten entre proveedores. Lookonchain no lo dice. La opacidad no es un defecto exclusivo de BitMine, pero chirría en un sector que presume de transparencia on-chain casi como de un dogma.

Queda una pregunta que el mercado resolverá en las próximas semanas: qué hará BitMine cuando toque el 5%. Dejar de comprar elimina a uno de los compradores marginales más visibles de ether y deja el precio a merced del resto de flujos, con los ETFs spot como principal contrapeso institucional. Y abre un segundo debate: si la compañía decide bloquear también el 13,5% de tesorería que mantiene líquida, el porcentaje de ether en staking subirá otro escalón. Los datos apuntan a una acumulación sostenida más por la tesis que por el precio; lo que no dicen es cuánto tiempo resiste esa tesis una corrección prolongada.

FCA abre consulta de regulación DeFi: los contratos de Uniswap y Aave no libran de las normas cripto

La Autoridad de Conducta Financiera del Reino Unido (FCA) ha abierto una consulta con un mensaje que buena parte del ecosistema DeFi preferiría no escuchar: programar un contrato inteligente no convierte a nadie en invisible ante el regulador. El borrador de guía concluye que usar software, contratos inteligentes o gobernanza distribuida no basta, por sí mismo, para determinar si una actividad cripto necesita autorización en el país.

El texto apunta directo a los protocolos más grandes de Ethereum. Uniswap, el exchange descentralizado de referencia para intercambiar tokens, y Aave, uno de los mayores mercados de préstamo on-chain, son el ejemplo de libro. Ambos son DeFi en estado puro: aplicaciones que replican servicios bancarios sin una entidad que custodie el dinero en medio, gracias a contratos inteligentes que se ejecutan solos cuando se cumplen las condiciones de su código. Y ambos se gobiernan con votaciones de quienes tienen sus tokens.

Los plazos aprietan. El nuevo régimen cripto británico entra en vigor el 25 de octubre de 2027: desde ese día, cualquiera que ejerza una actividad cripto regulada por vía de negocio en el Reino Unido necesitará autorización salvo que esté exento. La ventana para pedirla ya está abierta —arrancó el 30 de septiembre— y se cierra el 28 de febrero de 2027. La guía definitiva, según la propia FCA, llegará en primavera de 2027.

La sustancia manda: qué mira realmente la FCA

El documento es explícito: el análisis ‘siempre depende de los hechos’. Lo que pesa es la sustancia del arreglo, no el vocabulario con el que se describe. Bautizar un servicio como protocolo, infraestructura neutral o bien público digital no cambia nada si detrás hay una actividad que encaja en la definición de servicio cripto regulado. La etiqueta no mueve el hecho.

Hay un matiz que complica la vida a más de un proyecto. Cuando las funciones se reparten entre varios participantes, el test de ‘por vía de negocio’ se aplica por separado a cada persona relevante. Y la dimensión internacional no basta: tener el equipo en otro país o los servidores fuera del Reino Unido no saca por sí solo la actividad del ámbito británico.

También hay una exclusión que muchos leyeron como salvoconducto. Los proveedores técnicos que no son firmas autorizadas ni entidades de pago y que se limitan a dar acceso a los servicios de un tercero o a un protocolo descentralizado podrán quedar fuera, siempre que cumplan ciertas condiciones. El regulador avisa de que no se trata de ‘una exclusión general para servicios descritos como tecnológicos, técnicos, basados en software o vinculados con las finanzas descentralizadas’.

La etiqueta cambia; la actividad, no. Y el regulador británico ha decidido mirar la segunda con lupa y sin prisa.

La consulta va más allá de los contratos inteligentes. Cubre además las exclusiones para proveedores de servicios técnicos, los activos que respaldan stablecoins, el trading por cuenta propia y la creación de mercado. El plazo para enviar alegaciones termina el 18 de noviembre de 2026.

Por qué Uniswap y Aave no quedan fuera de la foto

Aplicar la guía a un protocolo concreto obliga a responder una pregunta incómoda: ¿quién ejerce la actividad? En Uniswap el núcleo son contratos desplegados en Ethereum que cualquiera puede usar; alrededor hay interfaces web, fondos que financian el desarrollo y tenedores de tokens que votan propuestas. En Aave ocurre algo parecido. El código no es un pasaporte.

La FCA no resuelve el dilema, pero marca la dirección. Si distintas personas realizan funciones distintas, cada una responde por su parte. Eso puede alcanzar a los equipos que operan el front-end, a las entidades que promocionan el protocolo en el Reino Unido y a quienes participan de forma profesional en su gobernanza. El mensaje de fondo: la descentralización no funciona como paraguas legal cuando hay alguien, en algún punto de la cadena, decidiendo y cobrando.

El precedente de The DAO y el hueco legal que deja la FCA

No es la primera vez que un regulador choca con la misma pared. En 2017, la SEC estadounidense cerró su investigación sobre The DAO —el fondo automatizado que en 2016 fue vaciado por un fallo de código y partió Ethereum en dos cadenas— concluyendo que sus tokens eran valores negociables aunque no existiera una sociedad detrás. La lección se repite: la autoridad mira quién controla el dinero y quién decide, no cómo se llama la estructura. En la Unión Europea, MiCA dejó fuera los servicios plenamente descentralizados y aparcó el asunto en un informe pendiente de la Comisión Europea.

La virtud del borrador británico es que evita la hipocresía de fingir que el DeFi no existe. La pega es que traslada el problema al sector sin darle salida limpia: un protocolo sin entidad legal no puede pedir una licencia, y si la pide el equipo que opera la interfaz, el resto queda en zona gris. Cabe esperar dos efectos: bloqueos preventivos a usuarios británicos por parte de proyectos que no pueden asumir el coste de cumplir, y una limpieza saludable de esos protocolos que se dicen descentralizados pero dependen de tres personas con la clave de administrador.

Queda la duda de fondo que el regulador no cierra: los hechos de un protocolo cambian con cada propuesta de gobernanza, y esa flexibilidad deja al usuario sin saber, hasta bien entrado 2027, si su forma de interactuar con Uniswap o Aave entra en el perímetro. Queda tiempo, aunque no demasiado.

Hacienda abre la vía para la devolución del IRPF a los mutualistas: cómo reclamar lo pagado de más

La devolución del IRPF a los mutualistas ya tiene formulario abierto: si cotizaste a una mutualidad laboral antes de 1979 y hoy cobras pensión, Hacienda puede devolverte lo que pagaste de más.

Vamos a los números, porque aquí la letra pequeña decide quién cobra y quién no. He revisado el procedimiento que la Agencia Tributaria tiene habilitado y lo primero es dejar claro que no es automático: hay que solicitarlo y acreditar que esas cotizaciones históricas encajan en los supuestos de la normativa del IRPF.

Quién tiene derecho y de dónde sale el dinero

El origen del problema está en el sistema de previsión social de hace medio siglo. Antes de que se consolidara el actual modelo de Seguridad Social, muchos trabajadores cotizaban a mutualidades laborales vinculadas a su sector profesional. En no pocos casos, esas aportaciones no pudieron descontarse fiscalmente cuando se hicieron y, años después, la pensión tributó íntegramente como rendimiento del trabajo.

Resultado: una parte de esos ingresos soportó el impuesto dos veces. La normativa del IRPF contempla una reducción precisamente para corregir esa duplicidad, un criterio que además han ido aclarando distintas resoluciones judiciales. Para entendernos: no es un regalo de Hacienda, es la devolución de algo que se cobró de más.

Los beneficiarios potenciales son jubilados que hicieron aportaciones a mutualidades antes de 1979 y que hoy cobran una pensión del Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS) o del Instituto Social de la Marina. La reducción no es un porcentaje único: en la parte de pensión que corresponda a cotizaciones anteriores al 1 de enero de 1967 puede alcanzar el 100%, mientras que en determinados periodos entre 1967 y 1978 se aplica una reducción parcial.

La clave no es la edad ni el importe de la pensión: es la fecha en que se hicieron aquellas cotizaciones a la mutualidad.

Y hay exclusiones que conviene conocer antes de perder una mañana rellenando formularios. Quedan fuera las pensiones de viudedad, las no contributivas y las que se perciben exclusivamente por funcionarios que han desarrollado toda su carrera en el régimen de Clases Pasivas.

Cuánto puedes recuperar: no hay una cifra única

Aquí viene lo importante. La cantidad depende de los años cotizados a la mutualidad, de las fechas exactas de las aportaciones, de la pensión que cobras y del impuesto que hayas abonado. La Agencia Tributaria analiza cada expediente uno a uno, así que el reconocimiento del derecho no implica que todos los jubilados vayan a cobrar lo mismo. Ni siquiera implica que vayan a cobrar.

Para que se entienda el orden de magnitud, hagamos cuentas con un caso tipo, solo como ilustración aritmética. Si la reducción aplicable fuera del 25% sobre una pensión de 1.200 euros al mes —14.400 euros al año—, la base que dejaría de tributar serían 3.600 euros anuales. A un tipo marginal del 24%, hablamos de unos 864 euros menos de IRPF al año.

mutualistas IRPF

El desglose por periodos es lo que de verdad determina el importe:

Momento de las aportacionesReducción aplicableQué implica
Antes del 1 de enero de 1967Hasta el 100%Esa parte de la pensión puede quedar sin tributar
Entre 1967 y 1978ParcialSe recupera una parte del IRPF abonado
Sin aportaciones a mutualidadesNo procedeNo hay derecho a devolución
Viudedad, no contributivas y Clases PasivasExcluidasNo se tramitan por esta vía

Cómo se reclama, paso a paso

El trámite se hace sin intermediarios y sin coste. Estos son los pasos que yo seguiría:

  • Comprueba tu historial: revisa si hubo cotización a una mutualidad laboral antes de 1979 y conserva cualquier documento que lo acredite.
  • Presenta la solicitud en la sede electrónica de la Agencia Tributaria, que dispone de un formulario específico para estas devoluciones. Necesitas certificado digital, DNI electrónico o Cl@ve.
  • Consulta el expediente: el mismo canal permite ver el estado de la tramitación una vez registrada la petición.

Lo que no hace falta es pagar a un tercero. Hay despachos que ofrecen gestionar la reclamación a cambio de un porcentaje de lo recuperado y, en un procedimiento que consiste en rellenar un formulario y adjuntar documentación, esa comisión se come buena parte del resultado. Otra cosa es un caso con cotizaciones difíciles de acreditar: ahí sí tiene sentido el asesoramiento.

La otra pata del real decreto: deportistas y ministros de culto

El texto que acompaña a esta regulación incluye un segundo bloque que no tiene nada que ver con Hacienda. Según la información facilitada, el real decreto se publicó el 25 de septiembre de 2026 y establece un plazo de tres meses para su entrada en vigor, lo que sitúa su despliegue completo a finales de diciembre. La norma reconoce como cotizados periodos de actividad de antiguos deportistas profesionales que trabajaron en España desde el 15 de marzo de 1980 hasta la incorporación de su disciplina al Régimen General: los ciclistas quedaron integrados en 1992, los jugadores de baloncesto en 1993 y los de balonmano en 1998. Los futbolistas están excluidos porque cuentan con un régimen propio.

Qué se gana con ese reconocimiento

Ese reconocimiento no devuelve dinero pagado a Hacienda: suma años que quedaron fuera del sistema. Puede permitir completar el periodo mínimo para acceder a una pensión contributiva o mejorar la cuantía de una jubilación ya reconocida. Se acredita con un certificado del club o de la entidad deportiva y, si esta ha desaparecido, con la documentación de la federación competente. La norma extiende el mismo criterio a ministros de culto evangélicos y adventistas.

Mi lectura: merece la pena, pero no es un pago automático

He visto demasiada expectación creada alrededor de esta etiqueta. La devolución del IRPF a mutualistas es un derecho real, está en la normativa y las resoluciones judiciales lo han apuntalado, pero el procedimiento es individual: cada expediente se revisa y el resultado cambia según las fechas. La mayoría de los afectados prefiere llamar antes de comprobar si sus cotizaciones encajan, y ahí se pierde el tiempo.

El coste de intentarlo es bajo y el beneficio potencial se mide en cientos de euros al año durante varios ejercicios. Esa asimetría, por sí sola, justifica dedicar una tarde a revisar el historial laboral. Lo que no justifica es dar por hecho que el dinero va a llegar sin mover un dedo.

Y hay un matiz que se pasa por alto: la exclusión de las pensiones de viudedad. Un viudo o viuda cuya pareja hubiera cotizado a una mutualidad no puede reclamar por esa vía sobre su propia pensión. El derecho viaja con quien hizo las aportaciones.

💶 El Impacto en tu Bolsillo

  • Qué hacer hoy: Localiza tu vida laboral y comprueba si aparecen cotizaciones a mutualidades laborales antes de 1979; si están, abre el formulario de devolución en la sede de la Agencia Tributaria.
  • Qué vigilar: El estado del expediente en la sede electrónica y, si fuiste deportista profesional, la entrada en vigor del real decreto a finales de diciembre de 2026.
  • El error a evitar: Dar por hecho que la devolución llega sola o pagar una comisión a un intermediario por un trámite gratuito que puedes presentar tú mismo.

Estafas bancarias: cuándo la devolución es obligatoria y cómo reclamar en el plazo de 13 meses

Las estafas bancarias ya no salen gratis: si un SMS suplantó a tu entidad y te vaciaron la cuenta, el banco debe devolverte el dinero primero y discutir después. Te cuento cómo reclamar.

He vuelto a leer la sentencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) y el cambio es de fondo. Hasta ahora, muchas entidades rechazaban la devolución escudándose en que el cliente había sido negligente al facilitar las claves. Ese argumento se cae.

Cuándo está obligado el banco a devolverte el dinero

La regla es fácil de enunciar y difícil de discutir. Ante una transferencia no autorizada, la entidad debe reembolsar el importe como máximo al finalizar el siguiente día hábil desde que conoce el fraude. No es una recomendación del Banco de España: es lo que fija la Ley de Servicios de Pago.

Esa sentencia europea añade el matiz que faltaba. El banco no puede negarse ni retrasar el reembolso alegando que hubo negligencia grave del cliente. Si lo considera, que devuelva primero y lo reclame después, con pruebas en la mano.

Ojo, porque hay una excepción que sí permite negarse: cuando la entidad tiene motivos razonables para sospechar que el propio cliente ha cometido el fraude. Es decir, si el titular intentó engañar al banco. La torpeza, el despiste o el miedo no valen como excusa.

El banco puede reclamarte después, pero no puede usar tu descuido como excusa para no devolverte el dinero primero.

El dato que pone todo en contexto: según el BCE y la Autoridad Bancaria Europea (EBA), los clientes asumieron el 85% de las pérdidas por transferencias fraudulentas en el Espacio Económico Europeo en 2024. Ocho de cada diez euros los pagó la víctima.

Traducción: hasta ahora el banco pagaba poco y tarde.

La diferencia que decide tu reclamación: quién movió el dinero

Aquí está la letra pequeña que más caro sale. La sentencia protege las operaciones no autorizadas. Si entraste en la app y firmaste la transferencia porque alguien se hizo pasar por un familiar o por tu gestor, la operación puede considerarse autorizada. El banco se defiende mejor y tú lo tienes más difícil.

reclamar fraude bancario

No es lo mismo un mensaje que suplanta a tu entidad y captura tus claves que una llamada que te convence de hacer tú la transferencia. En la reclamación, detalla qué pasó: qué mensajes recibiste, qué instrucciones seguiste y si el banco detectó alguna señal de alerta. Ese relato es tu prueba.

En tarjetas, la banca europea ya devuelve en torno al 60% del dinero estafado, según los datos oficiales. También aquí manda la autorización: las compras sin consentimiento del titular se abonan; si el titular autorizó el pago y el vendedor resultó ser un estafador, el supuesto es distinto y la sentencia no lo cubre.

Todo depende de quién pulsó el botón.

Los plazos: 13 meses, 15 días hábiles y un año

El reloj corre en tu contra desde el minuto uno. El plazo máximo para reclamar es de 13 meses desde la salida del dinero, pero cada día que pasa complica la recuperación y da margen a los delincuentes.

Después de tu reclamación, el banco tiene 15 días hábiles para responder. Si rechaza o no contesta a tiempo, se abre la vía del Banco de España, con un límite de un año desde esa primera reclamación. Y queda la puerta judicial.

VíaPlazoQué implica
Reclamación al banco13 meses desde la salida del dineroPlazo máximo legal; conviene presentarla el primer día
Respuesta de la entidad15 días hábilesSin respuesta, se entiende rechazo
Banco de España1 año desde la reclamación inicialServicio de Reclamaciones del supervisor
Vía judicial5 añosPrescripción general; permite revisar casos antiguos

Documenta todo.

Ese último plazo explica algo que mucha gente no sabe: una estafa sufrida años atrás todavía puede reclamarse ante los tribunales si no ha prescrito. La documentación es lo que sostiene el caso.

Antes de nada, llama al banco y bloquea tarjetas y claves. Luego denuncia en Policía o Guardia Civil y guarda los mensajes, el registro de llamadas y el justificante de la transferencia.

Qué haría yo si el banco ya me dijo que no

Recuerdo el patrón de hace un par de años, cuando la banca española empezó a rechazar en bloque reclamaciones por phishing citando la negligencia del cliente. Muchas de esas negativas se quedaron ahí porque la mayoría de los afectados no sabía que podía escalar. La doctrina europea cambia el orden de los factores: primero se paga, luego se discute.

Mi criterio es este. Si tu caso es de operación no autorizada y el banco ya te dijo que no, pide por escrito la motivación del rechazo y vuelve a reclamar citando la doctrina del TJUE, siempre dentro de los 13 meses. Si el rechazo se apoya solo en que facilitaste las claves, ese argumento ya no se sostiene.

Y si la entidad llevó el caso al Servicio de Reclamaciones del Banco de España y hubo resolución, no puedes repetir la misma reclamación: toca juzgado.

Sin papeles no hay caso.

Una advertencia honesta. La devolución inicial no te blinda. La entidad puede reclamarte después si acredita engaño o negligencia grave. Por eso conviene contar exactamente cómo ocurrió, aunque quede mal. Ocultar que diste el código de la operación es el camino más rápido a perder el caso.

💶 El Impacto en tu Bolsillo

  • Qué hacer hoy: Llama a tu banco, bloquea tarjetas y claves y presenta la reclamación por escrito con la hora exacta de la operación. No esperes al día siguiente.
  • Qué vigilar: Los 15 días hábiles de respuesta de la entidad y el año que tienes para acudir al Banco de España desde la primera reclamación.
  • El error a evitar: Borrar mensajes o callar que diste las claves. Sin pruebas y sin relato, la devolución se complica.

Starknet aprueba con 93,5% estudiar su salida de Ethereum y renacer como Capa 1 post-cuántica

Starknet respaldó con más del 93,5% del poder de voto abrir un estudio para dejar de ser una capa 2 de Ethereum. La consulta no autoriza ninguna migración, pero sienta la base de un debate que puede reordenar el mapa de los rollups, las redes de segunda capa que procesan transacciones fuera de Ethereum para abaratarlas y luego resumen el resultado en la cadena principal.

Participaron más de 2.800 carteras en una votación que permaneció abierta siete días y cerró este jueves por la mañana. El resultado es contundente, aunque conviene leerlo con precisión: los tenedores de STRK, el token nativo de la red, dijeron sí a que StarkWare y la Fundación Starknet investiguen el asunto. Nada más. No hay arquitectura definida, ni calendario, ni compromiso de ejecución.

Esa distancia entre respaldar una investigación y aprobar un cambio operativo es la clave de todo. La propuesta no resolvió cómo se implementarían los ajustes técnicos de una conversión en capa 1, ni cuánto costaría, ni qué ocurriría con los contratos ya desplegados. El mandato es exploratorio.

Un detalle relevante para leer ese 93,5% sin adornos: StarkWare no utilizó su poder de voto en esta primera consulta. El respaldo refleja a la comunidad, no el peso de la empresa desarrolladora. Y el propio consejero delegado, Eli Ben-Sasson, ha insistido en que el trabajo serio empieza ahora.

Una consulta que autoriza estudiar, no migrar

El siguiente hito tiene fecha: noviembre. Ben-Sasson explicó que su equipo se pondrá a redactar un libro blanco y que espera publicar un borrador para revisión pública ese mes. Ese documento deberá desarrollar la propuesta, hoy en fase preliminar, y ofrecer una base para discutir sus efectos sobre la red. Después, si aparece una propuesta formal, los tenedores de STRK tendrán que volver a votar.

La Fundación Starknet ya ha acotado dos garantías para calmar al personal: STRK seguiría siendo el token nativo y no habría activo nuevo, y los puentes con Ethereum permanecerían abiertos. Es decir, la independencia no se plantea como un corte de cables inmediato para el usuario.

Un 93,5% a favor de estudiar algo no equivale a un 93,5% a favor de hacerlo, y esa diferencia puede valer miles de millones en liquidez.

Qué dependencias de Ethereum no se arreglan con criptografía nueva

Starknet ya utiliza criptografía basada en hash y sus cuentas pueden adoptar firmas post-cuánticas sin tocar el protocolo. Ese es el argumento técnico de fondo. Pero el propio análisis reconoce dos ataduras que no se resuelven con una firma nueva: el puente con Ethereum y la disponibilidad de datos.

Dicho de otro modo: mientras la red siga apoyándose en Ethereum para mover activos entre cadenas y para publicar la información que certifica el estado de sus bloques, su protección frente a un ordenador cuántico suficientemente potente seguirá dependiendo de la seguridad de la cadena matriz. Y ahí es donde entra el calendario. La criptografía post-cuántica, por si el término suena a ciencia ficción, es la familia de algoritmos diseñados para resistir ataques de máquinas cuánticas.

Ben-Sasson sitúa el objetivo de seguridad cuántica de Starknet en 2027. Ethereum, según su hoja de ruta, apunta a 2029. Para el directivo, esa espera es demasiado larga y los plazos suelen resbalar; comparó la situación con lo que vivieron quienes aguardaron la Fusión de Ethereum, el cambio a prueba de participación de septiembre de 2022 que llegó años después de lo previsto. Es su evaluación sobre el ritmo de desarrollo, no un calendario acordado.

StarkWare ya presentó en junio una hoja de ruta post-cuántica de tres fases. La idea de una capa 1 se planteó por primera vez el 8 de octubre y la votación arrancó el 15. Siete días después, un mandato comunitario contundente y muchas preguntas abiertas.

Lo que este debate revela sobre el negocio de ser capa 2

Hay una lectura de fondo que trasciende a Starknet. Durante el ciclo de los rollups, el argumento de venta fue siempre el mismo: heredar la seguridad de Ethereum sin pagar sus comisiones. Dencun, el upgrade de marzo de 2024 que introdujo los blobs (espacios de datos baratos para que las capas 2 publiquen información), abarató tanto esa herencia que hoy competir por comisiones resulta casi imposible. La diferenciación se ha desplazado al rendimiento y, ahora, a la seguridad futura.

Ahí aparece la contradicción incómoda. Si Starknet se independiza, gana soberanía y velocidad de decisión, pero renuncia a la seguridad económica de Ethereum, el respaldo más grande del sector, y asume el coste de construir la suya. También fragmenta liquidez: los puentes seguirían abiertos, aunque un puente no es lo mismo que compartir ecosistema, incentivos y usuarios. Y sobrevuela el riesgo de que el relato cuántico funcione como argumento comercial antes que como urgencia técnica verificable.

El matiz importa para quien tiene STRK o usa la red a diario. Nada cambia hoy en las carteras ni en las transacciones. Pero el debate que arranca en noviembre decidirá si Starknet quiere ser una red más dentro de Ethereum o una cadena que compite con ella por su propio espacio. El borrador del libro blanco y la siguiente votación dirán si aquel 93,5% era entusiasmo o convicción.

El TJUE obliga al banco a devolver el fraude bancario antes de pleitear: así afecta a autónomos y pymes

El TJUE obliga al banco a devolver el importe de una operación no autorizada al día hábil siguiente, aunque haya negligencia grave del cliente. La sentencia llega desde Luxemburgo y afecta de lleno a autónomos y pymes que cobran con tarjeta, Bizum o TPV.

El caso es de manual. Una clienta de un banco polaco puso un objeto a la venta en una plataforma online. Un supuesto comprador le mandó un enlace que imitaba la web para confirmar la operación. Al pinchar, aterrizó en una página copiada de su banco, tecleó las claves y el estafador transfirió unos 700 euros al cambio.

Avisó a la entidad al día siguiente y el banco se negó a devolver el dinero con el argumento de siempre: ella había hecho posible la operación por negligencia grave al no proteger sus credenciales. El asunto llegó a un tribunal polaco, que preguntó si esa negligencia exime a la entidad de devolver de inmediato.

La respuesta del Tribunal de Justicia de la Unión Europea es no. El proveedor de servicios de pago debe devolver el importe, a más tardar, al final del día hábil siguiente a aquel en que haya observado la operación o se le haya notificado. Y el hecho de que considere que el cliente lo hizo posible por negligencia grave no le permite negarse.

Aquí está la letra pequeña: el dinero vuelve primero, pero puede volver a marcharse. Primero paga el banco y luego discute. El TJUE separa dos preguntas que hasta ahora se mezclaban en la misma carta de respuesta: quién devuelve y cuándo, por un lado; quién asume la pérdida al final, por otro.

La segunda se resuelve después. La entidad puede reclamar al cliente el reembolso de las pérdidas si demuestra que se deben a que actuó deliberadamente o con negligencia grave, incumpliendo su obligación de proteger las credenciales de seguridad personalizadas.

El orden importa: el banco devuelve primero y reclama después. Quien acaba pleiteando por la negligencia ya no es el cliente que se quedó sin el dinero.

Qué ha resuelto el TJUE, en tres ideas

Tres consecuencias prácticas. Uno: la devolución no admite excusas previas ni obliga al cliente a demostrar antes su inocencia. Dos: negligencia y reembolso son cuestiones separadas y se resuelven por vías distintas. Tres: tendrá que probar la negligencia grave, no basta con afirmarla si el banco quiere recuperar el dinero.

El fallo viene de una cuestión prejudicial, pero el criterio es obligatorio para el tribunal que preguntó y marca la pauta para el resto de jueces europeos. En España, la obligación de reembolso ya estaba en el real decreto-ley 19/2018, de servicios de pago, que traspuso la directiva PSD2. La negligencia deja de servir para cerrar la reclamación de entrada.

Qué cambia para un autónomo con tarjeta, Bizum o TPV

Los fraudes que llegan a una pyme rara vez son un cargo extraño en la cuenta. Son un correo que suplanta a un proveedor con una factura nueva, un enlace para actualizar el TPV, un Bizum que el cliente jura no haber enviado o una tarjeta usada en una web clonada. Todo eso son operaciones no autorizadas y, con este criterio, la excusa de la negligencia ya no cierra la reclamación.

El protocolo que funciona es aburrido y eficaz. Avisar por escrito en cuanto aparezca el cargo, con capturas, número de operación y hora, y guardar el justificante del envío: la fecha de esa notificación arranca el reloj del día hábil. Después, reclamación formal en este orden:

  • Servicio de atención al cliente de la entidad, por escrito y con número de reclamación.
  • Departamento de Conducta de Mercado y Reclamaciones del Banco de España, si la respuesta no llega o no convence.
  • Juzgado de primera instancia, si la entidad mantiene el no tras el informe del supervisor.

Hay dos confusiones que cuestan dinero. La primera: un pedido que no llega o no se corresponde con lo anunciado no es una operación no autorizada, es una disputa comercial y va por otra vía. La segunda: dar el primer no del banco por definitivo. Y un error de propina: dejar pasar los días porque total son 200 euros.

El escudo que los bancos venían usando

Durante años la respuesta estándar ha sido la misma: el cliente incumplió sus obligaciones de custodia, luego la pérdida es suya. La negligencia funcionaba como respuesta automática y barata. Con importes pequeños, al afectado no le salían las cuentas para pleitear y la reclamación moría ahí.

Conviene no leer la sentencia como una victoria completa. El banco conserva la vía de reclamar después lo que ha devuelto, y esa discusión se resolverá caso a caso, con prueba de por medio. Lo que Europa ha dejado claro es el reparto de cargas: la sospecha de negligencia no sirve como escudo para no pagar, sino como argumento para repetir el cobro más adelante. Para un autónomo, la diferencia es tesorería pura: cobra hoy y discute mañana.

Queda por ver cómo aterrizan los primeros pronunciamientos en España y si las entidades cambian sus protocolos o siguen cerrando expedientes hasta que el cliente se canse. Quien tenga una negativa reciente o una reclamación abierta puede invocar el criterio desde ya, por escrito y con la referencia de la resolución. Y quien maneje TPV o cuenta de empresa quizá deba revisar quién accede a las credenciales y con qué doble factor.

Guía rápida del trámite

  • 📅 Plazos: Sin convocatoria ni fecha de cierre. La devolución debe hacerse, como máximo, al final del día hábil siguiente a la notificación.
  • ✅ Requisitos clave: Contar con una operación no autorizada, notificarla por escrito sin demora y aportar pruebas del cargo.
  • 🌐 Dónde reclamar: Atención al cliente de la entidad, después el Banco de España y, en último término, el juzgado. Por escrito, sin certificado digital.
  • 💰 Importe o coste: El total de la operación no autorizada, devuelto primero y reclamable después si se prueba negligencia grave o dolo.
  • ⚠️ Error a evitar: Confundir un pedido defectuoso con un cargo no autorizado o tardar días en notificar el fraude por escrito.
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