El hummus es un plato que ha conquistado corazones y paladares alrededor del mundo. Originario de la región del Medio Oriente, este dip a base de garbanzos es especialmente popular en Turquía, donde se prepara con esmero y se sirve en diferentes ocasiones, desde comidas familiares hasta celebraciones festivas. En esta receta, exploraremos la historia del hummus, sus ingredientes, el proceso paso a paso para prepararlo, variantes típicas y sugerencias de acompañamientos.
La historia del hummus se remonta a siglos atrás y su origen exacto es objeto de debate. Muchos creen que el hummus tiene raíces en la antigua Grecia, mientras que otros lo asocian con la cocina árabe o turca. La palabra «hummus» proviene del árabe, que significa «garbanzo».
El hummus se ha convertido en un símbolo de la gastronomía levantina, siendo parte fundamental de la dieta mediterránea. En Turquía, el hummus no solo es un aperitivo, sino que también se disfruta como acompañamiento en diversas comidas. Su popularidad ha ido en aumento en todo el mundo, con variaciones regionales que incluyen diferentes especias e ingredientes.
Ingredientes para el hummus

Para preparar un hummus digno de Turquía, necesitarás los siguientes ingredientes:
Ingredientes básicos
- Garbanzos: 200 g (aproximadamente 1 taza) de garbanzos secos o 400 g (aproximadamente 1 lata) de garbanzos cocidos.
- Tahini: 50 g (4-5 cucharadas) de pasta de sésamo.
- Ajo: 1-2 dientes, según tu preferencia.
- Limón: Zumo de 1 limón grande.
- Aceite de oliva: 3-4 cucharadas.
- Agua: Cantidad necesaria (aproximadamente 60-120 ml).
- Sal: Al gusto.
- Comino: 1 cucharadita (opcional).
- Pimentón: Para decorar (puede ser dulce o picante, según tu preferencia).
Ingredientes opcionales para variantes
- Pimiento rojo asado: Para un hummus con un toque ahumado.
- Aguacate: Para un hummus cremoso y suave.
- Especias: Como el zumaque o la canela, para dar un giro único.
Receta paso a paso para hacer un hummus de quitar el hipo

Paso 1: Preparar los garbanzos
Si decides usar garbanzos secos, empieza por ponerlos en remojo durante la noche en suficiente agua (al menos 8 horas). Esto ayuda a que se ablanden y se cocinen más rápido. Al día siguiente, escúrrelos, ponlos en una olla y cúbrelos con agua fresca. Cocínalos a fuego medio durante aproximadamente 1-2 horas, hasta que estén tiernos. Puedes añadir una pizca de sal al agua de cocción.
Si optas por garbanzos enlatados, simplemente escúrrelos y enjuágalos con agua fría para eliminar el exceso de sodio.
Paso 2: Preparar el hummus
- Tritura los garbanzos: Coloca los garbanzos (ya sean cocidos o de lata) en un procesador de alimentos. Si has utilizado garbanzos secos, asegúrate de que estén bien cocidos y escurridos.
- Añade el tahini: Agrega el tahini al procesador. Este ingrediente es la clave para lograr una textura cremosa y un sabor auténtico.
- Incorpora el ajo: Añade uno o dos dientes de ajo, dependiendo de cuán fuerte te guste. Recuerda pelarlos antes de añadirlos.
- Zumo de limón: Agrega el zumo de un limón (aproximadamente 3 cucharadas). Esto le da un toque fresco y equilibrado al sabor.
- Aceite de oliva y agua: Vierte 3-4 cucharadas de aceite de oliva. Luego, comienza a añadir agua poco a poco (de 60 a 120 ml) mientras procesas. El hummus debe obtener una consistencia suave. Si está muy espeso, sigue añadiendo agua hasta alcanzar la textura deseada.
- Sal y comino: Agrega sal al gusto y, si lo deseas, una cucharadita de comino. Esto potenciará el sabor del hummus.
- Procesar: Procesa todos los ingredientes durante unos minutos. Detente para raspar los lados del tazón y asegurarte de que todo esté bien mezclado. La mezcla debe ser homogénea y cremosa.
Paso 3: Presentación
- Servir: Transfiere el hummus a un plato hondo. Crea un pequeño remolino en la parte superior con el dorso de una cuchara.
- Decorar: Vierte un poco más de aceite de oliva sobre el hummus y espolvorea pimentón por encima para un toque de color y sabor. Puedes añadir también un poco de perejil fresco picado o unos garbanzos enteros para decorar.
- Acompañamientos: Sirve el hummus con pan de pita caliente, vegetales frescos como zanahorias, apio o pepinos, o incluso con galletas de sésamo.
Variantes y sugerencias de hummus

El hummus puede adaptarse a diferentes gustos y preferencias. Aquí algunas variantes turcas que puedes probar:
- Hummus con pimiento rojo asado: Agrega pimientos rojos asados a la mezcla antes de triturar para un hummus con un sabor ahumado.
- Hummus de aguacate: Incorpora medio aguacate maduro para una textura cremosa y un sabor diferente.
- Hummus picante: Añade un poco de pasta de chile o cayena si prefieres un toque picante.
- Hummus con nueces: Agrega nueces trituradas o almendras para una textura crujiente y un sabor a nuez.
Acompañamientos para el hummus

El hummus se puede disfrutar de diversas maneras. Aquí tienes algunas ideas:
- Pan de Pita: Una opción clásica, corta el pan de pita en triángulos y tuéstalo ligeramente.
- Vegetales: Zacarías de zanahoria, apio, pimientos y pepinos son excelentes para sumergir en hummus.
- Ensaladas: El hummus también puede ser un aderezo para ensaladas, añadiéndolo como base en vez de un aderezo líquido.
- Hummus como plato principal: En algunas regiones de Turquía, el hummus se sirve como parte de una comida principal, acompañado de carne a la parrilla o vegetales salteados.
Consejos adicionales para hacer un hummus perfecto

- Textura: Si prefieres un hummus aún más suave, puedes pelar los garbanzos antes de triturarlos. Esto, aunque es laborioso, garantiza un hummus más cremoso.
- Conservación: El hummus puede mantenerse en el refrigerador en un recipiente hermético por hasta una semana. Asegúrate de cubrir la superficie con un poco de aceite de oliva para mantener la frescura.
- Personalización: No dudes en experimentar con tus ingredientes. Puedes añadir hierbas frescas como cilantro o eneldo para un giro diferente.












































































