Cuando coges el coche, lo que menos quieres
es que alguien vaya a ponerte una multa. No es ya solo el
hecho de que te digan que has hecho algo que no debías hacer, es que
las multas también hay que pagarlas, y a veces las cifras son tan
altas que mejor no haber cogido el coche o la moto ese día.
Porque sí, si piensas que 90 euros, o 600 euros es mucho dinero por una multa, espera a conocer cuáles son las multas más gordas que se han puesto, porque algunas de ellas van a hacerte tener taquicardias pensando en que podía haberte pasado a ti.
Las primeras multas que se pusieron por exceso de
velocidad
Reconócelo. No es lo mismo ir al volante de un
monovolumen que ir en un deportivo con bastantes caballos. Aunque no
quieras, ese último coche acelera que da gusto y, sin darte cuenta,
puedes superar la velocidad permitida y, por ende, comerte una multa.
Pero en este caso te vamos a hablar de la primera
multa que se puso por exceso de velocidad. ¿Quieres apostar a cuánto
iba la persona? Para ello, te presento a Walter Arnold, un
hombre de East Peckham, Reino Unido.
Él fue la primera persona a quien le pusieron una
multa por exceso de velocidad. Y ocurrió en 1896, cuando iba por una
carretera limitada a 2 millas por hora, a 8 millas por hora. ¿Su
castigo? Pagar 1 chelín por haber cometido esa infracción.
Pero espera, que algo parecido le ocurrió a un
alemán, Jacob, que se puso a conducir a 12 millas por hora en
la calle de Lexington Avenue, en Nueva York (cuando el límite era
más de la mitad de su velocidad). Detuvieron al hombre ¡y hasta
estuvo en prisión!
O, por ejemplo, en 1904 cuando Harry Myers recibió la multa en papel con una cifra, para esa época, bastante grande: 250 dólares por conducir por la calle West Third en Dayton, Ohio, Estados Unidos, a 12 millas por hora.
170.000 euros de multa en Finlandia
Si nos acercamos más a nuestra época, nos
debemos situar en 2002 donde, en Finlandia, nos encontramos con una
multa que ya empieza a hacer de las suyas en tu cuerpo. ¿A que te
empieza a picar todo?
Has de saber que en Finlandia las multas no tienen
una cuantía fija, sino que se pagan según los ingresos anuales que
tenga el conductor. Y, en este caso, el infractor fue un heredero
multimillonario, Jussi Salonoja, de 27 años.
Lo que hizo fue conducir a 80km/h por una carretera de 40km/h. Y por ello le impusieron 170.000 euros de multa debido a que su fortuna rondaba los 10 millones de euros. Vamos, calderilla que encontraría en algún bolsillo.
246.000 euros
En esta ocasión no nos hemos puesto generosos y
colocado un cero de más. Esa es la cifra que le pudieron a un
infractor en Suiza. Y en el país las multas son de lo más
desorbitadas que hay.
Lo que ocurrió implicó a un Ferrari Testarrosa
que conducía a 136km/h en una vía limitada a 80km/h. Obviamente, el
infractor quiso llegar hasta el final y fue un juez el que le obligó
finalmente a pagar toda la multa por completo después de darse
cuenta de la fortuna personal que tenía.
Y claro, es que allí también suelen tener en cuenta el bolsillo del infractor, más que nada porque saben lo que pueden y no pueden cobrar.
21.000 euros de multa en Canadá
Tranquilo, vamos a relajarnos un poco y no
subiremos más la cifra de las multas, por ahora. Porque el caso que
nos ocupa ocurrió en Canadá y tiene mucho que contar.
Allí, concretamente en Alberta, un motorista se
saltó todo tipo de limitación de velocidad e iba con su moto a 263
km/h. Por supuesto, fue cazado y obligado a pagar una cifra
astronómica para muchos.
Aunque claro, destaca el hecho de que el motorista
lo pagó y en Canadá no le quitaron el carné de conducir por haber
cometido esa imprudencia. Siguió pudiendo conducir.
Claro que eso mismo no le ha ocurrido a un motorista francés, que tuvo que pagar 19.200 euros por hacer peinetas a los radares y, además, se le ha retirado el carné por un año.
Una multa de más de 2,4 millones de euros
No, no te asustes, que esa cifra no corresponde a
la multa en sí. Cualquiera podría pagarla si fuera de verdad. Nos
situamos en el año 2013 donde, un adolescente de 20 años, condujo a
160 km/h por una carretera de 80, en Rotterdam, Holanda.
Por supuesto, le dieron el alto, y la infracción
ya de por sí fue alta. Además, perdió el carné de conducir. Pero,
lo peor de todo, es que las autoridades requisaron el vehículo. Y no
hablamos de un coche cualquiera.
Se trataba de un Bugatti Veyron de 2,4 millones de euros, que pertenecía a Michel Perridon, director de Trust International BV. Había sido un regalo para su hijo, y le duró más bien poco.
540.000 euros
¿Te suena el nombre de Marco Reus? Es un jugador
de fútbol, concretamente el Borussia Dortmund (si no se ha cambiado
de equipo). Pues bien, este futbolista alemán, con tan solo 25 años,
fue multado con 540.000 euros.
La multa le vino por superar la velocidad
permitida en cinco ocasiones (de 2011 a 2015). Y dirás, «eso es
mucho». Pero es que las infracciones las cometió SIN tener el
carné de conducir. Vamos, que tenía coche, sabía conducir, pero no
tenía permiso .
Por supuesto, en sus declaraciones dijo que se arrepentía de lo que había hecho, aunque no sabemos hasta qué punto.
Un Porsche 911 con una multa de 6.780 euros
Ocurrió en Reino Unido, donde, en 2007, el conductor de un Porsche 911 fue cazada en una vía rural a 172 km/h. Y la verdad es que la multa no era tan grande, pero debido a esa velocidad que llevaba, la duplicaron, pasando por multa por conducción negligente.
Así, la multa pasó de 3.390 euros a 6.780 euros.
Y la pagó, obviamente, pero lo cierto es que en esa zona la policía
no parece tener problema para poner multas.
Otros conductores han sido pillados y multados, como es el caso de otro hombre que conducía a 185 km/h y que tuvo que pagar casi 900 euros (por sus ganancias anuales) y además pasó 10 semanas en la cárcel.
Esta es una de las más caras
Y nos situamos en Suiza para ello. Es una multa
que ha salido en la prensa digital y en cientos de periódicos
porque, en 2015, fue la más cara en ese momento.
La cometió un hombre de 37 años en su Mercedes
SLS, valorado en 223.000 euros. Este hombre fue multado por ir a 290
km/h en la autopista A12, de Berna a Lausana, limitada a 120 km.
Pero, claro, se sabe que este hombre, cazado en 2010, no lo hacía por primera vez. El problema es que los rádares solo captaban a los coches si conducían a menos de 200km/h. Al cambiarlos y ampliar la velocidad a los 300km/h no pudo librarse.