El desayuno es una comida fundamental. Ya sea como dicen algunos, la más importante del día, o como otros dicen, solo una más, el desayuno es un momento clave del día en cuanto a términos de alimentación se refiere. Y cada persona es un mundo en los desayunos. Unos los prefieren copiosos. Otros más ligeros. Y otros, los que se despiertan sin hambre, comen lo mínimo necesario para aguantar la mañana hasta la hora del almuerzo.
Seas del grupo que seas, sí que hay algo que debes tener en cuenta. Empezar el día de una manera saludable es muy importante. En eso, hay consenso en la inmensa mayoría de los expertos en nutrición en España. Por eso, esta lista, queremos presentarte los alimentos que sí o si deberías evitar a la hora de tomar el desayuno. Allá vamos.
Mantequilla

Empezamos la lista con uno de los desayunos más típicos de la gastronomía española. Muchos son los hogares en los que, ya casi con un actor reflejo, lo primero que se hace al abrir los ojos, es preparar el café y sacar la mantequilla. Pero esto no es tan buena idea como muchos se piensan.
Las mantequillas, sin excepción, son alimentos ricos en grasas saturadas. Y su consumo se relaciona con problemas de salud graves como las cardiovasculares. Además, también provocan obesidad. No te decimos que elimines la mantequilla de tu dieta por completo. Pero por ejemplo, la puedes reservar para los fines de semana. Además, este alimento típico del desayuno, suele consumirse con pan. Pero de este alimento, te hablaremos unos puestos más adelante en la lista.
Cereales con azúcares añadidos

Los cereales con azúcares añadidos han sido la base del desayuno de distintas generaciones de niños y niñas durante muchos años. Pero también de adultos. Los hay de todas las formas y sabores. Y están tan dulces que suelen encantar a los más pequeños de la casa. Pero precisamente ahí es donde radica el problema en cuanto a términos nutricionales se refiere.
Estos cereales tienen tantos azúcares añadidos que te elevan de golpe la glucemia. Esto implica un pico alto de energía que durante unos instantes. Pero cuando este pico baje, te sentirás muy cansado. Y empezar el día con cansancio en el cuerpo no suena como una idea muy seductora. Nuestra recomendación es que los consumas en pequeños dosis. Es decir, que no sean la base de tu desayuno.
Zumo de naranja industrial

En esta lista de alimentos a evitar durante el desayuno, también hay espacio para los líquidos. A muchas personas les encanta regar sus desayunos con zumo de naranja. Pero bien por falta de tiempo, o bien porque directamente lo prefieren así, escogen el zumo de naranja industrial por delante del zumo de naranja natural y recién exprimido.
La mayoría de estos zumos contienen grandes cantidades de azúcares añadidos de diferentes tipos, colorantes y adictivos químicos. Nuestra recomendación es que, de tomar zumo naranja, preferiblemente sea natural. Pero lo mejor, es tomar la naranja directamente entera. Porque exprimida se pierde la fibra y aumenta la cantidad de azúcar.
Fritos y grasas

Los fritos y las grasas son alimentos que no solo deberían evitarse durante el desayuno. Más bien, durante cualquier comida. Aunque es cierto que a muchas personas les encanta desayunar alimentos como bacon, huevos fritos, o tocino.
Las grasas son muy difíciles de digerir. Y además, su ingesta sin mesura puede provocar problemas de salud graves. Por eso no creemos que este tipo de alimentos sean convenientes para empezar el día. Nuestro consejo es que, de comerlos, intentes hacerlo con mesura o dejarlo solo para ocasiones especiales.
Bollería industrial

La bollería industrial ha sido durante muchos años el desayuno estrella en miles de hogares españoles. Croissants, magdalenas, torteles, con chocolate, con crema… Hay infinidad de variedades.
Sin embargo, estos alimentos, además de contener un alto valor de azúcares añadidos, suelen estar hechos con harinas muy procesadas. Por lo que su consumo habitual puede llegar a acarrear graves problemas de salud. Pero como sabemos que cuesta mucho renunciar a los bollos, el consejo que te damos es que los consumas solo en ocasiones especiales.
Pan

Y dejamos para el final el alimento para el desayuno más controvertido de todos: el pan. En la mayoría de hogares españoles, lo más habitual al empezar el día es cortar el pan para preparar las tostadas. Pero como bien sabes, el pan contiene una gran cantidad de hidratos de carbono. El problema es que el consumo de pan está normalizado en cualquier momento del día. Desayuno, media mañana, almuerzo, merienda y cena. Por no hablar de picoteos esporádicos.
Si sumas al final del día, el resultado es la ingesta de una gran cantidad de pan. Y como cualquier exceso, este no es bueno. Incrementarás de peso con rapidez si no raciones tus dosis de pan. Por eso es una buena idea renunciar a él por las mañanas.






















