Pasapalabra es uno de los concursos de cultura general más populares. Lleva más de 15 años en antena, y ha pasado por los dos principales grupos mediáticos del país. En todo este tiempo, los famosos que acompañan a los concursantes para ganar tiempo de cara a completar su famoso «rosco», nos han brindado algunos momentos memorables, tiernos, y, por supuesto, algunos errores garrafales que les han costado muy caros a los concursantes reales. El último en caer en el pozo de las «cagadas» en Pasapalabra ha sido Manu Tenorio. El ex-triunfito ha cometido un error de bulto en uno de los temas que, a priori, como músico, no debería haberle suscitado ningún problema. Recordamos esta y otras «cagadas» monumentales de los famosos en Pasapalabra.
MANU TENORIO EN PASAPALABRA: LAS BANDAS SONORAS DE LA TRAICIÓN
Frente a frente, Manu Tenorio y el humorista J. Vaquero. Ambos compiten en la prueba musical cuando Roberto Leal anuncia a bombo y platillo que lo que buscan en esa ocasión es una saga cinematográfica. Como ninguno se aventura a dar una respuesta, Leal da paso a los acordes. Y es aquí donde se lía parda: Tenorio, por supuesto, fue el primero en pulsar para responder. Siendo músico, era obvio que iba a acertar… o no. «¿La Guerra de las Galaxias?», respondió el cantante sin convicción. Leal no quiso hacer leña del árbol caído. Finalmente, dio con la respuesta correcta.

CHENOA, OTRA EX-TRIUNFITA EN APUROS
Chenoa ha tenido el dudoso honor de preceder a Tenorio en su metedura de pata musical. En el caso de la cantante, también ya en Antena 3, bien sean por los nervios o porque a nivel cultural no se siente muy segura, el caso fue que Chenoa estuvo muy fallona, sobre todo en arte. Antes de ser pintor de la corte, trabajó de friegaplatos en un restaurante de Madrid”, fue la pregunta que le hizo Roberto Leal, y a la que ella respondió toda convencida Raphael. Goya se habría levantado de la tumba de haberlo escuchado.

ESPERANZA AGUIRRE SORPRENDE EN PASAPALABRA
Aunque son numerosos los famosos y VIPs que han pasado por la prueba de Pasapalabra (sus índices de audiencia ayudan a convencerlos), nadie tan VIP como Esperanza Aguirre. Hasta ahora ha sido la única política que se ha atrevido a participar en este tipo de formatos. Y presumiblemente será la última, puesto que su actuación dejó mucho que desear y una imagen muy diferente de la que seguro buscaba: No lo sé fue su respuesta más repetida. Ni siquiera los capotes de Leal sirvieron para que ayudara.

LOS GEMELIERS, DESCONOCIMIENTO MÁXIMO
Aunque sea una plataforma para decir «estamos aquí» los famosos deberían calibrar mejor cuándo acceder a un concurso y cuándo no. El caso de los Gemeliers es paradigmático: no dieron ni una. Confundieron olla con ‘holla’, respondieron ‘jueves’ a la cuestión ‘con la J: séptimo mes del año’, o ‘isla’ a ‘con la O: porción de tierra con vegetación’; y son solo algunas de las más sonadas meteduras de pata de los famosos en Pasapalabra. Nadie se esperaba esta incultura al cuadrado.

ÁGATHA RUIZ DE LA PRADA (TIENE EXCUSA)
La diseñadora española Ágata Ruiz de la Prada no es muy dada a aparecer en concursos y programas. Respecto de los primeros, después de su paso por Pasapalabra entendemos perfectamente el por qué. Al fin y al cabo, ser disléxica es una barrera importante. Durante su participación, sí, cometió muchos errores pero hizo todo lo posible por, allí donde podía defenderse, dar lo mejor de sí misma. Y lo consiguió. Aunque las primeras pruebas las pasó mal, las siguientes fue de mucha ayuda para su «defendido».

PAZ PADILLA Y SU CUESTIONADA ESTRATEGIA
Allí por donde pasa Paz Padilla la lía parda. En Pasapalabra también, y lo hizo muy en su estilo. Durante toda la prueba estuvo constamente acosando y boicoteando a los concursantes del equipo contrario para ponerles nerviosos y que fallaran más. Le dio resultado hasta que el concursante denunció ante Gálvez -por entonces el presentador- que aquello no era justo. Ella siguió a lo suyo, haciendo risas de sus propios errores. Tal cual es ella. Y, por supuesto, siguió acosando a los contrincantes. Cada uno tiene sus armas y las sabe jugar mejor o peor.


















































































