Hace ya tiempo que Pablo Díaz empieza a cansar a parte de la audiencia, por muchos motivos como veremos. Las redes sociales se hacen eco programa tras programa de quejas, denuncias y críticas irónicas con el programa y el concursante. Lo cierto es que cuando alguien está tan cerca de ganar el suculento bote de ‘Pasapalabra’ y no acaba de hacerlo, se piensa mal, y más con escenas y hechos como los que luego veremos.
La nueva etapa de ‘Pasapalabra’ que comenzó en 2020 en Antena 3, desde que se cancelase en Telecinco, tiene ya dos nombres que la representan: Roberto Leal, su nuevo presentador, y Pablo Díaz, el concursante que está en camino de entrar en el olimpo de los míticos de la historia del programa. Ha conseguido subir la audiencia pero también la polémica semana tras semana. Díaz, que tiene una gran experiencia, sangre fría y una gran rapidez mental, parece que le llevará irremediablemente va a ganar el bote, pero muchos no se alegrarán y de hecho no desean ya que lo haga. ¿Por qué tanta inquina y persecución creciente?
Quién es Pablo Díaz

Nació en Santa Cruz de Tenerife y comenzó a estudiar violín con cinco años y piano a los seis. Durante un tiempo estuvo tocando ambos instrumentos pero a los 12 decir centrarse en el violín. Sus padres son músicos también, pianistas, su padre concertista y su madre profesora de piano para niños, aunque en la actualidad está pasando por un momento difícil debido a un problema físico, por lo que si el concursante consiguiese el bote podría brindarle la ayuda que necesita.
El concursante estrella de ‘Pasapalabra’ ha explicado que ya veía el concurso con su abuela, y como se le daba tan bien, ella misma comenzó a animarle para que se presentase en cuanto fuese mayor de edad. Además, su pasión por las palabras y la lectura en general, le han dado la base para ser un concursante idóneo. Pero, ¿qué ha pasado para que la gente ya no le quiera?
El club de los 100 y de los 200

Pablo Díaz es el hombre récord no sólo de ‘Pasapalabra’, sino en concursos en general. El último en batir fue el de permanencia en formato ITV, no superado en todo el mundo. Con estas 200 ediciones, es recordman. Fue el pasado 8 de abril cuando lo consiguió.
Pablo Díaz también tiene otro récord: el de ser el concursante con mayor número de segundos acumulados con un total de 94. Lo hizo el pasado mes de octubre ante la cara de asombro y admiración de Roberto Leal. Unos meses más tarde, conseguía acumular 100 segundos para enfrentarse a El Rosco. Un concursante que no para de batir récords pero que no ha hecho por ello que una parte de la audiencia al menos le admire o apoye más, sino todo lo contrario. Te contamos el motivo.
La polémica frase de Pablo Díaz

Ocurrió hace varias semanas en uno de los programas de ‘Pasapalabra’ y en otro de los roscos que protagoniza el parece casi imbatible Pablo Díaz. Semanas antes estuvo a punto de llevárselo, le faltó una letra. Ahora sigue acumulando dinero en espera de poder un día completarlo y llevarse el gran bote. En el camino han caído concursantes de la talla de Marta y ahora se las ve con otro crack de los concursos como es Javier Dávila, que ya en la etapa de Telecinco llegó a eliminar a Marta Terrassa.
Todo ello parecería indicar, a pesar de la valía del tinerfeño, que lo va a tener complicado y que no las tiene todas consigo para no caer y no llevarse el bote. Sin embargo, Pablo Díaz incendió Twitter con una frase en pleno programa, no sabemos si por un lapsus o por su arrolladora seguridad en si mismo. Díaz no dudó en decir “el día que me lleve el bote”, dando a entender de que es imposible que lo eliminen y además se acabará llevando el ansiado bote. Y todo ello encima ante un rival como Dávila que tiene el nivel para poderle quitar ese sueño. Un motivo más para que la audiencia le haya ido cogiendo ojeriza. Pero hay más motivos…
La última y reciente polémica con el presentador

Pablo Díaz también ha tenido enganchadas con el presentador, Roberto Leal, o al menos malas caras, como ocurrió en el programa de ayer. «F: ave palmípeda también conocida como pato negro, con el pico ancho y robusto y cerca de un metro de envergadura». Esta definición se convirtió en su particular tortura. El joven tinerfeño se frustró y no tuvo se mejor Rosco, aunque sus malas caras y gestos lo achacó a culparse a sí mismo y no a reprochar algo al presentador. «No me enfado contigo, eh, es conmigo«, le dijo Díaz a Roberto Leal.
Una vez más, Pablo acumulaba 22 aciertos y un solo fallo, tras lamentarse amargamente haber dicho «Funa», cuando la respuesta era «Fusca». El concursante compartió su frustración con sus seguidores en redes. Recordemos que incluso tiene un canal de Twitch donde practica y comparte su entrenamiento. Otro motivo más para que parte de la audiencia cada vez le apoye menos, debido a su impaciencia, soberbia a veces, malas caras y el quedarse siempre sospechosamente a una respuesta del bote.
Un bote muy perseguido y «a punto»

Pablo Díaz desde luego está resulto a ganar este premio, de más de 1.650.000 euros, ya que no es la primera vez que concursa en uno de los concursos más míticos de nuestra televisión. Se enfrentó al Rosco por primera vez en 2017, cuando ‘Pasapalabra’ se emitía aún en Telecinco, con Christian Gálvez. Tenía 19 años y fue uno de los concursantes más jóvenes en pasar por el concurso.
Estuvo a punto de conseguir el bote en varias ocasiones a lo largo de los 47 programas en los que permaneció, sin embargo un potente rival se lo arrancó de las manos. Fue Julio Escartín, músico también como él, y autor de un diccionario inverso que recopila hasta 80.000 definiciones, quien logró resolver el Rosco en el primer día como concursante, lo cual fue un hito en la historia del programa.
A parte del público se le acaba la paciencia

Todas estas razones hacen que muchos seguidores de ‘Pasapalabra’ han dejado de apoyar a Pablo Díaz. Más allá de las sospechas, desplantes, polémicas, etc., lo último que se ha denunciado en Twitter ha sido la poca dificultad de muchas definiciones y palabras, cuando se defiende lo contrario.
Muchos así dan por hecho de que tarde o temprano será él y sólo él quien se lleve el Rosco y con ello el jugoso bote. En vez de crecer la incertidumbre y la emoción, muchos ven un alargamiento artificial para acumular más bote y que su consecución sea más noticia y viral.



























