El plátano es una de las frutas más interesantes que nos podemos encontrar. Ya no solo porque fundamenta una buena presencia en nuestra dieta diaria, sino tiene propiedades saludables. De todas formas, como muchas otras, hacer un uso de consumo excesivo de ellos tampoco es demasiado recomendable. De hecho, no se aconseja comer demasiado ni en tiempos muy seguidos.
En la actualidad, lo cierto es que existen más de 1.000 variedades de plátanos que se catalogan en dos grandes grupos, los plátanos de postre o dulces y para cocinar. En España se cultiva al sur de la costa mediterránea pero sobre todo en las Islas Canarias, aunque los máximos productores mundiales son la India, China y Filipinas. Pero, ¿qué es lo que hace de esta que tenga efectos secundarios? Lo conocemos desde MERCA2.
El plátano: una fruta importante, pero en su justa medida

En una temporada de frío y bajas temperaturas, tratar alimentos de forma saludable y comer fruta es indispensable para afrontar los días de una manera completa. Como de costumbre, es una época donde el riesgo de caer enfermos por gripe o resfriados es bastante común, por lo que si se busca fortalecer nuestro sistema inmune y gozar de un buen estado de forma la amplia variedad de frutas y vegetales son un gran método para ello.
En este sentido, algo muy importante al respecto es que podamos (y sepamos) variar y alternar entre cada tipo de estas frutas para que así nuestro cuerpo absorba una gama amplia de vitaminas y nutrientes. Dicho de otro modo: ingerir según cuál puede ser beneficioso, pero hacerlo en demasía nunca es bueno, como todo. Pero de entre todos los tipos de fruta, el plátano es uno de los que hay que tomarlo con precaución. Sí, es verdad: contiene potasio, un mineral clave para el correcto funcionamiento muscular y cognitivo. Pero también hace porque podamos caer en mal estado. Sigue leyendo para conocerlo.
Un consumo excesivo del plátano puede provocar varios efectos negativos en nuestro organismo

El plátano es una de las primeras frutas que consumimos en nuestra infancia. Su sabor suave y dulce, unido a su alto contenido en vitaminas y minerales, lo han coronado como uno de los reyes de nuestra lista de la compra. Desde siempre, además de sus propiedades, lo hemos visto como el gran protagonista de multitud de recetas que podemos hallar en nuestra cocina de forma habitual. Esto, especialmente, en varios postres golosos.
Con él, y de una manera ferviente, además, se ha dicho que, gracias a su alto nivel en potasio, hace porque el plátano sea una fruta conveniente para aportarnos energía y fortalecer nuestros huesos. De todos modos, no es tan ideal como parece. El motivo no es otro que, si se hace de manera muy seguida, puede tener efectos negativos que pueden desencadenar en casos como dolores, erupciones… o hasta vómitos. Por supuesto; esto solo en caso de que se haga un uso demasiado seguido o de un consumo excesivo.
El plátano muy maduro puede provocar indigestión

El primer apunte al que tenemos que mirar es que, más allá de las que pueden ser sus propiedades beneficiosas, sí es verdad que su aporte energético no es excesivamente elevado. De hecho, a la hora de compararlo con otras frutas, los expertos aclaran que se debe tener en cuenta que, aunque por cada 100 gramos tenga más calorías que otra fruta como la pera, al hacer la comparación exacta, el aporte energético es similar o incluso menor en el caso del plátano.
Sin embargo, también es verdad que no es oro todo lo que reluce, ni mucho menos. Es más; aunque se hayan visto asiduamente como la mejor prueba para hacer unos deliciosos batidos de plátano con leche, lo que se desconoce es que, en caso de que estén muy o excesivamente maduros, puede provocar indigestión. Si, por el contrario, los tomamos poco maduros o verdes pueden provocar dispepsia (sensación de malestar en el abdomen), independientemente del momento en el día en el que se coman. Por tanto, hay que tomarlos en su justo momento.
El plátano puede influir en el sueño

Es sabido que el plátano es una fruta apta para todos los comensales, y en cualquier momento del día, pues sus beneficios nutricionales superan con creces las posibles carencias, de modo que puede ser recomendado para su consumo en la población general. También para deportistas y mujeres embarazadas y lactantes. De hecho, es bastante habitual que sea de los alimentos más aconsejados durante la gestación. Aún con esas, todo es exceso no es bueno, y en lo que tiene que ver con ello tampoco.
Otro de esos efectos secundarios, junto a la mencionada sensación de malestar provocado por su estado maduro, entre varios, se encuentra el que podría influir en nuestro estado de conciencia. O dicho de otro modo: puede provocar que se nos aligere el sueño, promoviendo la somnolencia, beneficiando el acostarnos… pero bastante peligroso si nos encontramos al volante en carretera. El motivo de ello es la sustancia de triptófano, aumenta la capacidad del cerebro para convertir el triptófano en serotonina, un compuesto que disminuye la actividad del cerebro.
No sustituyas el plátano por ninguna cómoda: podría producir problemas estomacales

A menudo, frutas como esta son bien indicadas para realizar según qué tipos de dietas. Por lo general, debido a que la mayor parte contienen una gran cantidad de agua que no se ven en otro tipo de alimentos, con ellas nos podemos dirigir hacia nutrición suave (que no completa), eficiente para nuestro organismo y muy correcta para aliviar los kilos de más que querramos perder, esto siempre en compañía de otros alimentos.
No obstante, y como algo que se tiende a obviar pero que es muy importante para todos, es que ninguna fruta sustituye a ninguna comida. Esto ni aunque nos encontremos en periodos de dieta. De hecho, en estos intervalos es mejor que lo hagamos de manera abundante, como pasa en la mediterránea, entre otras. Y con el plátano ocurre lo mismo. Es verdad que su balance nutricional es muy positivo, pero en ningún caso el plátano tiene la capacidad de sustituir ninguna comida completa, a excepción de algún tentempié a media mañana o media tarde. En ese caso, es posible que en algún m omento nos puedan producir dolores estomacales o de cabeza.
Los alérgicos pueden sufrir hinchazón y sarpullidos

Aprovechando que sí es un buen remedio ante posibles catarros, gripes o resfriados, el plátano también se constituye como una fruta que es rica en vitaminas y minerales, además de contener propiedades saludables como una gran cantidad de potasio. El cual puede ser beneficioso aunque, como vemos, su ingesta excesiva puede causar diversos efectos secundarios en nuestra salud.
Una de ellas está muy relacionada (sino estrechamente) con las que pueden antojarse como las diferentes alergias que podemos sucumbir. Esta es una de las contraindicaciones del plátano, por lo que en aquellas personas que tengan alergia al mismo pueden sufrir hinchazón y sarpullidos en el cuerpo por lo que está prohibido su consumo en caso de ser alérgico. También es posible que causen fuertes migrañas.
La acumulación de potasio puede terminar siendo perjudicial para el funcionamiento renal

En la práctica del día a día, será bastante más habitual que hallemos propiedades a favor de esta fruta que de las que no lo son. Y es que es eso; no es una contraria ni maliciosa, ni mucho menos. Incluso, podemos decir que la misma se antoja como una de las frutas más interesantes y fáciles de conseguir para cualquiera de nuestras comidas y acompañamientos.
Esto es desde la avena o el yogur para comenzar el día con un desayuno saludable a frito con arroz, en una comida deliciosa. Pero también, y más allá de las varias razones por las que es buena incluirla, nuestro cuerpo y organismo tampoco son demasiado permisivos con el plátano. Y no solo porque su consumo excesivo pueda indicar malestar o alergias, sino porque además se enfrenta de manera perjudicial para el funcionamiento renal. Al tener una función renal muy baja, comer alimentos ricos en este mineral potencialmente puede ocasionar una acumulación de niveles dañinos de potasio en su torrente sanguíneo porque no pueden deshacerse del mineral cuando orinan.
El exceso de azúcares, lo que más preocupa

Otros riesgos que implica comer demasiados plátanos, sobre todo si son maduros, es que pueden aportar a tu cuerpo un exceso de azúcares. Mientras que puedas estar descuidando tu aporte de grasas y proteínas. Esto viene porque los azúcares presentes en el plátano son de fácil asimilación, así que no se debería abusar. Lamentablemente, el miedo a comer fruta por su contenido en azúcar puede hacer que se opte por otros productos menos atractivos desde el punto de vista nutritivo, así como menos saciantes.
Si pensamos que, por nuestro estilo de vida sedentario, no debemos consumir el azúcar simple de la fruta, podemos tratar de aumentar la actividad diaria, empezando por pequeños cambios como subir las escaleras en lugar de utilizar el ascensor, caminar para desplazarnos… teniendo esto en cuenta, comer uno o dos al día nunca será perjudicial. Pero debemos asegurarnos de compaginar este consumo con el de otras frutas y verduras.