El invierno viene acompañado del aroma singular de los puestos de Castañas asadas. Hay uno en cada esquina y con ellos una cola de gente esperando este fruto nutritivo de color marrón que sabe a festividades y a tradición en España.

Cómo hacer tus propias castañas caseras
El método tradicional ya todos lo conocemos, es al fuego en la típica olla castañera en magosto, pero eso lo dejamos para ocasiones especiales donde se reúna la familia. Está receta es para cuando te entre el antojo y no quieras salir a la calle, sino prepararlas fácil y rápido en casa.
Castañas caseras y modernas
Para asar las castañas puedes utilizar una sartén, aunque el mejor método y con mejores resultados es meterlas al horno, y si no tienes ninguna de las anteriores sin problemas puedes optar por un microondas. Ya que el resultado es (casi) el mismo. Pero como mencionamos anteriormente esto solo es aplicable en casos de rapidez y efectividad, en realidad asar castañas es más que una técnica culinaria, es un arte.

Simbolismo de las castañas
Por si tus abuelos no te lo han contado o simplemente no lo sabía, el arte de cocinar castañas, está ligado a una celebración que rinde culto a la fecundidad, aunque opuestamente en algunas regiones se utilizan para conmemorar la muerte. No es solo una tradición de los meses Noviembre y Diciembre, este fruto tiene su historia en España y toda Europa. Dicen que la prehistoria, las castañas eran un alimento básico que sustituía a otros alimentos como el trigo, la avena o el cereal en las temporadas frías.

A celebrar el magosto
En regiones de España como Canarias, Asturias, Palencia, Galicia, Cantabria, Salamanca, Cataluña entre otras, todo el barrio sale a la calle a celebrar la nueva recolección de castañas. Para asar las castañas en está fiesta, utilizan una gran hoguera que recibe el nombre de Magosto. Todos los vecinos salen a compartir llevando su mejor vino o sidra porque es la mejor bebida acompañante para estos deliciosos frutos.

El truco perfecto para cocinar castañas
Al momento de comprar las castañas, intenta que sean de un buen color marrón y sin manchas, todas de un buen tamaño similar y que tengan buen peso. Luego que las tenemos en casa hay que lavarlas y esperar a que luego estén bien secas. La parte más importante para prevenir que salten o exploten, es cortarlas profundamente por la mitad o un corte tipo cruz, lo importante es asegurarnos que no estén malas o tengan bichos dentro. Y en cuanto a la cantidad que, la que quiera y elijas. Un Ultimo truco es hidratarlas bien en agua tibia para que luego se pelen con facilidad.

Catañas al horno
Ya las castañas están listas para ser asadas, la parte más emocionante del proceso. Para eso usa el horno de tu casa que lo deberás poner a fuego por arriba y por abajo y precalentar a 200ºC duante aproximadamente 10 o 15 minutos. El siguiente paso es ponerlas una bandeja y ubicar está en lo más bajo del horno. Hornealas por ambos lados durante 10 minutos cada uno y no dejes que se sequen mucho. Y listo ya tienes tus castañas a las que le puedes agregar el toque final que quieras según la tradición en tu familia. ¡A disfrutar!, eso si, no te quemes al pelarlas, que a veces pasa.

Errores más comunes al asar castañas
Algunas personas que se aventuran por primera vez a asar las castañas en su casa, suelen cometer errores de principiante, como cogerlas ennegrecidas y con huecos, lo cual ya mencionamos que el color debe ser marrón y sin manchas. Como las castañas tienen gran contenido de humedad, deben guardarse en sitios frescos y que no les llegue el sol para nada o perecerán muy rápido. Muchos olvidan la parte de hacer el corte, que es fundamental y también las cocinan amontondas en lugar de tenerlas bien esparcidas. Finalmente hay quienes se les olvida que el tiempo de cocinarlas es rápido y luego se le va toda la humeda a las castañas y quedan secas.

Las castañas en la cultura popular
Las castañas no solo son solo son todo lo que ya hemos mencionado: fruta , alimento, básico, una tradición sino que además están presentes en las frases que decimos algunos españoles el día a día. Por ejemplo, si nos damos un golpe es muy común que le digamos al médico algo como “Me dado una castaña”. O si algún amigo nos ayuda con un problema o igualmente, nosotros a ellos, decimos: “Le he sacado las castañas del fuego a fulanito”. Una que ya casi no se usa pero es perfecta para que hablar en códigos sobre alguien que con el que no nos llevamos o es muy aburrido de tratar le decimos: “Es una castaña pilonga”.





































