Los valores refugio en bolsa han dejado de comportarse como un refugio pasivo. El IBEX 35 acaba de firmar su mejor semana desde abril, pero el 85% de sus 35 componentes cotiza aún por debajo del precio objetivo que les asigna el consenso. La paradoja define el momento: vuelve el apetito por el riesgo sin recuperar los máximos de agosto.
La semana arrancó con la resaca de las elecciones de medio mandato en Estados Unidos. A la subida inicial del miércoles le siguió el jueves el mayor desplome del Nasdaq en 19 meses, y el índice del miedo registró su segunda mayor subida histórica. La incertidumbre regulatoria sobre la inteligencia artificial, la defensa, las renovables y la sanidad bastó para deshacer en una sesión lo que la euforia electoral había construido en dos.
La banca europea aguanta los mínimos de octubre
El activo que mejor ha interpretado el giro es el petróleo. El barril de Brent ha caído un 17% en cinco sesiones, desde los 117 hasta los 97 dólares, y ese ajuste funciona como el termómetro más fiable del escenario. Julius Baer sostiene que, si la geopolítica permanece estable, el crudo podría volver al intervalo de 80-90 dólares por barril.
Eduardo Faus, de Renta 4, cree que el riesgo de nuevas subidas significativas aparece contenido y que el escenario técnico favorece la formación de de un techo de medio plazo. José María Luna, de Luna Sevilla, lo traduce a rentabilidad: con tregua en el crudo, las bolsas volarían hasta final de año.
La banca europea, entretanto, ha sostenido los mínimos de finales de octubre sin necesidad de un catalizador propio. Su comportamiento encaja con la rotación que anticipan las casas de análisis: la temporada de resultados avanza sin sobresaltos en Europa y, en Estados Unidos, el 83% de las compañías que ya han publicado supera las expectativas. UBS insiste en que los beneficios siguen siendo favorables.
La rotación desde la tecnología hacia los sectores tradicionales es la palanca que el mercado europeo tenía sin usar, y la banca es su primera beneficiaria.
En clave española, el consenso que recopila Bloomberg otorga al IBEX 35 un potencial alcista del 11% desde los niveles actuales, hasta los 21.515 puntos. El selectivo viene de una caída de casi el 5% en octubre y cotiza un 4,6% por debajo del máximo histórico de 20.213,6 puntos que firmó en agosto. Una decena de sus 35 valores presenta recorridos teóricos superiores al 20%.
Merlin, ACS y la banca encabezan la lista de mayor potencial
La cabeza de la tabla la ocupan Merlin Properties y ACS, castigados en la segunda mitad del año por su exposición al negocio de centros de datos. Son también los más expuestos a la presión regulatoria que se avecina en España y en Estados Unidos. El triunfo demócrata puede frenar la proliferación de estas instalaciones: sus candidatos han pedido más escrutinio sobre el consumo eléctrico, el uso del agua y los permisos.
Junto a ellos aparecen los bancos y renovables como Solaria, que también se reordenan tras los comicios. En el flanco opuesto quedan los valores de defensa —Rheinmetall, Leonardo, Thales, BAE Systems e Indra—, pendientes de las próximas decisiones de Washington. Pimco advierte de que Trump conservará amplias competencias en política exterior pese a salir debilitado del voto.

El calendario también juega a favor. Noviembre es el mes más rentable para el mercado español desde 1992, con una revalorización media del 2,31%. Y las estadísticas del S&P 500 tras las elecciones de mitad de mandato son contundentes: doce meses después terminó siempre en positivo, con un 15% de media.
Del crudo a los centros de datos: el riesgo ha cambiado de sitio
Hay un detalle que el relato del rally de fin de año tiende a esconder. El suelo del petróleo no depende de la Reserva Federal ni de los beneficios empresariales, sino de una decisión política que puede revertirse en cualquier momento. Trump se muestra ahora más reticente a una nueva oleada de ataques contra Irán, pero la probabilidad de que Washington rechace las exigencias iraníes o haga descarrilar la negociación sigue siendo elevada. Un techo del crudo es una hipótesis, no un hecho.
A mi juicio, el error de lectura más frecuente consiste en tratar la victoria demócrata como un bálsamo homogéneo. Lo es para la volatilidad regulatoria de la inteligencia artificial y para la política arancelaria, donde un Gobierno dividido reduce la capacidad de aprobar cambios extremos. No lo es para los centros de datos. Los mismos valores que encabezan la lista de potencial —Merlin y ACS— son los que más tienen que perder si el escrutinio sobre el consumo eléctrico se convierte en norma. Que el consenso les asigne el mayor recorrido y que afronten el mayor riesgo regulatorio a la vez es la definición exacta de un potencial teórico con descuento real.
La banca ofrece una tesis más limpia. No necesita un catalizador político para sostener los mínimos de octubre: le basta con que el ciclo no se rompa y con que la rotación desde tecnología se confirme. Natixis recuerda que el bloqueo legislativo reduce los riesgos extremos asociados a cambios normativos, y Lombard Odier mantiene la sobreponderación en renta variable global.
Queda una pregunta que el mercado resolverá en pocas semanas. Si el Brent se instala en la banda de 80-90 dólares que maneja Julius Baer, el rally tiene sustancia y el IBEX puede atacar los 21.515 puntos del consenso. Si el conflicto con Irán se reabre, la coartada del petróleo desaparece y la banca se quedará defendiendo los mínimos sin más argumento que su propio múltiplo. El primer examen serio llegará con las cuentas del cuarto trimestre, en enero de 2027.
Veredicto Merca2
Cotización al cierre: El IBEX 35 cierra su mejor semana desde abril, pero sigue un 4,6% por debajo del máximo histórico de 20.213,6 puntos firmado en agosto. La banca europea mantiene los mínimos de finales de octubre sin catalizador propio.
Clave técnica: El selectivo necesita recuperar los 20.213,6 puntos para validar el asalto a los 21.515 puntos que descuenta el consenso, un recorrido del 11%. Merlin Properties y ACS lideran ese potencial con avances teóricos superiores al 20%, pero concentran el mayor riesgo regulatorio.
Apunte macro: El Brent cotiza en 97 dólares tras caer un 17% en cinco sesiones desde los 117, el ajuste que ha reabierto el escenario de rally de fin de año. Julius Baer sitúa el equilibrio en 80-90 dólares por barril.




