Unicaja activa su cuenta Pymes sin comisiones para captar a las pequeñas empresas

La entidad exige cumplir dos de cuatro requisitos de vinculación —TPV, saldo, seguros o financiación— para no pagar mantenimiento. La promoción de bienvenida cubre seis meses sin coste y está limitada a nuevos clientes.

La Cuenta Pymes de Unicaja se estrena sin comisiones de administración para captar el negocio de las pequeñas empresas. La entidad abre la comercialización a nuevos clientes con una promoción de bienvenida de seis meses sin coste y con un paquete de servicios que cubre buena parte de la operativa bancaria cotidiana de un negocio pequeño.

El lanzamiento llega en plena pugna de la banca española por el segmento corporativo, donde cada décima de cuota se pelea con condiciones y no con publicidad. La información la avanzó Radio Marca Málaga. El producto está diseñado para simplificar la gestión diaria de cobros, pagos y recursos de las pymes, según las condiciones publicadas por la entidad.

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El cuadro de comisiones es explícito en lo que no cobra. No hay coste de administración, ni de emisión de transferencias, ni de remesas SEPA en euros. Tampoco se aplica comisión por negociación y compensación de cheques y pagarés. Ese bloque es, en la práctica, el corazón del producto: cero coste en el día a día, que es exactamente donde el pequeño empresario mide a su banco.

Qué incluye la cuenta y qué no cuesta

Más allá de la gratuidad, la cuenta incorpora sin coste la administración, los ingresos de cheques y las transferencias SEPA, tanto online como en oficina. Suma también las remesas de nóminas y de transferencias. El resultado es que el empresario puede concentrar en un mismo producto el pago a proveedores, el abono de salarios y la gestión de cobros sin que cada movimiento añada una línea de gasto.

La promoción de bienvenida, seis meses sin coste, funciona como gancho comercial. Ese semestre es en realidad el periodo de prueba: el tiempo en que la entidad intenta que el cliente use los servicios y acabe contratando alguno de los productos que después sostienen la exención de la comisión de mantenimiento.

La condición de partida es que la cuenta está dirigida a nuevos clientes. No es una migración interna de cartera, sino una herramienta de captación. La lectura es clara. Unicaja compra entrada en un segmento donde la relación tiende a durar años y donde la cuenta es solo la puerta: detrás vienen los seguros, la financiación y los terminales de cobro.

En banca pyme la cuenta no se vende por lo que cobra, sino por lo que permite colocar después. El resto es contabilidad.

Ahí está el negocio. La cuenta no es el producto; es el anzuelo.

Los cuatro requisitos para esquivar la comisión de mantenimiento

La exención de la comisión de mantenimiento no es automática. Se consigue cumpliendo dos de los cuatro requisitos de vinculación que fija la entidad, y el cliente elige cuáles según su operativa real.

  • Disponer de un TPV con una facturación media mensual mínima de 600 euros en los últimos 12 meses, o de una tarjeta profesional con al menos dos movimientos al mes y un consumo mínimo de 100 euros en 60 días.
  • Mantener un saldo medio mínimo de 5.000 euros en recursos.
  • Contratar seguros con primas de al menos 300 euros anuales.
  • Disponer de financiación con un saldo medio igual o superior a 10.000 euros.

La combinación no es casual. Dos de esas cuatro vías apuntan al negocio recurrente de cualquier entidad financiera: los seguros y la financiación. Las otras dos miden la intensidad de la relación, es decir, cuánto cobra el cliente con tarjeta y cuánto saldo deja en la casa. Quien no encaje en ninguna de las cuatro alternativas asumirá la comisión de mantenimiento, un importe que la información publicada no detalla.

Unicaja sin comisiones

La batalla por la pyme: por qué Unicaja mueve ficha ahora

El segmento pyme lleva años siendo el campo de batalla silencioso de la banca española. Es menos mediático que la guerra hipotecaria y bastante más rentable por cliente: márgenes más anchos, menor sensibilidad al precio y una vinculación que se renueva cada ejercicio fiscal. En ese terreno la gratuidad ya no es un diferencial. Es el precio de entrada. Lo que separa a unas entidades de otras es la letra pequeña de la vinculación.

La comparación con el resto del mercado no necesita cifras para ser elocuente. Los grandes bancos españoles han reorganizado sus áreas de empresa y han convertido la pyme en un objetivo declarado. Santander, BBVA, CaixaBank y Sabadell compiten con cuentas, soluciones de cobro y financiación bonificada. Unicaja se mete en esa liga con dos argumentos propios: densidad de oficina en su territorio histórico y condiciones de acceso bajas.

Ese es el punto interesante de la operación. El listón de 5.000 euros de saldo, o de 600 euros mensuales de facturación con TPV, es accesible para el comercio de barrio, y para el taller de tres empleados. Es justo el tejido donde la entidad tiene presencia física y donde un banco digital todavía no le discute la relación cara a cara.

Hay precedente y conviene recordarlo. La banca española ya vivió una carrera parecida en el segmento de autónomos, con cuentas gratuitas que acabaron derivando en paquetes de servicios por suscripción. La secuencia suele repetirse: primero se regala la operativa, después se monetiza la vinculación. Quien mire solo la primera fase del ciclo se perderá el negocio real.

El riesgo está en el otro lado del balance. Una cuenta regalada durante seis meses y con comisiones cero atrae también al cliente oportunista, el que abre, disfruta de la promoción y desaparece. La rentabilidad depende de que la vinculación llegue antes que el olvido. Si el pequeño empresario no contrata seguro ni financiación y no deja saldo, el producto se convierte en un coste operativo con corbata.

Conviene mirar el calendario. La bienvenida caduca a los seis meses, así que el momento de la verdad llegará con la primera renovación, ya en 2027 para las altas de este otoño. Ahí se verá qué porcentaje cumple los dos requisitos y cuántas cuentas se quedan dormidas. La entidad no ha desglosado ese dato y rara vez lo hacen sus competidores. Es, sin embargo, el número que de verdad decide si la Cuenta Pymes capta clientes o solo llena el escaparate.


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