El precio de la luz sube el viernes y encadena 17 horas por encima de los 200 €/MWh

La franja de 18:00 a 19:00 se pagará a 371,27 €/MWh en el PVPC, mientras el pool sube un 2,91% hasta 245,63 €/MWh. La media diaria baja un 1,03% respecto al jueves, pero queda un 74,3% por debajo del mismo viernes de 2025.

El precio de la luz encadena este viernes 17 horas por encima de los 200 €/MWh en la tarifa PVPC. La media del día se queda en 246,78 €/MWh (0,2468 euros por kilovatio hora), con un pico de 371,27 €/MWh entre las 18:00 y las 19:00, según los datos horarios que publica Red Eléctrica.

El jueves 5 de noviembre la misma referencia cerró en 249,4 €/MWh, de modo que el descenso es de apenas el 1,03%: 2,58 euros por megavatio hora. En el mercado mayorista el movimiento va en la dirección contraria, con una subida del 2,91% hasta los 245,63 €/MWh. Dos termómetros del mismo día que no marcan lo mismo.

Publicidad

La película cambia cuando la comparación se lleva al calendario largo. El mismo viernes de 2025 la electricidad era un 74,3% más cara, según la serie histórica que acompaña al PVPC. Traducido a euros, el precio actual equivale a menos de una cuarta parte del que se pagó hace un año. La caída interanual es el dato menos comentado de cada jornada de mercado.

La secuencia de los últimos días apunta a una tendencia descendente suave en la tarifa regulada. Cada escalón se mueve, eso sí, en el orden de dos o tres euros por megavatio hora: un ritmo que no altera la posición de partida.

Diecisiete horas por encima de los 200 €/MWh: el mapa horario del viernes

El tramo más barato del día no está donde manda el consumo. Las dos horas consecutivas más económicas llegan de madrugada, entre las 3:00 y las 5:00, con una media de 180,71 €/MWh (0,1807 euros por kilovatio hora). Es el suelo del día y, aun así, supera los 180 euros.

El otro extremo se sitúa en el cierre de la tarde. Entre las 18:00 y las 19:00 el PVPC se dispara hasta los 371,27 €/MWh (0,3713 euros/kWh), más del doble que el bloque nocturno. Es la franja en la que coinciden la vuelta a casa, la calefacción y el encendido de la iluminación.

Con el valle cerca de los 180 euros y un pico de 371, el ahorro del hogar depende menos de la lavadora que de la hora punta.

La hora suelta más barata aparece bastante más tarde, de 14:00 a 15:00, a 0,1787 euros/kWh (178,66 €/MWh). La diferencia con el bloque de madrugada es de dos euros por megavatio hora, y ahí está la clave de la jornada: no hay horas realmente baratas, solo horas menos caras.

Por debajo del precio medio del día hay 15 horas: de medianoche a 7:00, de 9:00 a 10:00, de 11:00 a 17:00, y de 23:00 a 24:00. Las nueve restantes se concentran en tres bloques, de 7:00 a 9:00, de 10:00 a 11:00 y de 17:00 a 23:00, que es donde el sistema hace el esfuerzo y donde se decide el recibo.

La lectura del día se resume en una proporción incómoda: de las 24 franjas, 17 se pagan por encima de los 200 euros por megavatio hora y solo siete quedan por debajo de esa cota. Para un hogar con consumo repartido a lo largo de la jornada, la exposición al tramo caro es mayoritaria.

El pool sube y el PVPC medio baja: dos termómetros del mismo día

PVPC

El precio del mercado mayorista, el que publica a mediodía el Operador del Mercado Ibérico de la Energía (OMIE), se coloca en 245,63 €/MWh (0,2456 euros/kWh) para el viernes. El PVPC se calcula hora a hora con ese pool, los servicios de ajuste y los peajes, cargos e impuestos que el mercado mayorista no incluye, de ahí que las dos series no se muevan siempre en la misma dirección ni con la misma intensidad.

El detalle del pool también tiene dos caras. La hora más barata va de 12:00 a 13:00, con 195,15 €/MWh (0,1952 euros/kWh), y solo un tramo supera los 300 euros: de 18:00 a 19:00, a 300,67 €/MWh. El mercado mayorista toca techo justo cuando la demanda empieza a apretar.

Merece la pena detenerse en la distancia entre los dos picos. El del PVPC (371,27 €/MWh) supera en más de 70 euros al del pool (300,67 €/MWh). Ese colchón son los costes regulados que el consumidor doméstico paga siempre, también en las horas en las que la generación es barata.

Picos de tarde, suelo de madrugada: el patrón que encarece la factura

El dibujo horario del viernes no es una rareza, es la forma que ha tomado el mercado eléctrico español. La fotovoltaica empuja el precio hacia abajo en las horas centrales y aplana el mediodía; cuando el sol cae, entra el ciclo combinado de gas y con él la referencia marginal que ordena el coste del sistema. El resultado es una curva con valle diurno y una rampa abrupta a partir de las 17:00.

El gas fija el precio marginal en la mayoría de las horas punta, y lo mismo hace el coste de los derechos de emisión. Mientras esa combinación no cambie, cada jornada con poco viento y demanda alta repetirá el guion: 17 horas por encima de los 200 euros y un pico vespertino que decide la factura del mes.

Hay dos riesgos que el dato diario esconde. El primero es de lectura: comparar una jornada concreta con la del año anterior puede engañar, porque la volatilidad del pool reparte los récords de forma desigual. Un día cae un 74% y el siguiente sube un 20% sin que la tendencia estructural se haya movido. El segundo es de calendario: noviembre y diciembre son meses de demanda alta, y la franja de 18:00 a 21:00 es la más expuesta a una ola de frío o a un episodio de calma de viento.

La brecha entre el valle y la punta se estrecha o se ensancha según el viento, pero el consumidor doméstico la paga entera en la misma factura.

Para el hogar con tarifa regulada, la consecuencia práctica es limitada pero real. Desplazar la lavadora y el lavavajillas a la franja de 14:00 a 15:00 o al tramo nocturno ahorra, aunque con un suelo de 178 euros la capacidad de recorte se mide en céntimos por kilovatio hora. El margen grande está en el otro extremo: evitar el consumo entre las 18:00 y las 21:00 vale más que cualquier otra decisión horaria.

El siguiente dato relevante llegará el sábado 7 de noviembre, cuando OMIE publique a mediodía el precio del pool y Red Eléctrica actualice la serie del PVPC. Esa publicación resolverá una pregunta concreta: si el fin de semana, con menos demanda industrial, arrastra la media por debajo de los 200 euros o si el pico de tarde se mantiene intacto. Con el valle tan alto, la respuesta importa más de lo que parece.


Publicidad