Los controles de patinetes eléctricos en Vitoria-Gasteiz se saldan con multa en más de la mitad de los casos. La Policía Local revisó 99 vehículos en once jornadas de vigilancia y tramitó 52 denuncias, el 52,53% de los inspeccionados, según el balance municipal de la campaña celebrada del 1 al 4 y del 12 al 18 de octubre.
Hay un segundo dato que matiza el primero. Fueron 46 conductores distintos en once controles repartidos en once días: nueve patinetes revisados por jornada. En una ciudad donde el VMP ya forma parte del paisaje urbano, la muestra resulta escasa. El resultado, en cambio, es contundente.
Las dos infracciones que concentran casi todas las multas
Casi tres de cada cuatro denuncias, el 75%, se reparten entre dos comportamientos muy concretos: la falta de matrícula, con el 38,46% de los expedientes, y la circulación por zonas peatonales, con el 36,54%. Ambas tienen algo en común. Se detectan a simple vista, sin radar y sin prueba adicional.
La placa de identificación no es un adorno estético. Desde la Instrucción 2022/1 de la DGT, los VMP vendidos en España deben contar con certificado de circulación y una matrícula que los identifique; los modelos sin homologación no pueden circular por ninguna vía. Un patinete comprado por internet con más potencia de la permitida, sin ese certificado, es un vehículo fuera de norma desde el primer metro.
La acera es el otro frente. El Reglamento General de Circulación prohíbe a los VMP circular por aceras, zonas peatonales y vías interurbanas: su espacio es el carril bici y, donde no lo haya, la calzada urbana a un máximo de 25 km/h. Hacerlo «un momentito», a paso de persona, no cambia nada. La infracción existe igual.
Uno de cada dos patinetes revisados en Vitoria acabó denunciado: el problema no es la intensidad del control, es la costumbre de circular sin matrícula.
Luces, reflectantes y chaleco: la norma que se quedó en apercibimiento
La campaña coincidió en el tiempo con la entrada en vigor de nuevas obligaciones para los VMP, y ahí la Policía Local cambió el paso. Los agentes informaron en lugar de denunciar. Según el balance municipal, los apercibimientos se centraron en el uso de elementos luminosos y reflectantes cuando se circula de noche o con baja visibilidad, y en la obligación de llevar chaleco reflectante para quien usa el patinete durante su actividad profesional.
Ninguna de esas conductas se tradujo en sanción. El criterio es razonable en los primeros compases de una norma, aunque deja una pregunta en el aire: quien fue apercibido en octubre circula hoy con la misma falta de luces si nadie volvió a pararle.

Qué debe llevar el patinete para no ser multado
- Certificado de circulación y placa de identificación visibles. Sin ellos, el vehículo no es legal.
- Luces y reflectantes en marcha nocturna o con baja visibilidad, delantera y trasera.
- Chaleco reflectante si el desplazamiento tiene carácter profesional: reparto, mensajería, servicio urbano.
- Carril bici o calzada. Nunca acera, zona peatonal, travesía ni vía interurbana.
- Velocidad máxima de 25 km/h. Un VMP que la supera deja de ser VMP a efectos normativos.
El casco no es obligatorio por la norma estatal para estos vehículos, aunque la Dirección General de Tráfico lo recomienda en todos los desplazamientos y algunas ordenanzas municipales lo exigen. Conviene revisar la norma local antes de salir de casa.
Nueve patinetes al día no disuaden a nadie
El concejal de Seguridad, César Fernández de Landa, defendió la utilidad de la campaña para concienciar y anunció que el Ayuntamiento seguirá impulsando dispositivos de este tipo. Los números permiten otra lectura. Once días para 99 vehículos significa que la probabilidad de que a un patinete infractor le paren es, en la práctica, mínima.
La tasa de acierto, en cambio, es altísima: uno de cada dos revisados incumplía algo. No es habitual que un dispositivo de tráfico cierre con sanción para la mitad de los vehículos que comprueba, y ese contraste dice bastante del parque real de patinetes que rueda por la ciudad. El problema no está en la norma. Está en que casi nadie la mira.
A eso se suma un detalle que la propia campaña deja al descubierto: los VMP no exigen permiso de conducir, de modo que sus infracciones no restan puntos del carnet. El único freno es económico y, si el control es escaso, el freno se diluye. Comparado con el régimen de un turismo, donde una infracción grave se paga con multa y con puntos, el castigo al patinete irregular depende casi por completo de que un agente lo vea.
Hay además una cuestión de prioridades. El dispositivo se centró en lo visible —matrícula y acera—, las dos infracciones que se detectan sin medios técnicos. La velocidad real a la que circulan muchos patinetes modificados, o el uso de modelos que superan los 25 km/h, apenas aparecen en el balance. Son precisamente las conductas que más riesgo generan para el peatón.
Para el conductor que quiere ir tranquilo, la lista es corta: comprobar que el patinete tiene certificado y placa, llevar luces de noche, no subirse a la acera con el motor en marcha y respetar el carril bici. Todo eso es gratis y se resuelve en cinco minutos. Lo que cuesta dinero es enterarse por la notificación.
La próxima campaña, si llega con más medios, pillará a los mismos. La diferencia es si para entonces han corregido lo que depende solo de ellos. El marco está publicado y se puede consultar en el portal municipal de Vitoria-Gasteiz.
🚨 Ficha de la Normativa
- Infracción / Novedad: Campaña de control de VMP en Vitoria-Gasteiz con 52 denuncias sobre 99 vehículos revisados; destacan la falta de matrícula y la circulación por zonas peatonales.
- Sanción económica: La nota municipal no cuantifica el importe; las denuncias se tramitan según la ordenanza de movilidad y la Ley de Tráfico.
- Puntos del carnet: No aplica. Los VMP no requieren permiso de conducir y sus denuncias no restan puntos.
- Entrada en vigor: Controles ya celebrados del 1 al 4 y del 12 al 18 de octubre; las nuevas obligaciones de iluminación y chaleco reflectante están vigentes.




