La Xunta y Octolarvae colaboran en la recuperación de huevos de cefalópodos retirados por Gardacostas

La conselleira do Mar, Marta Villaverde, firmó un convenio de colaboración con Octolarvae, empresa de I+D+i en acuicultura regenerativa del grupo Profand. El acuerdo prevé desarrollar conjuntamente tareas de investigación, desarrollo e innovación para recuperar e incubar de forma controlada puestas viables de cefalópodos y liberar larvas y juveniles al medio marino.

En el acto participaron el director técnico de Octolarvae, Álvaro Roura Labiaga; el director de Sostenibilidad de Profand, Antonio Álvarez, y el subdirector general del Servicio de Guardacostas de Galicia, Juan Carlos Codesido.

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Rescate de puestas retiradas de aparejos

El convenio establece un procedimiento coordinado para rescatar huevos de especies de alto valor comercial y ecológico —en especial, pulpo común (Octopus vulgaris), choco y calamar— detectados en aparejos de pesca ilegales o no identificados, los habituales “cacharros”, que retiren los agentes de Gardacostas en aguas gallegas. El objetivo es reducir la mortalidad de las puestas y aprovechar su potencial biológico para la acuicultura regenerativa y la recuperación de las poblaciones naturales de las rías.

La zona prioritaria de actuación se extiende por la franja costera entre las rías de Vigo y Pontevedra, desde la desembocadura del Miño hasta la playa de A Lanzada. La proximidad de las instalaciones de Octolarvae en Meira, en el municipio de Moaña, permitirá una respuesta rápida. El protocolo establece que el personal de Gardacostas mantendrá las puestas en cestas con agua de mar renovada de forma continua hasta su traslado en tanques homologados; la trazabilidad se acreditará mediante actas formales de entrega y recepción.

Destino del material recuperado

El documento establece que todo el material biológico recuperado se destinará exclusivamente a investigación científica, incubación asistida y posibles liberaciones para repoblación. Prohíbe comercializar los huevos o las larvas obtenidas.

El convenio tendrá una vigencia inicial de un año, prorrogable hasta un máximo de cuatro. Se enmarca en los objetivos del Plan gallego de investigación e innovación 2025-2027 y de la Estrategia de Especialización Inteligente (RIS3).


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