La empresa leridana Alier investiga un papel reciclado capaz de captar CO₂. La compañía ha demostrado que puede incorporar a su papel 100 % reciclado un aditivo procedente de un residuo de la industria siderúrgica, con capacidad para absorber dióxido de carbono sin alterar las propiedades de sus productos. La tecnología se ha probado en prototipos de bolsas de papel y en aplicaciones para la construcción, como placas de yeso.
La fase de investigación y desarrollo ha contado con el apoyo de ACCIÓ, la agencia para el crecimiento de las empresas del Departamento de Empresa y Trabajo, mediante una subvención de 76.400 euros de la línea de ayudas para proyectos empresariales de I+D en el ámbito del cambio climático, dotada con recursos del Fondo Climático de Cataluña.
Un aditivo procedente de la siderurgia
La directora de Innovación de Alier, Pilar Carnicé, explica que la empresa buscaba desarrollar un producto que mantuviera sus prestaciones técnicas y añadiera la captura de gases de efecto invernadero. Según Carnicé, el objetivo era reducir la huella de carbono del papel y aportar valor ambiental al producto.
Alier también estudió otros materiales que adsorben CO₂ en su superficie, pero la capacidad de captura obtenida fue inferior a la del residuo siderúrgico. Entre las alternativas analizadas, este residuo alcanzó resultados de cerca de 6 gramos de CO₂ por metro cuadrado al año.
La tecnología aún está en desarrollo
El proyecto ha permitido a la empresa comprobar que es posible incorporar materiales captadores de CO₂ al papel reciclado y obtener una respuesta medible. La tecnología sigue en fase de desarrollo: se requieren más trabajos para optimizar sus prestaciones y comprobar su comportamiento en condiciones de uso real antes de valorar un posible escalado industrial.
Alier, especializada en la recuperación de papel y la fabricación de productos papeleros de valor añadido a partir de fibras recicladas, se fundó en 1832 y tiene su sede en Rosselló, en el Segrià. Actualmente cuenta con más de 250 trabajadores.
El Fondo Climático
El Fondo Climático busca impulsar actuaciones de mitigación y adaptación al cambio climático. Se nutre de los ingresos del impuesto sobre las emisiones de CO₂ de los vehículos de tracción mecánica y del 20 % de la recaudación del impuesto sobre las instalaciones que inciden en el medio ambiente. Financia proyectos para reducir emisiones de gases de efecto invernadero, aumentar la resiliencia de los ecosistemas y los territorios y avanzar hacia una sociedad más preparada ante los impactos del cambio climático.





