Pull&Bear cierra su tienda del centro de Gijón: la poda de locales pequeños del cierre de tiendas de Inditex

El local de 600 metros cuadrados en Corrida 46 pasa a manos de Druni mientras las dependientas derivan pedidos a Los Fresnos. Con Oysho, Massimo Dutti y esta clausura, en el eje comercial solo queda Zara Hombre.

Pull&Bear cierra el miércoles 4 de noviembre su tienda del centro de Gijón y deja el eje comercial de la calle Corrida con Zara Hombre como única enseña de Inditex. El local, de 600 metros cuadrados y dos plantas, tiene ya firmado el traspaso con la cadena de perfumerías Druni.

La bajada de persiana no es una anécdota de barrio. Es la penúltima pieza de un repliegue planificado: Inditex está podando locales pequeños y de renta alta en centros urbanos para empujar la venta hacia tiendas grandes, hacia el canal online y hacia los centros comerciales. Las dependientas del establecimiento, en los bajos del edificio Robledo, ya derivan pedidos para para el otro Pull&Bear de la ciudad, en el centro comercial Los Fresnos.

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Lo que cierra Pull&Bear y quién ocupa su hueco

El espacio del número 46 de Corrida, esquina con Asturias, no es un bajo cualquiera. Tiene 600 metros cuadrados repartidos en dos plantas que se unieron con un ascensor en 2016, y durante años albergó el McDonald’s que después se trasladó al entorno de la Ería del Piles. Es uno de los locales más cotizados del principal eje comercial gijonés, y la propiedad ya ha cerrado el traspaso.

La llegada de Druni dibuja una competencia curiosa a pocos metros: Primor abrirá previsiblemente en diciembre en dos plantas de la antigua sede de Telefónica, en la plaza del Carmen, y tiene un segundo proyecto en Los Fresnos para finales de noviembre o principios de diciembre. El relevo, por tanto, no deja el hueco vacío. Lo que cambia es el tipo de comercio que ocupa el metro cuadrado.

La poda de locales pequeños que el grupo replica en España

En lo que va de año, el centro de Gijón ha perdido tres tiendas de Inditex. Oysho cerró en enero en el número 30 de Corrida, un local que hoy ocupa Adolfo Domínguez, y Massimo Dutti bajó la persiana el pasado octubre. A ellos se suma Pull&Bear este miércoles. En el eje principal solo queda Zara Hombre, en el 59; Zara Mujer está en Los Moros y Stradivarius, en Menéndez Valdés. En Los Fresnos, la otra pata comercial de la ciudad, el grupo clausuró Bershka este verano y mantiene Zara, Stradivarius y Pull&Bear.

Un local pequeño con renta de centro urbano rara vez compensa cuando la venta se ha mudado al móvil: el metro cuadrado de tienda deja de pagarse solo.

El patrón se repite en muchas otras ciudades españolas. Las grandes cadenas textiles ajustan su red por tres fuerzas que se retroalimentan: el avance del comercio electrónico, la presión sobre los costes —alquiler, energía, personal— y un comprador que combina canales y exige otra experiencia en tienda. Un local de 375 metros cuadrados en Corrida llegó a costar 24.000 euros al mes, 300.000 euros al año, cuando lo ocupaba Bershka en 2018. Hoy es una oficina de Caixabank.

📊 Los cierres de Inditex en el eje de Corrida

EnseñaCuándoDato clave
Pull&Bear4 de noviembre600 m²; el local pasa a Druni
Massimo DuttiOctubre de este añoSegunda salida del ejercicio
OyshoEnero de este añoLo ocupa Adolfo Domínguez
Bershka2018Pagaba 24.000 euros al mes de renta
UterqüeVerano de 2013Primer cierre del grupo en Corrida

Los vacíos no son gratis para el entorno. Para los comercios que se quedan, perder la vecindad de Inditex duele: se les considera tractores de tráfico y su marcha enfría la calle. En el mismo tramo han aterrizado la firma juvenil Brownie en el 53, la Óptica Visionlab ultima su apertura en el 65 y el Grupo Cortefiel ya tiene en marcha las obras de un Springfield en el bajo que dejó Vitaldent. También llegará Sabores Express en los próximos meses.

Qué gana y qué pierde el comprador con menos tienda física

Vamos a la letra pequeña, que es lo que de verdad cambia el ticket. Menos tienda física significa menos posibilidad de ver, tocar y probar antes de pagar, y más peso del escaparate digital. Para quien compra en Gijón, el trayecto se alarga: o se va a Los Fresnos, o se resuelve la compra online y se asume el plazo de entrega.

Ahí aparece el derecho que casi nadie usa bien. En las compras a distancia hay 14 días naturales para desistir sin justificar la decisión, según la normativa de consumo vigente. El reembolso debe incluir los gastos de entrega estándar; el coste de devolver el paquete corre por cuenta del comprador salvo que la tienda indique lo contrario. Aquí está la clave: desistir no es reclamar una garantía por un producto defectuoso, que va por otra vía y con otros plazos.

La retirada de una tienda de barrio no es, por sí sola, una mala noticia para el bolsillo. El mismo movimiento que reduce la red de proximidad también rebaja costes estructurales. El precio manda. Lo que conviene vigilar es que esa eficiencia llegue al cliente en forma de precio o de servicio: envíos, plazos y facilidades de cambio. Si comprar online sale igual de caro y más incómodo, la poda no ha beneficiado a nadie salvo al balance.

🛒 El Veredicto de Compra

  • Comprueba dónde te sale mejor: con Pull&Bear Corrida cerrada, la alternativa física es Los Fresnos; compara el desplazamiento con el plazo de entrega online antes de decidir.
  • Guarda el justificante y los plazos: en una compra a distancia tienes 14 días naturales para desistir sin dar explicaciones y el reembolso debe incluir los gastos de entrega estándar.
  • No confundas desistimiento con garantía: si el producto llega defectuoso, la vía es la garantía legal, no la devolución voluntaria, y los plazos son distintos.

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