Ethereum cae 2.200 $: 628 M$ liquidados en una hora y octubre camino del peor dato desde 2018

La caída del 3% en la sesión esconde 360,5 millones liquidados solo en derivados de ETH en 24 horas, con el 84,7% en posiciones largas. Los ETFs acumulan cuatro sesiones de salidas y la Fed apunta a una subida de tipos en diciembre.

Ethereum cae por debajo de los 2.200 dólares y deja 628 millones de dólares en posiciones liquidadas en una sola hora. A menos de 48 horas del cierre de mes, octubre se encamina a ser el peor para el ether desde 2018.

La caída de la jornada ronda el 3%, pero el daño colateral es bastante mayor que el que sugiere ese porcentaje. En las últimas 24 horas se han liquidado 360,5 millones de dólares solo en derivados de ETH, y el 84,7% —unos 305 millones— correspondía a posiciones largas. Es decir, a quien apostaba por una subida y se ha visto obligado a cerrar con pérdidas. Una liquidación, el cierre automático de una posición apalancada cuando el precio toca el margen de garantía, es la forma más limpia de medir cuánta gente se quedó mirando al otro lado.

Publicidad

El cuadro técnico tampoco acompaña. El precio cotiza por debajo de sus cuatro medias móviles exponenciales de referencia, una configuración que se lee como tendencia bajista consolidada. La EMA de 200 días, en torno a 2.310 dólares, es la primera barrera que habría que recuperar; por encima esperan 2.355 y 2.360. Por abajo, el soporte inmediato está en 2.200 y un cierre diario por debajo abriría la puerta a 2.107, con 1.972 y 1.854 como siguientes escalones. El RSI marca 29 y el estocástico, 14, ambos en sobreventa: la presión vendedora se agota, no ha empezado la remontada.

Qué hay detrás de la caída: ETFs en rojo y un hackeo que pesa

Los fondos cotizados de ether al contado en Estados Unidos, los ETF spot que compran ETH real para replicar su precio, acumulan cuatro sesiones seguidas devolviendo dinero. Las salidas netas fueron de 21,4 millones de dólares el miércoles y de 105,48 millones el jueves, según los datos que publican las propias gestoras. Cuando el vehículo más cómodo para el inversor institucional pierde dinero varios días seguidos, el mensaje al minorista es difícil de digerir.

El detonante más inmediato tiene nombre propio. El hackeo sufrido por Binance, del que los atacantes habrían drenado en torno a 6.000 millones de dólares según las primeras estimaciones que circulan en el sector, ha sacudido la confianza en el mayor exchange del mundo por volumen. Si se confirma ese orden de magnitud, sería el mayor robo de la historia de las criptomonedas: el récord anterior, el puente Ronin en 2022, se quedó en unos 600 millones. La magnitud no está verificada y el mercado, mientras tanto, vende primero y pregunta después.

Un mercado que vende antes de saber el alcance real de un hackeo no está calculando: está protegiéndose.

Encima, la macro. El índice de precios del gasto en consumo personal, la medida de inflación que prefiere la Reserva Federal, subió un 0,5% mensual en septiembre y un 3,6% interanual. La lectura subyacente se quedó en el 0,3% mensual y el 3,1% anual, en línea con lo esperado. El dato está en la ficha oficial de la Oficina de Análisis Económico de EE. UU.

El miércoles, la Fed decidió mantener los tipos con una votación de 10 a 2. La pausa no tranquilizó a nadie: tras conocerse el PCE, la herramienta FedWatch de CME situaba en torno al 80% la probabilidad de una subida en la reunión de diciembre. El calendario de esas citas está en la web del Comité Federal de Mercado Abierto. Tipos más altos encarecen el dinero y castigan a los activos que no generan flujo de caja. El ether es el ejemplo de manual.

Qué dicen los futuros y por qué la caída puede no haber terminado

Los datos de la firma de análisis on-chain CryptoQuant dibujan un mercado en el que los vendedores llevan la voz cantante. La media móvil de 30 días del volumen neto de órdenes agresivas —la diferencia entre compras y ventas ejecutadas a mercado— tocó un mínimo de cuatro meses, en torno a -166,6 millones de dólares, el 16 de octubre, y el miércoles seguía en -117,3 millones. Quien entra con órdenes a mercado lo hace para vender, aunque el desequilibrio se ha moderado.

Hay una contradicción interesante. Las tasas de financiación de los perpetuos de ETH siguen en positivo, lo que significa que los largos pagan a los cortos por mantener la posición abierta. Hay demanda de apalancamiento al alza, y no poca. El interés abierto, el dinero vivo en contratos sin cerrar, lleva buena parte de octubre estabilizado en unos 12,7 millones de ETH tras el desplome de septiembre. El mercado no se ha vaciado. Aguanta la respiración.

precio Ethereum hoy

Octubre de 2018, la diferencia con el último invierno y el riesgo que casi nadie mira

El último octubre comparable fue el de 2018. Entonces el ether arrancó el año cerca de los 1.400 dólares y lo terminó por debajo de los 100, en un invierno cripto que se llevó por delante proyectos y buena parte de la credibilidad del sector. Aquel desplome tampoco tuvo una única causa: fue la suma de tipos al alza, capital que huía y un ecosistema que prometía más de lo que podía entregar. Hoy Ethereum tiene encima una capa de infraestructura financiera que en 2018 no existía: fondos regulados, staking institucional y rollups, las segundas capas que procesan transacciones fuera de la red principal y las resumen en ella.

Eso mismo es lo que hace más incómoda la lectura. Los ETFs deberían amortiguar el golpe y, de momento, lo amplifican en la parte minorista: cuando las salidas se encadenan, quien llegó en 2024 atraído por esos productos tiene la tentación de marcharse en el peor momento. Y hay un riesgo estructural que no se mueve con el precio: el peso de unos pocos proveedores de staking —el mecanismo por el que se bloquean ETH para validar la red a cambio de un rendimiento— y de un puñado de rollups sobre la actividad total de la red.

Con el RSI en 29 y el precio pegado al soporte de 2.200, la pregunta útil no es dónde está el suelo, sino qué hará la Fed en diciembre. Si la subida se confirma, la presión se extiende al primer trimestre de 2027. Si se desactiva, habrá que ver si el dinero vuelve a los ETFs antes que la confianza en los exchanges. Por ahora, el calendario de política monetaria pesa más que cualquier gráfico.


Publicidad