Strategy dispara su resultado operativo a 20.910 M$ por su tesorería bitcoin y pierde a su CFO

El beneficio depende del precio contable del bitcoin, no del negocio de software, cuyos ingresos cayeron un 3%. La métrica que mide cuánto bitcoin hay detrás de cada título acumula una caída del 3,7% en el año.

Strategy cerró el tercer trimestre de 2026 con un resultado operativo de 20.910 millones de dólares, el mayor de su historia, y un beneficio neto de 19.530 millones, o 44,75 dólares por acción diluida. Un año antes había ganado 2.790 millones. La diferencia no está en el negocio.

El grueso de esa cifra procede de la revalorización contable de su tesorería en bitcoin. Strategy, la antigua MicroStrategy, valora sus monedas a precio de mercado cada trimestre —lo que en contabilidad se llama mark to market—, de modo que cada movimiento del bitcoin entra directo en la cuenta de resultados. Si el precio sube, el beneficio se infla. Si cae, se hunde.

Publicidad

A cierre del trimestre la compañía tenía 848.517 bitcoins, valorados en 68.900 millones de dólares con el precio del 23 de octubre, cuando la moneda cotizaba en torno a 81.200 dólares. El coste medio de compra es de 75.446 dólares por unidad, así que la posición sigue en positivo sobre el papel.

El negocio tradicional cuenta otra historia. Los ingresos cayeron un 3% interanual hasta 125,4 millones de dólares, por debajo de los 127,2 millones que esperaba el consenso de analistas. El margen bruto se mantuvo en el 71%, un punto por encima del año anterior. Es un negocio rentable y pequeño: sus ingresos trimestrales equivalen a menos del 1% del resultado operativo anotado.

Hay un dato que rompe la foto. El BTC yield, la métrica que la dirección usa como termómetro —cuánto bitcoin corresponde a cada acción—, está en negativo 3,7% en lo que va de año. Dicho de otro modo: cada título representa hoy menos bitcoin que en enero. En dólares, la posición vale 2.030 millones menos que a comienzos de ejercicio, porque el bitcoin acumula un 2026 flojo pese al rebote del tercer trimestre. Para pagar dividendos de sus preferentes y recompras, la empresa ha vendido unos 431,8 millones de dólares en monedas.

El resto del capital ha llegado de los mercados. Strategy levantó 21.230 millones de dólares en 2026, de los cuales 5.410 millones salieron de su programa de emisión a mercado solo en el tercer trimestre. Buena parte de ese dinero no fue a comprar bitcoin: se destinó a recomprar sus propias acciones preferentes. En concreto, 20.980.508 títulos STRC por 2.040 millones, a un precio medio de 97,39 dólares frente a los 100 de nominal. La dirección mantiene la intención de seguir comprando mientras coticen por debajo de la par y le quedan 956,7 millones autorizados.

El beneficio de Strategy no mide cuánto gana su negocio, sino cuánto sube el bitcoin que guarda en el balance.

El lado incómodo: menos bitcoin por acción y un CFO que se marcha

La otra noticia del comunicado no tiene nada que ver con el bitcoin. Andrew Kang, director financiero, anunció su salida en el mismo documento en el que se publicaban las cuentas. No se explicaron los motivos ni se nombró sustituto. Sí dejó una valoración del trimestre: lo calificó como el de mayor resultado operativo de la historia de la compañía.

A partir de aquí el foco se mueve a la liquidez de sus productos preferentes. Los accionistas aprobaron el 28 de octubre el pago de dividendos diarios. El STRC empieza a pagar así el 1 de noviembre; el STRF, el STRK y el STRD lo harán el 1 de enero de 2027. El consejero delegado, Phong Le, defendió el cambio como un paso hacia un sistema financiero tokenizado que opere las 24 horas, todos los días del año. El consejo mantuvo la retribución del STRC en el 12% para sostener la cotización cerca de los 100 dólares de nominal, y el título llegó a 99,99 dólares el día del anuncio.

La paridad importa más de lo que parece. Con el STRC en 100 dólares, la empresa puede volver a emitir y usar ese dinero para comprar más bitcoin. Esa puerta todavía no está abierta: Strategy no ha confirmado la reanudación de las emisiones. De momento, la caja en dólares suma 5.070 millones —4.830 de reserva y 242,4 de efectivo— y, según sus propios cálculos, cubre 3,4 años de dividendos e intereses.

Qué dice este trimestre del modelo de Strategy (y qué no)

Conviene separar dos cosas que el titular mezcla. El resultado operativo de 20.910 millones es un beneficio contable, no dinero cobrado. Nadie ha ingresado 20.000 millones en la cuenta del banco: es lo que valen más sus bitcoins respecto al trimestre anterior. En la fase bajista de 2022 la compañía ya registró trimestres de pérdidas contables abultadas por la misma norma, sin que eso midiera su capacidad real de generar caja. Quien mira el beneficio neto y no el bitcoin por acción se queda con la mitad de la película.

La segunda mitad es la que preocupa al accionista de largo plazo. La compañía emite acciones y preferentes para comprar bitcoin, y ese mecanismo funciona mientras el valor por título crezca. Este año no lo ha hecho. El BTC yield negativo del 3,7% y la venta de 431,8 millones en monedas para pagar dividendos apuntan a una tensión real: la de un vehículo que promete acumulación constante y a la vez reparte retribuciones en efectivo. Ese 12% del STRC no sale gratis.

Tampoco ayuda la salida del director financiero en el mismo trimestre récord. No hay indicios de conflicto ni de desacuerdo con las cuentas, pero la coincidencia invita a preguntar. En una estructura cuyo activo principal cotiza las 24 horas y cuyas cuentas dependen del precio de ese activo, el puesto de CFO es el más expuesto de la casa.

Para el inversor español la lectura es doble. Quien tenga MSTR —o un fondo o ETF que replique su comportamiento— no está comprando una empresa de software: está comprando bitcoin con apalancamiento y con un coste financiero del 12% en sus preferentes. Quien solo siga el sector de lejos se lleva una lección útil sobre cómo la contabilidad puede inflar un resultado sin que entre un solo dólar en caja.

Lo que viene tiene fechas. El 1 de noviembre arrancan los dividendos diarios del STRC; el 1 de enero de 2027 se suman las otras tres series. Y queda por ver si el título se sostiene en la paridad lo suficiente como para reabrir la compra de bitcoin con dinero nuevo. Ahí se sabrá si este trimestre récord fue un punto de partida o solo una fotografía.


Publicidad