ETF de Solana registran 24,8 M$ en salidas y rompen su racha récord

Bitwise explica cerca del 84% de las salidas de Solana con su fondo BSOL, mientras los activos netos de la categoría caen de 1.900 a 1.730 millones de dólares. Los fondos de ether y bitcoin también cierran la semana en negativo.

Los ETF de Solana han registrado 24,8 millones de dólares en salidas semanales, su mayor retirada desde que estos productos empezaron a cotizar en Estados Unidos. La cifra rompe una racha de 14 semanas consecutivas de entradas, la más larga que había acumulado el grupo desde su lanzamiento a finales de octubre de 2025.

El dato llega, además, en una semana en la que bitcoin, ether y Solana cerraron en negativo a la vez, con retiradas conjuntas próximas a los 1.250 millones de dólares. Visto así, el mal dato de SOL es la pieza de un cuadro más amplio.

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El dato: 24,8 millones y cinco sesiones en rojo

Los fondos de Solana son exchange-traded funds, vehículos cotizados que replican el precio del activo y permiten exponerse a SOL sin custodiar claves privadas. En la semana que acaba de cerrar registraron salidas en cada una de las cinco sesiones, su secuencia diaria negativa más larga desde que operan. Los retiros sumaron 24,8 millones de dólares.

El récord negativo anterior era de 8,9 millones, en la semana que concluyó el 6 de febrero. La última vez que estos fondos cerraron siete días en rojo fue en el periodo terminado el 26 de junio, con apenas 1,8 millones en reembolsos. El golpe actual casi triplica el peor registro previo.

Bitwise explicó buena parte del daño. Su fondo BSOL acumuló 20,9 millones de dólares en retiradas, cerca del 84% del total de la categoría, según los datos recopilados por la plataforma SoSoValue. Fue su mayor salida semanal desde que existe el producto, por encima de los 17 millones perdidos en la semana que terminó el 31 de julio. El lunes concentró el mayor reembolso diario, con 9,2 millones.

En el lado opuesto, solo dos fondos cerraron en verde: MSOL, de Morgan Stanley, y QSOL, de Invesco, que captaron 2 millones de dólares entre ambos. El peso desproporcionado de un único emisor queda a la vista.

Los activos netos de los ETF de Solana cayeron hasta 1.730 millones de dólares, frente a los 1.900 millones de la semana anterior y por debajo del máximo de 1.960 millones alcanzado el 25 de septiembre. Las entradas acumuladas desde el lanzamiento suman 1.580 millones, de los cuales 816,8 millones corresponden a lo que va de 2026.

Catorce semanas de entradas convencieron al mercado de que el capital institucional había llegado para quedarse; una sola semana ha bastado para ponerlo en duda.

Por qué no es, todavía, una desbandada

Conviene situarlo en su justa medida. Los 24,8 millones retirados representan apenas el 1,4% de los activos netos de la categoría, unos 1.730 millones. Es una corrección de flujo, no una estampida. Y dos semanas antes, estos mismos productos habían captado un récord de 188,2 millones en una sola semana.

El contexto general ayuda a leerlo mejor. Los ETF de ether al contado encadenaron nueve jornadas hábiles de salidas y perdieron 542,1 millones de dólares, con el fondo ETHA de BlackRock explicando cerca del 88% del total. Los de bitcoin cortaron tres semanas de entradas con reembolsos por 681,1 millones. El problema no parece ser de Solana: es de apetito general por el riesgo cripto.

Para el inversor español que se expone a SOL vía ETF, el mensaje operativo es otro. Estos vehículos ofrecen comodidad y custodia delegada, pero su tamaño es aún una fracción de los de bitcoin y ether. Menos profundidad de mercado implica movimientos de precio más bruscos y una sensibilidad mayor a lo que haga un solo emisor.

flujos ETF Solana

Qué está en juego para Solana

Este episodio ilustra algo que el ecosistema arrastra desde que los primeros ETF sobre SOL llegaron al mercado: la adopción institucional avanza a saltos. La racha de 14 semanas fue la prueba más sólida hasta la fecha de que Wall Street construía posiciones estables sobre la red. Romperla ahora, en una semana en que bitcoin y ether también sangran, sitúa el golpe más en el ciclo macro que en la salud técnica de Solana.

Merece la pena recordar el precedente. Los ETF de ether al contado debutaron en julio de 2024 y tardaron meses en ordenar sus flujos. Hoy, con el fondo ETHA de BlackRock en el centro de las salidas, el mercado ha aprendido que un producto grande no equivale a flujo constante. Solana, con sus 1.730 millones en activos netos, vive una versión más pequeña de la misma película.

El riesgo real no es la semana negativa, sino la concentración. Bitwise, con BSOL, explica el 84% del daño; si ese peso se consolida, cualquier decisión de esa gestora —comisiones, rebalanceo, estrategia— mueve el mercado agregado. Para entender el mecanismo, basta recordar que un fondo cotizado no compra por convicción, sino por demanda: si nadie entra, nadie compra SOL.

La tecnología sigue intacta. Solana mantiene su ventaja en velocidad y coste de transacción, su ecosistema de finanzas descentralizadas y de infraestructura física descentralizada (DePIN) sigue siendo de los más dinámicos del sector, y el interés de firmas como Morgan Stanley, Invesco o Bitwise —que detalla sus fondos en su web oficial— es una señal que no se borra con una semana roja.

Pero los flujos son la prueba más directa de lo que hace el capital cuando tiene miedo, y esta semana ha decidido salir. La próxima tanda de datos dirá si fue un respiro temporal, o el principio de algo más estructural.


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