La NASA busca relevo a la ISS: abre la convocatoria para las estaciones espaciales comerciales

Las empresas tienen hasta el 8 de diciembre para presentar sus planes, con adjudicaciones previstas para la primavera de 2027. La agencia quiere contratos de precio fijo y al menos dos adjudicatarios.

La NASA ha publicado la solicitud final de propuestas para la próxima generación de estaciones espaciales comerciales, los destinos privados llamados a tomar el relevo de la Estación Espacial Internacional en la órbita baja. El anuncio llegó este viernes y abre un plazo de dos meses para que la industria presente sus planes, con adjudicaciones previstas para la primavera de 2027.

Qué pide la NASA a la industria

La solicitud describe los requisitos para las empresas dispuestas a diseñar, construir, probar, certificar, y operar destinos comerciales en la órbita baja capaces de ofrecer servicios completos de estancia y transporte para vuelos tripulados. No se trata solo de levantar un módulo. La agencia quiere un sistema cerrado, con vehículos de ida y vuelta, listo para uso humano y verificado pieza a pieza.

Publicidad

El modelo contractual marca el resto. La NASA habla de contratos de precio fijo, multiadjudicación y de cantidad indefinida, una fórmula que le permite comprar servicios por tareas concretas en lugar de financiar todo el desarrollo por adelantado. El plan pasa por seleccionar a dos o más contratistas durante la fase temprana de desarrollo y, después, abrir una orden de tarea competitiva para el diseño final, los ensayos, la evaluación, la certificación y los servicios posteriores.

Del evento Ignition al borrador de julio

La convocatoria no llega de cero. La agencia celebró a principios de año el evento Ignition y, desde entonces, ha mantenido un diálogo sostenido con la industria para definir su rumbo en la órbita baja. En marzo publicó dos solicitudes de información para recabar la opinión del sector sobre destinos y transporte. En julio llegó un borrador de la solicitud de propuestas, seguido de una jornada para la industria y de reuniones individuales en las que las empresas interesadas pudieron revisar y comentar el enfoque de la compra.

El administrador de la NASA, Jared Isaacman, ha resumido la filosofía del proceso en dos ideas que aparecen en el comunicado oficial de la agencia. La primera: la NASA nunca renunciará a su presencia en la órbita baja. La segunda: la oportunidad es enorme, pero la economía tiene que salir a cuenta. Harán falta, dijo, planes creíbles, ejecución técnica sólida y compañías dispuestas a invertir en destinos que sirvan a la agencia y, a la vez, se busquen sus propios clientes y mercados.

NASA ISS relevo

La NASA no quiere ser la dueña del próximo laboratorio orbital, sino su primer cliente: con contrato, con factura y con derecho a marcharse si el servicio falla.

El relevo que todavía no existe

Conviene mirar el calendario con calma. Lo que la NASA ha publicado es una invitación a competir, no una estación. Ninguna de las propuestas que lleguen antes del 8 de diciembre será un destino orbital certificado, y cada sistema tendrá que superar la verificación de la agencia antes de que una tripulación ponga un pie dentro. El riesgo cambia de manos, y eso es deliberado: con contratos de precio fijo, quien se equivoque en el presupuesto lo paga de su bolsillo, no del contribuyente estadounidense.

El cambio de modelo se entiende con una imagen cotidiana. Durante casi tres décadas, la NASA ha sido dueña y administradora del edificio donde investigaba; ahora quiere alquilar el laboratorio a quien lo construya y, si acaso, ocupar una planta. La fórmula de cantidad indefinida funciona como un acuerdo marco: la agencia no compra el inmueble entero de golpe, sino que encarga tareas conforme las necesita. El problema es que un huésped principal no sostiene un negocio completo, y ahí está la incógnita que el propio Isaacman admite sin rodeos.

Hay un segundo frente abierto. La Estación Espacial Internacional, el laboratorio orbital que sostiene la investigación en microgravedad desde finales de los noventa, se acerca al final de su vida operativa, y la transición no admite un hueco. Si los destinos comerciales no están listos a tiempo, Estados Unidos podría quedarse sin un lugar propio donde entrenar tripulaciones, probar tecnologías y ensayar procedimientos de las misiones lunares y marcianas. Ese es el escenario que la convocatoria intenta evitar por la vía de la anticipación.

Mi lectura es que el hito es real, pero administrativo: fija reglas, plazos y reparto de riesgos, no resuelve todavía la pregunta difícil. Falta saber cuántas empresas presentan ofertas en firme y si alguna acepta construir sin un cliente mayoritario garantizado durante los primeros años. Lo que viene ahora es una carrera con fecha fija. Las propuestas deben estar entregadas el 8 de diciembre y las adjudicaciones se esperan en la primavera de 2027. A partir de ahí, el reloj corre en dos direcciones: el de los ingenieros, que tendrán que certificar hardware para volar con humanos, y el de la estación actual, que no tiene prórroga indefinida.

🔬 Ficha del Descubrimiento

  • Qué se ha descubierto: la NASA ha publicado su solicitud final de propuestas para desarrollar, certificar y operar las estaciones espaciales comerciales que relevarán a la ISS en la órbita baja.
  • Dónde: órbita baja terrestre, con la convocatoria gestionada desde la sede de la NASA en Washington.
  • Institución responsable: NASA, bajo la dirección de su administrador, Jared Isaacman.
  • Cuándo: comunicado publicado el 9 de octubre de 2026; propuestas hasta el 8 de diciembre de 2026; adjudicaciones previstas para la primavera de 2027.
  • Impacto a futuro: determina quién operará el laboratorio orbital tripulado después de la ISS y cómo se financiará la investigación en microgravedad en las próximas décadas.

Publicidad