Bitwise anticipa que las acciones tokenizadas en blockchain dominarán los mercados en 3 años

El consejero delegado de la gestora, Hunter Horsley, sitúa las acciones registradas en 'blockchain' entre los cambios financieros más relevantes del próximo trienio. La tesis refuerza a Ethereum como capa de liquidación para activos del mundo real.

Las acciones tokenizadas en ‘blockchain’ serán uno de los cambios financieros más relevantes de los próximos dos o tres años. Es la previsión que ha puesto encima de la mesa Hunter Horsley, consejero delegado de la gestora estadounidense Bitwise, en una entrevista con CNBC al margen de la conferencia TOKEN2049.

La lógica es fácil de resumir y complicada de ejecutar. Si una acción vive en un registro digital compartido y no en los libros de una cámara de compensación, puede negociarse cualquier día a cualquier hora y comprarse por fracciones. Horsley lo compara con la electronificación de las bolsas, el proceso por el que los mercados abandonaron el papel.

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Conviene retener un matiz: habla de una expectativa, no de un resultado cerrado. Reconoce que el sector todavía discute qué problemas resuelve de verdad la tokenización y no detalla países, productos ni condiciones regulatorias para los casos que menciona.

Bolsas abiertas 24 horas y compras por fracciones: el escenario que dibuja Bitwise

Para la gestora, las acciones digitales no son una tendencia suelta. Horsley las enmarca en una expansión más amplia de las finanzas onchain (las que se ejecutan sobre una red ‘blockchain’ sin intermediarios clásicos) que también abarca bóvedas de rendimiento, crédito, y mercados de capital. Su analogía fue internet: del mismo cableado nacieron el comercio electrónico, el ‘software’ empresarial y las redes sociales.

El otro eje de su tesis mira a la regulación. Horsley admite que la CLARITY Act, la norma llamada a repartir competencias entre los reguladores estadounidenses, no avanza al ritmo que esperaba, aunque sostiene que ese vacío no ha detenido a las instituciones. El 17 de septiembre, la SEC concedió una exención de cinco años a las plataformas que faciliten la negociación de acciones tokenizadas, según adelantó Reuters.

La tokenización de acciones no se decide en la promesa de operar en domingo, sino en si el registro digital pasa a ser la fuente oficial de propiedad.

Horsley también considera terminado el invierno cripto. Lo justifica con tres señales consolidadas a lo largo de 2026: más instituciones construyendo dentro del sector, cifras de uso e ingresos más sólidas en las plataformas y un acceso más amplio para el inversor vía ETFs y ETP. Son indicios de sustancia, no una garantía de que las cotizaciones suban de forma sostenida.

Su lectura de mercado añade dos apuestas que tocan de lleno al inversor en ether. La primera: parte del capital que se fue a la inteligencia artificial podría volver a las criptomonedas a finales de este año, después de que el foco en los semiconductores drenara liquidez del sector. La segunda: ve posible un nuevo máximo histórico de bitcoin en 2027, aunque preferiría una subida más lenta.

Por qué la tesis apunta a Ethereum y a sus capas 2

Bitwise no concreta en qué red se negociarían esas acciones, pero el debate tiene un destinatario claro. Buena parte de los proyectos de tokenización de activos del mundo real que han salido al mercado en los últimos años se han desplegado sobre Ethereum o sobre cadenas compatibles con su máquina virtual. Es también la red que concentra el mayor volumen de ‘stablecoins’ y de protocolos de crédito descentralizado.

El matiz técnico importa. Hablar de acciones en ‘blockchain’ no implica grabar cada operación en la cadena principal, sino apoyarse en rollups, redes de segunda capa que procesan las transacciones fuera del carril central y envían después un resumen a Ethereum. Los estándares que hacen posible ese registro, los ERC, son públicos y están documentados en la web oficial de Ethereum. La gestora que firma la previsión comercializa ETFs de bitcoin y ether, un catálogo detallado en la web de Bitwise.

Los precedentes existen, y también las contradicciones

Ethereum lleva años preparándose para este escenario sin que nadie se lo garantizara. El Merge de septiembre de 2022 cambió el mecanismo de consenso de la red: los validadores dejaron de competir con potencia de cálculo y pasaron a bloquear ether como garantía, un giro que recortó el consumo energético más del 99%. Dencun, en marzo de 2024, añadió los blobs, espacios de datos baratos para que las capas 2 bajaran comisiones. Y en julio de 2024 llegaron los ETFs spot de ether, la puerta por la que entró el dinero institucional que Horsley dice ver construyendo.

La contradicción está en la letra pequeña. Si cada emisor monta su propio registro, la liquidez se fragmenta igual que ocurrió con las capas 2, donde una decena de redes compite hoy por el mismo usuario. A eso se suma que la custodia sigue concentrada en unos pocos proveedores y que, sin una norma que aclare quién responde cuando el registro falla, la promesa de 24 horas puede quedarse en un horario ampliado con más intermediarios, no con menos.

Mi lectura es que la tesis de Bitwise es plausible y a la vez prematura: el cuello de botella no es tecnológico, es de propiedad legal. La exención de la SEC da aire a las plataformas, pero caduca en 2031 y no resuelve quién es el dueño oficial de una acción cuando el registro vive en una red distribuida.

Qué vigilar a partir de ahora

Tres señales dirán si la previsión se sostiene o se queda en una buena idea de conferencia:

  • Si alguna gestora lanza un producto de acciones tokenizadas en Estados Unidos o en Europa, y con qué vehículo legal.
  • Si la exención de la SEC se convierte en norma estable o se queda en un parche temporal.
  • Qué red capta los primeros volúmenes reales: Ethereum y sus capas 2, o una cadena alternativa.

Horsley espera una adopción amplia de las criptomonedas en los próximos dos años. La fecha es suya, no del mercado. Y la tokenización de acciones será lo que más lo ponga a prueba.


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