El renting se ha consolidado como una de las principales alternativas a la compra de coches, con el vehículo entendido cada vez más como un servicio. Desde ese punto de partida, Motor16 reunió en uno de sus foros a representantes de la industria del renting, la telemática, las soluciones de recarga y la distribución de vehículos para analizar la evolución del sector hacia un modelo más flexible, electrificado y basado en datos. Intervinieron Fernando Poveda, director de Comunicación de Omoda & Jaecoo; Roberto Megías, director comercial de Targa Telematics España; Julien Eychenne, country manager para España y Portugal de GAC Software; y Jesús Moreno, senior business development de Wallbox.
De herramienta financiera a instrumento de acceso
Poveda recordó que la fórmula no es nueva: el renting llegó a España en 1985, con apenas unas decenas de unidades matriculadas ese año. Según sus cifras, en 2015 el parque en renting era inferior al medio millón de vehículos, en torno a 450.000, y hoy supera el millón, de modo que se ha duplicado en una década.
Los participantes coincidieron en que el renting ha dejado de ser solo una fórmula financiera. Las empresas buscan flexibilidad y visibilidad sobre lo que van a pagar. Frente a la compra, donde pesan incógnitas como el valor residual o los costes de mantenimiento, el renting ofrece un paquete cerrado a un plazo determinado. Uno de los ponentes citó, además, un crecimiento aproximado del 15% en agosto respecto al año anterior en los datos de la patronal del sector.
Esa patronal (AER) aportó otras cifras que se mencionaron en el coloquio. Desde 2015, el número medio de vehículos por contrato de empresa ha pasado de ocho a menos de cuatro, lo que ha incorporado en torno a 277.000 clientes de flotas pequeñas. Los ponentes atribuyeron esta atomización a las fórmulas de renting flexible y a corto plazo, que amplían el acceso más allá de las grandes flotas.
Otro de los participantes señaló que el parque automovilístico español tiene una media de 14 años de antigüedad, frente a casi dos años (o algo menos) del parque en renting. Según explicó, eso genera una oferta potencial de vehículos de segunda mano de mejor calidad y mejor cuidado. Añadió que el renting tiene prácticamente el doble de vehículos de cero emisiones que el resto del parque, donde rondan el 4%, y que todos sus coches cuentan con etiqueta medioambiental de la DGT.

La electrificación, con el renting como vía de entrada
Todos los participantes describieron el renting como un catalizador del cambio hacia la electrificación, tanto en flotas como entre particulares. Durante la conversación se apuntó que un particular que se plantea comprar un híbrido enchufable o un eléctrico en propiedad lo piensa dos veces aunque sus trayectos encajen. Con el renting, en cambio, puede probar la tecnología con una cuota cerrada.
También se señaló que el servicio completo reduce la fricción inicial: al entregar el coche, un técnico acude a instalar el punto de carga. Otro participante apuntó que el reto principal es cambiar un hábito de décadas, el de repostar, y que el renting facilita esa transición a empresas y empleados. Sobre los costes, se mencionó que la recarga doméstica de un enchufable con gran batería es barata y que, sumado el ahorro de combustible a la cuota, el renting resulta muy accesible en casos como el taxi.
Uno de los ponentes dejó una incógnita: los híbridos y eléctricos actuales poco tienen que ver con los de hace diez años, y no está claro cómo afectará eso a los valores residuales. Según indicó, la fórmula del renting despeja parte de esa incertidumbre al fijar una cuota mensual.
OJ Renting: flexibilidad y socio especializado
Fernando Poveda repasó el producto OJ Renting, que Omoda & Jaecoo lanzó junto a Arval hace aproximadamente un año. Es configurable entre 30 y 60 meses y entre 10.000 y más de 60.000 kilómetros anuales, y la cuota resulta de esa combinación. La marca también ofrece asesoramiento sobre infraestructura de recarga, costes de CO₂ y costes de propiedad.

«El cliente ya demanda electrificación: quiere un híbrido, quiere un híbrido enchufable, y si reúne las circunstancias, quiere un eléctrico. No conozco ningún caso que vaya para atrás.», Fernando Poveda, director de Comunicación, Omoda Jaecoo.
Según Poveda, particulares y autónomos representan ya casi la mitad del renting en España. El portavoz de la marca china explicó que en la marca la distribución es de un 75% de ventas a particulares y un 25% a empresas. Lo atribuyó a que la marca llegó a España hace poco menos de tres años, a que el canal de particulares sigue siendo el más rentable y a que Omoda Jaecoo no dispone de vehículos comerciales, que en otras marcas sostienen buena parte del canal de empresas. El objetivo, dijo, es crecer en ambos canales, y OJ Renting se puede comercializar tanto a empresas como a particulares. La marca prevé cerrar 2026 con unas 40.000 unidades, en su tercer año completo de matriculaciones.
Sobre la asociación con Arval, explicó que fabricar un renting propio, como hacen otros grupos con financiera y banca propias, supone costes y una complejidad de gestión muy elevados. La marca consultó a los principales operadores y eligió a Arval por la competitividad y la satisfacción que ofrecía a la marca, a los clientes y a la red de concesionarios. Aunque admitió que con el triple de volumen podría plantearse una estructura propia, afirmó que ese no es el objetivo.
En electrificación, Poveda recordó que la marca aterrizó en España en 2024 con un Omoda 5 solo de gasolina. Hoy la gasolina representa menos del 10% de las ventas, y toda la gama (seis modelos, tres de Omoda y tres de Jaecoo) cuenta con versión eléctrica o híbrida enchufable. Puso como ejemplo el lanzamiento, a finales de noviembre de 2025, de la versión híbrida no enchufable del Omoda 5, tras la cual las ventas de gasolina descendieron. «El cliente ya demanda electrificación: quiere un híbrido, quiere un híbrido enchufable, y si reúne las circunstancias, quiere un eléctrico. No conozco ningún caso que vaya para atrás», señaló.
Recarga: del número de puntos a la gestión de la energía
Jesús Moreno explicó que Wallbox ha pasado de vender cargadores a ofrecer sistemas integrales de movilidad eléctrica, sobre todo para flotas. En ellas, el reto principal no es instalar tantos puntos como vehículos, sino gestionar la energía de forma eficiente: una flota puede tener 200 vehículos o más y las empresas no pueden contratar potencia sin límite por el coste de los centros de transformación.

«El usuario, cuando llegue a su plaza de aparcamiento, no tiene que hacer otra cosa que conectar el vehículo. No tiene ni que autentificarse.», Jesús Moreno, senior business development, Wallbox.
Detalló la oferta de la compañía. Incluye equipos profesionales con varias tomas y carga en AC o DC, la telemetría Cosmos y el Pulsar Pro con contador certificado MID para la recarga doméstica del vehículo de empresa. Estos contadores garantizan que el precio del kWh repercutido en la nómina del empleado es el real. El sistema envía informes semanales o mensuales a las empresas y separa el consumo del vehículo del resto del hogar. Moreno añadió que existen sistemas de autenticación automática en el punto de carga, y resumió el objetivo de experiencia de usuario: «El usuario, cuando llegue a su plaza de aparcamiento, no tiene que hacer otra cosa que conectar el vehículo. No tiene ni que autentificarse».
Como ejemplo sectorial citó el acuerdo con Freenow para flotas de VTC y taxi, donde el vehículo es una herramienta de trabajo. Combina la carga en el domicilio del conductor con facilidades para repercutir el coste y, según Moreno, se está extrapolando a otros mercados y al ecosistema del renting. La compañía, presente en prácticamente toda Europa y en parte de Estados Unidos, trabaja también en que la gestión de la recarga sea cada vez más efectiva.
Telemetría y plataformas de gestión: dos enfoques complementarios
Roberto Megías, cuya compañía, Targa Telematics, monitoriza alrededor de 45.000 vehículos en España, explicó que la atomización del mercado ha aumentado el peso de cada incidencia. En una flota de 300 vehículos, una avería afecta a un porcentaje reducido del negocio. En una de tres o cuatro puede suponer entre el 25% y el 30% de la actividad de un autónomo. La telemática, según Megías, es «un medio dentro de un ecosistema» y no una solución única.

«El dato es importante hoy en día para todo. Lo tenemos y no lo explotamos, con lo cual al final pagamos el descuento por la desconfianza.», Roberto Megías, director comercial, Targa Telematics España.
Julien Eychenne presentó la plataforma de GAC Software como un enfoque distinto: no hace telemetría, sino que centraliza la información administrativa de la flota. Explicó que los gestores dedican como mínimo dos o tres días al mes a recopilar datos de distintas plataformas. La herramienta se conecta de forma automática con proveedores de renting, combustible, electricidad, mantenimiento, siniestros, multas y puntos de carga mediante API, intercambio de ficheros o scraping. «Muchas veces comparamos peras con peras o peras con manzanas. La idea es tener en un solo sitio toda la información del ecosistema de la flota», resumió.
Eychenne cifró en 320 las empresas conectadas a nivel europeo, con 850.000 vehículos activos en 46 países, y en 20 años la trayectoria de la herramienta. Sus clientes van desde flotas de nueve coches hasta una de 45.000. Citó un caso concreto: al cruzar contratos de renting con telemetría, un módulo detecta si el kilometraje real se desvía del contratado. Un cliente intercambió furgonetas entre zonas de poca y mucha actividad, como Barcelona y Madrid, y en unos meses la desviación media bajó de forma notable. El objetivo es evitar facturas inesperadas por exceso de kilometraje al devolver el vehículo. También señaló que los gestores afrontan una variable nueva, la autonomía y dónde recargar, y que mezclan en una misma hoja litros, kilogramos y kWh. Citó clientes con el 80% de la flota eléctrica y otros que solo tienen dos híbridos enchufables, a menudo por el temor a dar el paso.
Inteligencia artificial: apoyo a la decisión, no sustituto
Los ponentes coincidieron en que la IA se incorpora de forma progresiva, sobre todo como herramienta de apoyo al gestor. Megías explicó que en Targa Telematics está definida «por diseño» para resolver cuestiones de cierto nivel, dejando la decisión final al gestor. Su función es normalizar y homogeneizar datos y ordenar prioridades: un gestor puede recibir 300 alertas y la IA puede ayudar a decidir cuál atender primero. En mantenimiento, donde confluyen datos del taller, del contrato y del vehículo, citó reducciones del 30% en ese coste y de más del 13% en la inmovilización de vehículos.
Eychenne añadió que la compañía recoge datos directamente del vehículo mediante conexiones con fabricantes, con el fin de anticipar necesidades de mantenimiento y evitar disputas de garantía. Puso como ejemplo el conductor que ignora el aviso de mantenimiento, el motor se avería y el fabricante deniega la cobertura, con costes de varios miles de euros para la empresa. Moreno citó el chatbot con IA de la aplicación My Wallbox, conectado a la telemetría del cargador para guiar al usuario ante una incidencia.

«Muchas veces comparamos peras con peras o peras con manzanas. Nuestro software permite tener en un solo sitio toda la información del ecosistema de la flota.», Julien Eychenne, country manager España y Portugal, GAC Software.
Poveda describió un asistente conversacional que la marca prueba en algunos concesionarios piloto. Atiende al cliente cuando los asesores están ocupados y pasa después la información al comercial. Anunció que el Omoda 4, previsto para 2027, incorporará un asistente de IA integrado en el propio vehículo, capaz de planificar el día, gestionar llamadas o redactar mensajes.
El representante de Targa Telematics, Roberto Megías, planteó además que el papel del gestor cambiará en los próximos cinco años, con una conversación más ligada al negocio (costes de mantenimiento, consumo eléctrico, emisiones) que a la localización del vehículo. Añadió que el renting necesita el dato para escalar desde gestores de cientos o miles de vehículos hacia flotas pequeñas sin perder el trato personal, y lo calificó como «una condición necesaria, no es un extra».
El vehículo de ocasión procedente de renting, asignatura pendiente

Los participantes señalaron que el renting dispone de datos de telemetría e historial de uso que hoy no se explotan de forma sistemática. Según Megías, esto impide demostrar que un coche que llega al mercado de segunda mano tras un contrato de renting ha tenido mejor vida que uno de propiedad, y repercute en el valor residual. El resultado, explicó, es que estos vehículos se ven afectados por el resto de unidades de su gama en ocasión, porque no se sabe distinguir cuál ha tenido una buena monitorización o una carga adecuada. «El dato es importante hoy en día para todo. Lo tenemos y no lo explotamos, con lo cual al final pagamos el descuento por la desconfianza», afirmó.
Quedó planteada como cuestión abierta quién debería certificar la vida real de cada vehículo: el fabricante, que es parte; el operador de renting, que también lo es; o un tercero independiente. Megías apuntó que resolverla podría abrir nuevas oportunidades de negocio y ser una palanca de competitividad para el renting.
Imágenes Foro Motor16 Renting
Fotos: Motor16













