Cellnex: Deutsche Bank ve amplio potencial alcista mientras D.E. Shaw eleva su apuesta bajista en el IBEX

Deutsche Bank mantiene el consejo de compra con un precio objetivo de 40 euros por acción, un recorrido del 80% desde los 22,17 euros actuales. El fondo bajista D.E. Shaw eleva su posición corta al 1% del capital, máximo histórico del fondo en el valor.

Cellnex cotiza en el suelo del IBEX 35 y Deutsche Bank le concede un potencial del 80%. La paradoja no es menor: el mismo valor que acumula una caída del 16,8% en 2026 recibe el respaldo de la firma alemana mientras el fondo bajista D.E. Shaw eleva su apuesta contra él hasta máximos históricos.

La empresa de infraestructuras de telecomunicaciones cerró la sesión anterior en 22,17 euros. Son casi un 30% menos que los máximos anuales que marcó el pasado 27 de febrero, un día antes del inicio de la guerra en Irán. Desde entonces, la escalada de los intereses de la deuda, con el petróleo como incentivo, ha ido desinflando la cotización de uno de los valores del IBEX más sensibles al coste de financiación.

Publicidad

En lo que va de 2026, los títulos pierden un 16,8%. Eso convierte a Cellnex en el segundo peor valor del índice. Solo un nombre del selectivo lo ha hecho peor en el mismo periodo, y ninguno arrastra una dependencia tan directa de los tipos.

Deutsche Bank fija el precio objetivo de Cellnex en 40 euros

Deutsche Bank ha actualizado sus perspectivas bursátiles sobre la compañía. La firma alemana aplica un leve ajuste del 6% a la baja a su valoración, pero deja el precio objetivo en 40 euros por acción. Desde los 22,17 euros del cierre anterior, ese nivel implica un potencial alcista del 80%.

El nuevo objetivo no solo absorbería con creces el 30% perdido en los siete últimos meses. Dejaría a la acción por encima de los máximos de febrero. Cabe recordar que la compañía tocó esos máximos justo antes del repunte del crudo que desató el conflicto con Irán y del giro al alza en las rentabilidades de la deuda.

El fondo bajista D.E. Shaw eleva su posición corta al 1% del capital

En el lado opuesto, los registros de la CNMV incorporaron un nuevo movimiento. El hedge fund D. E. Shaw & Co ha elevado su apuesta contra Cellnex hasta el 1,00% de sus títulos. Se trata del porcentaje más alto de su serie histórica en la compañía, por encima del 0,90% comunicado a mediados de agosto.

Deutsche Bank y D.E. Shaw miran el mismo balance y llegan a conclusiones opuestas: para unos, Cellnex cotiza a mitad de precio; para otros, todavía le queda caída.

El consenso del mercado mantiene un sesgo favorable. De acuerdo con los datos recopilados por LSEG, 20 de las 28 firmas que cubren el valor aconsejan comprar sus títulos, cuatro proponen mantener la inversión y las cuatro restantes recomiendan vender. La discrepancia, más que una anomalía, refleja la dependencia del valor respecto a los tipos.

Cellnex acción

Por qué Cellnex es un termómetro de los tipos

Cellnex es, en esencia, una máquina financiera. Su negocio consiste en comprar torres de telecomunicaciones y alquilarlas a los operadores con contratos de larga duración, normalmente ligados a la inflación. Genera caja de forma predecible. El problema está en cómo la financia: con deuda. Y ahí aparece la trampa. Cuando los tipos suben, no solo encarece el servicio de su pasivo; eleva también la tasa de descuento con la que el mercado valora unos flujos que llegan muy lejos en el tiempo. El efecto es doble. Para una compañía apalancada, es devastador.

No es una novedad de 2026. En mi lectura, Cellnex lleva desde 2022 atrapada en la misma contradicción: un modelo de negocio sólido, con ingresos contratados y visibilidad, que el mercado castiga cada vez que el bono se mueve. La diferencia este año es el detonante. El repunte del petróleo tras el conflicto con Irán ha tensado las expectativas de inflación y, con ellas, las rentabilidades de la deuda. El valor, el más sensible del IBEX al coste de financiación, lo ha pagado con creces.

La pregunta de fondo es si el castigo es estructural o coyuntural. A mi juicio, hay una parte de cada. El apalancamiento es real y limita el margen de maniobra hasta que la compañía reduzca deuda o refinancie a tipos más bajos. Pero el descuento sobre el valor de sus activos también lo es. Deutsche Bank habla de 40 euros; el mercado paga 22,17. Esa brecha del 80% mide la desconfianza sobre el coste del dinero, no sobre las torres.

Los cortos no apuestan contra las torres de Cellnex: apuestan contra el calendario de los tipos.

El riesgo, no obstante, es que la apuesta bajista de D.E. Shaw tenga razón por otra vía. Si la inflación repunta y los tipos se mantienen altos durante más tiempo del previsto, la presión sobre la cotización continuará con independencia de lo que valgan los activos. Y ese escenario no es descartable con el crudo todavía tensionado.

El hito a vigilar son los próximos resultados trimestrales, previsiblemente en noviembre, y sobre todo la evolución del ratio de deuda neta sobre EBITDA. Si la compañía logra estabilizarlo sin desinversiones forzadas, el argumento de Deutsche Bank gana peso. Si el apalancamiento vuelve a subir, el consenso favorable se pondrá a prueba.

Veredicto Merca2

Cotización al cierre o apertura: Cellnex terminó la última sesión en 22,17 euros, con una caída del 16,8% en lo que va de 2026. La acción cotiza un 30% por debajo de sus máximos anuales del 27 de febrero.

Clave técnica: El valor se mueve en zona de mínimos relativos y depende del comportamiento del bono. Una vuelta por debajo de los 22 euros abriría la puerta a nuevas ventas de los fondos cortos; recuperar los 25 euros sería la primera señal de giro.

Apunte macro: La escalada de los intereses de la deuda, con el petróleo al alza desde el conflicto con Irán, sigue siendo el principal lastre. Un descenso de las rentabilidades del bono europeo sería el catalizador más eficaz para que el potencial del 80% que ve Deutsche Bank empiece a materializarse.


Publicidad