EnergyPathways proyecta el Marram Energy Storage Hub, el mayor proyecto de almacenamiento por aire comprimido del Reino Unido: 300 MW de potencia y 55,2 GWh de capacidad en cavernas de sal bajo el Mar de Irlanda.
La compañía cotiza en el AIM de Londres y aún no factura ingresos. El 28 de septiembre anunció una propuesta de ampliación de capital, y sitúa la decisión final de inversión en 2028 y las primeras operaciones a finales de 2031 o principios de 2032, sujetas a permisos y al respaldo del mecanismo cap and floor de Ofgem.
El emplazamiento está bajo el lecho marino, a unos 18 kilómetros de la costa de Lancashire, con instalaciones en tierra en el puerto de Barrow. Ningún otro proyecto de aire comprimido en desarrollo en el país se acerca a esa escala.
300 MW y 55,2 GWh: el pulmón de una red dominada por el viento
Vamos a los datos. La primera fase del Marram Energy Storage Hub (MESH) ofrece 300 MW y 55,2 GWh, más de siete días entregando potencia a plena carga sin interrupción.
El argumento del consejero delegado, Ben Clube, es de sistema: el Reino Unido genera ya excedentes eólicos que pueden rondar los 70 TWh anuales y que hoy se desperdician o encarecen la operación de la red. En un sistema dominado por el viento, cada excedente supera las doce horas y a menudo dura días.
Ahí está el hueco. Una batería responde en milisegundos, pero agota su duración en torno a la hora y media. El bombeo hidráulico se mueve en el entorno de la hora. El aire comprimido cubre ese mismo mercado y, además, la reserva estratégica de varios días. Desde frío, la planta despacha potencia en un par de minutos.
El problema británico no es generar viento de sobra, sino guardarlo: sin almacenamiento de larga duración, cada excedente acaba en la factura del consumidor.
Sal pura y cuatro catedrales de San Pablo por caverna
Aquí manda la geología. Bajo el Mar de Irlanda hay una secuencia de sal de entre 500 y 600 metros de espesor vertical, prácticamente halita pura. Esa pureza y esa profundidad permiten excavar cavernas estables para almacenar aire a presión.

Cada caverna alcanza los 700.000 metros cúbicos, el volumen equivalente a cuatro catedrales de San Pablo. La primera fase necesita cuatro; la compañía calcula que toda su área de licencia admite hasta sesenta. No es una planta aislada: es un activo escalable.
📊 Impacto ecológico en cifras
- Capacidad: 300 MW de potencia y 55,2 GWh de almacenamiento en la primera fase del proyecto.
- Duración: más de siete días a plena carga, frente a la hora y media de una batería convencional.
- Geología: cavernas de 700.000 metros cúbicos cada una, en una secuencia de sal de 500 a 600 metros.
- Inversión: no detallada en la fuente oficial; la decisión final de inversión se fija en 2028.
MESH no es solo aire comprimido. El diseño integra almacenamiento de gas, e hidrógeno, además de producción de hidrógeno con grafito como subproducto de alto valor. La lógica de seguridad energética es difícil de discutir: el Reino Unido almacena hoy menos de seis días de gas, frente a los alrededor de 80 días de la Unión Europea.
La mitad del gas británico llega del Mar del Norte, yacimientos en declive. En los picos de invierno, la dependencia de importaciones podría escalar hasta el 90%, según la propia compañía. Más contexto sobre el vector energético, en su entrada de Wikipedia.
Cap and floor, la primera ronda de Ofgem y el precio del retraso
EnergyPathways no se presentó a la primera ventana del mecanismo cap and floor de Ofgem, el sistema que garantiza un suelo de ingresos a los proyectos de almacenamiento. Fue invitada, pero prefirió esperar. En esa primera ronda, el regulador seleccionó provisionalmente 16 proyectos que suman 7,6 GW y 136,9 GWh, con una duración media de unas 18 horas.
El retraso no es neutral. La segunda ronda acumula unos seis meses de demora sobre el calendario original, lastrada por el cierre tardío de la primera. La compañía espera el lanzamiento oficial a finales de este año, después de la invitación de Ofgem y del Departamento de Seguridad Energética y Net Zero.
A efectos de inversión, la letra pequeña pesa. La empresa capitaliza poco más de 20 millones de libras (unos 26,6 millones de dólares) y sus últimas cuentas incluyen una advertencia de empresa en funcionamiento continuo. La consulta sobre seguridad de suministro de gas se lanzó a finales del año pasado y el Energy Independence Bill debería abordarla este otoño.
El test que MESH plantea a la política energética británica
Hay un precedente incómodo. La primera ronda del cap and floor entrega 130 GWh con una duración media de 18 horas. Frente a excedentes de hasta 70 TWh anuales, esa dotación se queda corta en volumen y, sobre todo, en duración.
La comparación con otras alternativas limpias ayuda a calibrar. El bombeo hidráulico y la nuclear exigen plazos de desarrollo muy superiores a los que MESH pone sobre la mesa, con operación prevista para finales de 2031 o principios de 2032. Esa ventaja temporal se diluye si el marco regulatorio no aterriza a tiempo.
Con menos de seis días de gas almacenado y una producción propia en declive, apoyar o no esta infraestructura dice más de la política energética británica que cualquier discurso de transición. La transición ya es rentable cuando el almacenamiento sustituye al respaldo fósil, no cuando se limita a sumarse a él.
🌍 El Impacto Real para el Futuro
- Beneficio medible: 55,2 GWh capaces de operar más de siete días a plena potencia, aprovechando excedentes eólicos que hoy se pierden.
- Modelo que cambia: desplaza a las baterías en los servicios de larga duración y recorta la dependencia del gas de respaldo.
- Para las próximas generaciones: menos importaciones de gas en los picos de invierno y una red que aprovecha lo que genera.





