El Ibex 35 cerró la sesión del 29 de septiembre con una caída del 0,42% hasta los 19.517,5 puntos, lastrado por Repsol, que se hundió un 4,76% con el barril de Brent en el umbral de los 105 dólares.
La cota de los 19.500 enteros quedó salvada por la mínima en una jornada condicionada por el conflicto en Oriente Próximo, que mantiene el precio del crudo en niveles elevados y sin una resolución a la vista en el corto plazo.
El Brent, de referencia en Europa, cayó un 0,6% hasta los 104,7 dólares por barril al cierre de las Bolsas europeas, mientras que el West Texas Intermediate (WTI), de referencia en Estados Unidos, descendió un 1% hasta los 91,6 dólares.
Qué dicen las cifras del cierre del Ibex 35
El balance de la sesión deja un selectivo con más sombras que luces. Repsol encabezó los descensos con una caída del 4,76% arrastrada por la volatilidad del crudo y por el temor a que una escalada militar en la región afecte a las infraestructuras energéticas. Le siguieron Cellnex (-3,04%), Grifols (-2,85%), Indra (-2,43%) y ArcelorMittal (-2,38%).
En el lado positivo, Solaria lideró las subidas con un avance del 1,07%, seguida de Naturgy (+0,83%), Iberdrola (+0,74%), Amadeus (+0,54%) y Unicaja (+0,23%). Las utilities y las renovables resistieron mejor el envite al comportarse como activos refugio dentro del propio parqué.
La caída de Repsol no responde a su balance, sino al pulso geopolítico que fija el precio del crudo y castiga a todo el sector energético europeo.
| Valor | Variación | Sector |
|---|---|---|
| Repsol | -4,76% | Energía |
| Cellnex | -3,04% | Telecomunicaciones |
| Grifols | -2,85% | Salud |
| Solaria | +1,07% | Renovables |
| Naturgy | +0,83% | Energía |
La geopolítica y el IPC marcan el rumbo del selectivo

Irán volvió a tensar el tablero. El presidente del Parlamento y jefe negociador del país, Mohamed Baqer Qalibaf, advirtió de que las fuerzas iraníes atacarán infraestructuras en Oriente Próximo si no se garantiza la seguridad del país y se afectan sus operaciones de exportación de petróleo. El mercado interpretó el órdago como un riesgo directo para el suministro global.
En paralelo, la economía española encajó un nuevo golpe inflacionista. El INE confirmó que el IPC elevó su tasa interanual seis décimas en septiembre, hasta el 4,9%, su nivel más alto desde febrero de 2023, impulsado por el encarecimiento de los combustibles y de los paquetes turísticos. El dato aleja cualquier relajación monetaria rápida, otro factor que presiona a la baja a un selectivo muy sensible a los tipos.
El Consejo de Ministros aprobó un paquete de medidas para frenar la escalada de precios derivada del conflicto, con la prórroga de las rebajas fiscales a la gasolina y al diésel hasta el 31 de diciembre y la limitación de la tarifa regulada del gas y de la bombona de butano. El vicepresidente primero y ministro de Economía, Carlos Cuerpo, cifró el esfuerzo en más de 12.000 millones de euros para las arcas públicas.
En el mercado de renta fija, el rendimiento del bono español a diez años cedía hasta el 4,139%, aunque se mantiene en niveles históricamente elevados, con la prima de riesgo en 49,85 puntos básicos. Los analistas de Bankinter apuntaron que resulta complicado que los rendimientos de los bonos ofrezcan un respiro, por lo que prevén un comportamiento errático de las bolsas en las próximas jornadas.
Análisis: qué se juega el Ibex con el crudo por encima de 100 dólares
El resto de parqués europeos cerró en signo mixto. Mientras el DAX alemán y el Mib italiano subieron un 0,1% y un 0,09% respectivamente, el FTSE 100 británico corrigió un 0,45% y el CAC 40 francés un 0,53%. La divergencia refleja la distinta exposición de cada índice al ciclo energético y a los tipos de interés.
Más allá del cierre diario, la lectura para el inversor pasa por el crudo. Un Brent en el entorno de los 105 dólares tensiona los márgenes de las compañías intensivas en energía y, a la vez, alimenta la inflación que obliga a los bancos centrales a mantener una política restrictiva. Repsol, por su condición de petrolera integrada, es el valor del Ibex más directamente expuesto a esta variable, lo que explica buena parte del lastre del selectivo.
El patrón recuerda a episodios anteriores de tensión en el crudo, cuando el Ibex ha oscilado al ritmo de las petroleras y del conjunto del del sector energético. La diferencia, esta vez, es el contexto inflacionista: un IPC en el 4,9% limita el margen de maniobra de la política monetaria y resta soporte a las valoraciones. Para el inversor, el mensaje es que el selectivo seguirá atado a los titulares de Oriente Próximo más que a los propios resultados empresariales.
📊 Las Claves para el Inversor
- Qué vigilar: La evolución del Brent en torno a los 105 dólares y cualquier señal de desescalada en Oriente Próximo, que marcarán la próxima sesión del selectivo.
- Reacción del valor: Repsol firma la mayor caída del Ibex en una sola jornada, con el mercado descontando más volatilidad mientras el crudo no se estabilice.
- Precedente sectorial: En anteriores tensiones del petróleo, el Ibex ha amortiguado el golpe gracias al contrapeso de Iberdrola, Naturgy y las renovables.





