Marruecos ofrece a España una alianza de IA con 9.300 millones de euros en juego hasta 2030. La ministra delegada de Transición Digital del reino alauí, Amal El Fallah Seghrouchni, ha propuesto conectar el tejido innovador español con la red de centros tecnológicos Jazari que el país despliega en sus doce regiones. La oferta llega en plena pugna europea por captar inversión en cómputo.
Claves de la operación
- Un objetivo de 9.300 millones de euros. La estrategia Maroc IA 2030 proyecta ese valor añadido al PIB, la creación de 50.000 empleos y la formación de 200.000 personas.
- Marruecos quiere ser la decimotercera AI Factory europea. El reino negocia su integración en el diálogo digital con la UE y busca atraer inversión de referentes globales como Mistral AI.
- El Mundial 2030 como catalizador. España, Marruecos y Portugal estudian monederos digitales interoperables y proyectos de conectividad al calor de la cita futbolística.
El pulso por el cómputo soberano en el sur de Europa
La propuesta no es un gesto diplomático aislado. Marruecos ejecuta un plan de infraestructura que incluye un centro de datos de 500 megavatios en Dajla, en el Sáhara Occidental, alimentado íntegramente por energía eólica y solar y concebido como una ‘embajada de datos’ para el cómputo soberano de naciones aliadas. A ese proyecto se suma un segundo centro de 50 megavatios en Rabat dedicado a la información administrativa.
La energía renovable barata es la ventaja diferencial de Marruecos frente a los centros de datos europeos, sujetos a precios eléctricos más altos y a cuellos de botella de red. El despliegue de la red 5G supera ya las 70 ciudades, con la meta de cubrir entre el 75% y el 80% del territorio con 4G y 5G de cara al Mundial.
Los Institutos Jazari —bautizados en homenaje al sabio andalusí del siglo XII Al Jazarí, considerado el padre de los autómatas— forman la red que Marruecos quiere conectar al ecosistema español. Cada una de las doce regiones cuenta ya con al menos un centro de excelencia. El nodo de Marrakech se especializa en ciudades inteligentes y movilidad urbana; el de Rabat-Salé orquesta la red y lidera la digitalización de la administración.
La ministra citó a la empresa española Glovo como caso de éxito: ‘Se establecieron en Marruecos y desarrollan mucha innovación’. El marco de offshoring del país acoge a 1.200 compañías internacionales, una base sobre la que Rabat quiere construir corredores de I+D con España y Portugal.
Marruecos no pide un favor a España: le ofrece una infraestructura energética y un mercado de 1.200 empresas que Europa no puede replicar de un día para otro.
Del portal Idarati al talento: la letra pequeña del plan marroquí
El plan marroquí no se limita al hardware. Bajo el concepto de ‘Administración X.0’, Rabat ha desplegado Idarati.ma, un portal ciudadano respaldado por IA generativa que permite interactuar con la administración mediante comandos de voz en dialectos locales y lenguas no estandarizadas. El objetivo declarado es eliminar la barrera del idioma y del analfabetismo en la relación con el Estado.
La formación de capital humano es el otro pilar. El programa abarca desde edades tempranas —de 8 a 18 años— hasta la universidad, con escuelas de código y programas de recualificación. La estrategia identifica 13 verticales prioritarias, entre ellas sanidad, educación, agricultura, industria, y el ámbito de ‘seguridad y soberanía’.
Seghrouchni apoyó su argumento en publicaciones científicas de la revista Nature para sostener que la IA puede impulsar hasta el 79% de los Objetivos de Desarrollo Sostenible. Es el tipo de dato con el que Rabat vende su modelo ante inversores y organismos multilaterales.
Lo que España se juega en la carrera de la IA
Para España, la oferta llega en un momento delicado. El país compite por atraer inversión en centros de datos con Francia e Italia y todavía no ha consolidado una región cloud propia equiparable a las que los grandes hiperescaladores despliegan en otras geografías europeas. La propuesta de Rabat abre una vía intermedia: acceder a capacidad de cómputo barata en un vecino con energía renovable de sobra.
Aquí hay recorrido para el tejido empresarial español. Glovo ya opera en el país y las compañías de servicios digitales llevan años aprovechando el marco de offshoring. Los corredores de I+D que propone Rabat permitirían a firmas como Indra acceder a clientes institucionales marroquíes sin replicar inversión en infraestructura propia.
El riesgo no es menor. Marruecos aspira a ser el puente entre Europa, África, Oriente Medio y Estados Unidos, y esa ambición la coloca en competencia con España por la misma inversión y el mismo talento. La ministra mencionó a Portugal como socio natural en los corredores de I+D, lo que dibuja un eje ibérico-magrebí más amplio que Madrid no pilota en solitario.
La relación hispano-marroquí arrastra tensiones recientes, que la propia Seghrouchni reconoció al subrayar la ‘tradición de colaboración ancestral’. Ocho siglos de presencia andalusí y familias repartidas entre ambos países son el argumento cultural; la letra pequeña es la economía. El Mundial de 2030 marca el horizonte compartido: los monederos digitales interoperables y la conectividad del torneo serán el primer test real de si la alianza pasa del anuncio a la ejecución.




