El Brent supera los 100 dólares: el petróleo se dispara tras el plan de Trump y hunde al Ibex 35 un 0,56%

El crudo de referencia europea recupera la cota de los 100 dólares después de que Washington prepare una moratoria de 90 días a las exportaciones de gasóleo. Los productores avisan de que la medida encarecerá después los combustibles.

El Brent vuelve a superar los 100 dólares por barril y el Ibex 35 lo paga en la apertura. El selectivo ha arrancado este jueves con una caída del 0,56% hasta los 19.521,9 puntos, después de que trascendiera que Estados Unidos ultima un plan para prohibir las exportaciones de gasóleo durante 90 días.

La noticia, adelantada por Politico y difundida por Europa Press, ha devuelto al crudo de referencia europeo a una cota que apenas se había visto en los últimos meses. La medida que prepara la Casa Blanca busca abaratar la energía antes de las elecciones de medio mandato de noviembre. El mercado la lee, sin embargo, como un golpe a la oferta futura más que como un alivio real para el consumidor.

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El plan de Trump que ha disparado el crudo

La Administración estadounidense ultima una moratoria de 90 días a las exportaciones de gasóleo, según las fuentes citadas por el medio estadounidense. El objetivo declarado es reducir el coste de de la energía antes de los comicios de noviembre, donde las encuestas apuntan por ahora a una victoria contundente del Partido Demócrata. El presidente Donald Trump se inclina por anunciar la medida a finales de esta misma semana.

De salir adelante, sería la primera restricción a las exportaciones energéticas de EEUU desde que Barack Obama levantase en 2015 una prohibición a la venta de crudo que llevaba décadas en vigor. La palanca no se tocaba desde entonces.

Los datos de la Asociación Estadounidense del Automóvil sitúan el precio medio del diésel en 6,52 dólares por galón, un 76% más que hace un año y 91 centavos por encima del nivel de la semana previa. La factura en el surtidor explica la urgencia política, pero también el ruido que la medida ha levantado dentro del propio Gobierno.

Los productores de combustible se han opuesto al veto. Advierten de que cualquier beneficio a corto plazo quedaría compensado por el encarecimiento posterior de los combustibles, incluido el keroseno. Al coro de críticas se han sumado algunos congresistas republicanos y asesores de la Administración. El ala política se impuso.

El mercado no descuenta un alivio duradero: cada barril que EEUU deja de exportar es oferta que desaparece del mercado global y presión que vuelve a los precios.

Hay un matiz que conviene no perder de vista. Si el gasóleo que hoy se exporta se redirige al consumo interno, la factura energética caería en algunas regiones del país. Pero los fabricantes ajustarían a la baja los volúmenes de producción ante la pérdida de demanda extranjera. Esa oferta que se retira es la que después empuja los precios hacia arriba.

Ibex 35 y Repsol: quién gana y quién pierde con el crudo caro

El Ibex 35 ha abierto a la baja, pero la lectura interna del índice es desigual. Un barril por encima de los 100 dólares castiga a las compañías intensivas en energía —aerolíneas, transporte, industria— y beneficia a las petroleras integradas. En el selectivo español, Repsol es el termómetro directo de ese movimiento, tal y como siguen los inversores en la web de inversores de la petrolera.

Una subida sostenida del crudo suele traducirse en mejores márgenes de refino y en una revalorización de las reservas de las compañías del sector. Por eso la reacción de las petroleras tiende a ser la contraria a la del índice general. No todo el mercado lo celebra, eso sí. Una energía más cara reactiva la inflación y complica la senda de bajadas de tipos que el BCE quiere recorrer.

Repsol bolsa hoy

La OCDE ya ha puesto cifra a ese cruce de fuerzas. El organismo prevé que España crezca un 2,6%, pero advierte de una inflación enquistada por el precio del petróleo y de los alimentos. La economía aguanta. El coste de la vida no cede.

Análisis: por qué no es un episodio aislado

Hay un patrón que se repite cada vez que Washington toca el mercado energético. La política busca un efecto inmediato en el surtidor y el mercado responde con una mirada mucho más larga. La prohibición de exportaciones de gasóleo es un caso de manual. A corto plazo, desvía producto al mercado interno y contiene la subida del diésel en EEUU. A medio plazo, reduce los incentivos para producir y estrecha la oferta global. Y el Brent, que es el precio que de verdad importa a Europa, acaba recogiendo ese segundo efecto.

La comparación con 2015 no es gratuita. Aquel año, Obama levantó la prohibición al crudo y el mercado tardó poco en reequilibrar oferta y demanda. Ahora el movimiento va justo en sentido contrario: se cierra una puerta que llevaba más de una década abierta. Para el refino europeo, que compite con el estadounidense por colocar gasóleo en el Atlántico, el golpe tiene dos caras. Menos competencia, sí, pero también menos suministro en un mercado que ya venía tensionado.

En mi lectura, la medida es más una herramienta electoral que una política energética seria. Y lo digo con los datos delante: el diésel lleva un 76% de subida interanual pese a que EEUU es exportador neto. Prohibir la salida de gasóleo no va a arreglar ese dato de fondo; como mucho lo maquilla en las semanas previas al voto. El riesgo real es otro. Si el crudo se consolida por encima de los 100 dólares, el BCE tendrá que revisar otra vez su calendario de recortes y eso se notará en los valores más endeudados del Mercado Continuo.

La pregunta abierta es cuánto aguanta el Brent en esta cota. Un anuncio formal a finales de semana podría retroalimentar la subida antes de que el mercado asimile que la oferta no cambia de un día para otro. Los próximos resultados trimestrales de las petroleras europeas, previstos para finales de octubre, y la propia cita electoral de noviembre serán los dos hitos donde se mida si este episodio era un susto pasajero o un cambio de régimen en el precio de la energía.

Veredicto Merca2

Cotización: El Ibex 35 ha abierto con una caída del 0,56% hasta los 19.521,9 puntos, con Repsol entre los valores más vigilados de la sesión por su exposición directa al crudo. El índice se mueve en la parte baja del rango de las últimas semanas.

Clave técnica: El selectivo pierde los 19.522 puntos en la apertura y se descuelga del máximo anual, mientras el sector energético ejerce de contrapeso. La referencia a vigilar es el Brent cerca de los 104 dólares: si consolida por encima de los 100, el diferencial entre petroleras y el resto del índice se ensanchará en las próximas sesiones.

Apunte macro: La OCDE prevé un crecimiento del 2,6% para España, con la inflación enquistada por el petróleo y los alimentos. La prima de riesgo, en niveles contenidos, no ha reaccionado todavía al repunte del crudo, pero una escalada sostenida por encima de los 100 dólares encarecería la financiación y complicaría el calendario de recortes del BCE.


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