Switchboard, uno de los oráculos que operaban en Solana, ha anunciado su cierre definitivo. La empresa da a los desarrolladores que dependían de sus datos hasta el 25 de septiembre para migrar a otros proveedores, y les señala dos destinos concretos: Pyth y RedStone.
Conviene recordar qué hace un oráculo en una red como Solana. Un oráculo es la pieza que conecta el exterior con la blockchain: toma datos del mundo real —el precio de un activo, el resultado de un partido, la temperatura de una ciudad— y los publica on-chain para que los contratos inteligentes puedan usarlos. La etiqueta permissionless significa que cualquiera podía levantar su propio feed de datos sin pedir permiso ni pasar un proceso de admisión. Es el modelo opuesto al de Pyth, donde un grupo cerrado de publicadores institucionales firma los precios.
Switchboard apaga su oráculo: qué deja de funcionar y desde cuándo
El aviso llegó el 19 de septiembre de la mano de Switchboard Technology Labs Inc., uno de los contribuidores principales del protocolo. El comunicado no habla de un producto fallido. ‘En muchos sentidos, cripto ha ganado: hay menos necesidad de intermediarios de datos’, resume el texto, que apunta a tres presiones simultáneas. La inteligencia artificial ha abaratado la construcción de oráculos, el mercado bajista ha frenado el lanzamiento de nuevas cadenas y los presupuestos de los equipos se han encogido.
Hay un detalle que la empresa no concreta: a qué ‘exploits recientes’ se refiere ese contexto. El calendario, en cambio, no deja margen. El soporte restante termina el 25 de septiembre, apenas una semana después del anuncio, y a partir de ahí los feeds que aún dependan de esta infraestructura dejan de recibir mantenimiento.
Linera cierra el día antes y devuelve el dinero de su ronda

El golpe no fue aislado. Linera, una red de capa 1 respaldada por a16z crypto, había anunciado su cierre un día antes, el 18 de septiembre, tras quedarse sin financiación de emergencia para llegar a mainnet. Su ronda comunitaria en la plataforma Sonar reunió 848.271 USDC de 617 participantes repartidos en 69 países, por debajo del mínimo de 1,5 millones que se había fijado como objetivo. La compañía devolvió cada aportación.
Linera había levantado 12 millones de dólares en dos rondas semilla: la primera liderada por a16z crypto en 2022 y la segunda por Borderless Capital en 2023. Pese al respaldo, la red nunca llegó a operar en producción. El equipo cerrará su aplicación y su servidor de Discord, y advierte de que no puede garantizar que los puntos acumulados por los usuarios reciban ‘ninguna consideración en el futuro’.
Un oráculo no muere cuando su código falla, sino cuando su equipo deja de pagar las facturas que lo mantienen encendido.
Ambos cierres engrosan una lista que ya supera los 260 proyectos cripto desaparecidos en 2026, según el rastreador RootData. Ese registro mezcla bancarrotas, cierres anunciados y webs que llevan meses sin actividad, así que cada entrada esconde un final distinto. El mercado bajista ha ido vaciando el terreno y los hackeos han empujado a más de un equipo a echar el cierre.
El invierno cripto de 2026 y lo que revela sobre Solana
Conviene separar el ruido del patrón. Que un oráculo permissionless cierre no dice gran cosa sobre la salud de Solana, pero sí sobre la economía de su infraestructura. Pyth se ha consolidado como estándar de facto de la red: sus precios alimentan a Jupiter, Kamino o Drift, tres de los protocolos con más volumen de finanzas descentralizadas sobre Solana. Cuando el ganador absorbe la mayor parte de las integraciones, el segundo y el tercer proveedor se quedan con los feeds huérfanos y con presupuestos que no cuadran.
Eso sí, la concentración tiene coste. Si todo un ecosistema depende de un puñado de publicadores para saber cuánto vale cada activo en cada bloque, cualquier fallo en esa capa se propaga al resto. La última vez que vimos algo parecido en la infraestructura de Solana fue durante las paradas de red de septiembre de 2021 y febrero de 2022: entonces el problema no estaba en las aplicaciones, sino en la base sobre la que todas se apoyaban.
El resto del contexto es el de casi todos los ciclos. Tras el colapso de FTX en noviembre de 2022, el sector enterró a cientos de proyectos que habían vivido de capital barato. La lista de 2026 repite el guion con un matiz: ahora el dinero no escasea solo por el mercado, también porque la inteligencia artificial ha rebajado el coste de construir lo que antes era una empresa. Un equipo de tres personas puede levantar hoy, con modelos entrenados, lo que hace cuatro años exigía una ronda semilla de 12 millones.
Queda una fecha por delante. El 25 de septiembre Switchboard apaga el último soporte y los desarrolladores que aún no hayan migrado se quedan sin feeds. Habrá que ver cuántas integraciones acaban en Pyth por pura inercia y cuántas, en RedStone. Es un detalle pequeño que dice bastante sobre cómo se reparte el poder en la infraestructura de una red que aspira a procesar pagos institucionales.




