Ucrania lanza su mayor ataque con drones contra Moscú: 300 derribados y una refinería en llamas

Moscú atribuye la ofensiva al intento de boicotear las elecciones parlamentarias, las primeras desde 2022. Las refinerías rusas acumulan ya meses de ataques ucranianos que tensionan el mercado global del diésel.

El mayor ataque con drones contra Moscú desde 2022 deja tres muertos y una refinería en llamas. He revisado las cifras que han difundido las autoridades rusas y las que manejan las fuentes ucranianas, y la distancia entre unas y otras explica buena parte de esta guerra.

La ofensiva se produjo en la última jornada de las elecciones parlamentarias rusas, las primeras desde la invasión de febrero de 2022. Ucrania lanzó cientos de aparatos contra la capital y su región, y Moscú respondió con un recuento que, como viene siendo habitual, no encaja con el que manejan sus propios analistas independientes.

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Los datos: más de 300 drones derribados y tres muertos

  • Más de 300 drones derribados sobre Moscú y su región, en el mayor ataque contra la capital desde el inicio de la guerra.
  • El alcalde, Serguéi Sobianin, elevó la cifra a más de 1.600 artefactos interceptados en todo el país, 450 de ellos hacia la capital, aunque los recuentos oficiales rusos tienden a inflarse.
  • Al menos tres muertos, entre ellos una mujer de 44 años y un hombre de edad avanzada, en incidentes separados.
  • 400 personas evacuadas tras el impacto de un dron en un edificio de 21 plantas, según el gobernador de la región, Andréi Vorobiov.

La refinería de Moscú, en el distrito de Kapotnya, sufrió daños en una de sus instalaciones, según confirmó el propio Sobianin. Los servicios de emergencia se desplazaron a la zona y, en esta ocasión, no se reportaron víctimas en el complejo. El recinto ya había sido alcanzado en meses anteriores.

«El ataque sin precedentes se planificó claramente con el objetivo de perturbar las elecciones. El enemigo no lo ha conseguido.» — Serguéi Sobianin, alcalde de Moscú, mensaje publicado en Telegram el 20 de septiembre de 2026

Las elecciones legislativas, primeras desde 2022, se han celebrado con un censo restringido a partidos afines al Kremlin y con votación organizada también en territorios ucranianos ocupados. Pocos rusos dudan de que Rusia Unida volverá a ganar, pero el resultado funcionará como termómetro del apoyo real a la guerra.

Flamingo, Pelican y la ofensiva contra el refino ruso

refinería Kapotnya

Volodímir Zelenski aseguró que entre los objetivos alcanzados figura una de las «instalaciones clave de la industria petrolera» rusa y que en el ataque se emplearon misiles de crucero Flamingo, de fabricación nacional y con alcance suficiente para llegar a Moscú. También mencionó el Pelican, presentado en un primer momento como un misil balístico de corto alcance y descrito horas más tarde por fuentes militares como un dron de ala fija. La confusión sobre la identificación del arma se mantuvo durante toda la jornada.

Canales de Telegram ucranianos y rusos difundieron imágenes de lo que presentaron como restos de un Flamingo hallados en la región de Moscú, aunque no fue posible verificarlo de forma independiente. Ruslan Leviev, responsable del grupo de investigación de fuentes abiertas Conflict Intelligence Team, sostuvo que los restos probablemente procedían de ese misil. La empresa Fire Point, responsable del arma, desarrolla además el FP-9, con un alcance superior a 800 kilómetros y una prueba de vuelo prevista para este otoño.

El ataque deja en evidencia el anuncio que Donald Trump hizo el lunes, cuando aseguró que Ucrania y Rusia habían acordado no golpear sus respectivas infraestructuras energéticas. La campaña ucraniana contra el refino ruso se ha intensificado en los últimos meses y ha dejado fuera de servicio una parte significativa de la capacidad del país, con escasez de derivados, subidas de precios y colas en las gasolineras de regiones repartidas por once husos horarios.

Lo que veo en el calendario electoral

Lo que veo aquí no es un ataque improvisado. Kiev ha convertido el refino ruso en su principal palanca de desgaste: cada parada técnica forzada reduce ingresos fiscales del Kremlin y genera fricción interna en forma de colas y precios altos. El calendario electoral añade un componente simbólico que Moscú no puede ignorar, y explica la reacción inmediata del alcalde, que atribuyó la ofensiva a un intento de desestabilizar la votación.

Sin embargo, quedan dos contradicciones sin resolver. La primera es el alto el fuego anunciado por Trump: si existía un acuerdo para no atacar infraestructuras energéticas, ya no está en vigor, y nadie ha explicado quién lo rompió. La segunda es el recuento. La diferencia entre los 1.600 aparatos que reclama Sobianin y las estimaciones independientes dificulta medir la eficacia real de la defensa aérea rusa y, por tanto, calibrar cuánto daño ha llegado a tierra. El recuento electoral de esta semana y la respuesta militar de Moscú serán los dos indicadores que seguiré con más atención.

🌍 El impacto en España y Europa

El impacto en España llega por la vía energética. Cada refinería rusa fuera de servicio tensa el mercado global de gasóleo y, con él, los costes del transporte, la pesca y la industria españolas.

  • Inflación: un gasóleo más caro en la eurozona se traslada al IPC español con retraso y complica la recta final del BCE hacia el 2%.
  • Euríbor: si el BCE aplaza recortes por el repunte energético, las hipotecas variables españolas notarán menos alivio del previsto en las próximas revisiones.
  • Empresas: el transporte de mercancías y el sector primario, muy sensibles al precio del combustible, son los primeros en notar la tensión.
  • Gas: una escalada que alcanzara infraestructuras de exportación rusas devolvería volatilidad al TTF y a la factura energética europea.

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