Cerealto entra en números rojos con 5,3 millones de pérdidas y tensiona el precio de cereales y galletas

El fabricante de marca blanca crece un 9% en ventas, hasta los 574 millones, pero los gastos financieros de 15,5 millones lo arrastran a pérdidas. La firma vende su negocio de pasta y concentra la estrategia en galletas, cereales y snacks, con presión al alza en el precio del lin

El fabricante de marca blanca Cerealto cerró 2025 con pérdidas de 5,3 millones de euros pese a vender un 9% más. La presión financiera obliga a reorganizar el negocio y puede tensar el precio de cereales y galletas en el súper.

Un fabricante de marca blanca en números rojos

Las cuentas depositadas en el Registro Mercantil y recogidas por El Economista pintan el giro exacto. En 2024 la empresa ganó 1,2 millones de euros; un año después, el resultado neto cae a terreno negativo. La facturación sube de 526 a 574 millones de euros, un 9% más, mientras el resultado bruto de explotación (ebitda) avanza solo hasta 42,5 millones, unos 2,2 millones por encima del ejercicio anterior. Vamos a los números.

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El grupo atribuye la mejora al mayor volumen de toneladas vendidas en los negocios de mayor margen y a las medidas implantadas para elevar la eficiencia. El problema no está en la fábrica, sino en la caja: los gastos financieros alcanzaron 15,5 millones de euros, y esa factura convierte el crecimiento operativo en pérdidas. La deuda se sitúa en 168,7 millones de euros.

Cerealto no vende bajo su propia enseña en el supermercado. Fabrica para la marca del distribuidor, la etiqueta que compone una parte creciente de la cesta básica en España. Eso convierte sus números en un termómetro de los costes que viajan hasta el precio por kilo de cereales, galletas, tortitas de maíz y arroz. Cuando un proveedor de este tamaño pierde pulmón, las negociaciones con las cadenas se endurecen. La fábrica no está en crisis.

En España, la marca de distribuidor es estructural en las categorías de desayuno y no un nicho. Hablamos del producto que la mayoría elige cuando compara un lineal. Por eso una cuenta de resultados de un fabricante como Cerealto se lee también como un aviso para las cadenas que compran sus galletas y cereales. El origen de la etiqueta no es inocuo: si el proveedor pierde pulmón, el supermercado negocia con más dureza.

La apuesta por la eficiencia no ha evitado el golpe. La compañía destinó 51,8 millones de euros a inversión en activos fijos en 2025, dentro de un plan que supera los 106 millones desde junio de 2022. Los recursos se concentran en capacidad productiva, tecnología, modernización de fábricas y eficiencia energética. En paralelo, refuerza su presencia en Estados Unidos con la compra del 60,1% de Fresca Holding Company, fabricante de snacks con sede en Colorado, formalizada el 30 de octubre.

La fábrica no está en crisis: son los gastos financieros de 15,5 millones los que convierten un negocio que crece en pérdidas.

La otra cara es la desinversión. En febrero de 2026 acordó vender Cerealto Pasta VB3 y la fábrica de Venta de Baños a la portuguesa Cerealis Produtos Alimentares; la operación sigue pendiente de condiciones suspensivas. La estrategia queda clara: concentrar el crecimiento en galletas, cereales, tortitas de maíz y arroz y snacks. Menos ramas, más foco en las categorías con más rotación.

Qué hay detrás: deuda, inversión y refinanciación

La reordenación financiera es el punto clave. En marzo de 2026 la compañía firmó una financiación sindicada de hasta 110 millones de euros, repartida en dos tramos de 50 y 60 millones y con vencimientos en 2031 y 2032. Dispuso primero de 82,5 millones, destinados en buena parte a amortizar el préstamo participativo que mantenía con Adare Finance. Gana aire, pero el coste de la deuda seguirá restando mientras no se recorte el pasivo.

A efectos prácticos, el margen bruto mejora con esfuerzo, y sin embargo la cuenta final sigue en rojo. La clave no es si se venden más toneladas, sino cuánto cuesta financiar cada kilo que sale de la fábrica. Mientras esa factura siga por encima de los 15,5 millones, la rentabilidad neta quedará expuesta, aunque el ebitda vuelva a crecer en 2026. El negocio no va mal en términos industriales: la cifra de negocio crece y el ebitda gana 2,2 millones. Pero una cuenta de resultados no se lee solo por el margen operativo; los acreedores cobran primero, y en este caso cobran más de lo que el grupo gana después de operar.

Cerealto números rojos

📊 Las cuentas de Cerealto en un vistazo

Indicador20242025
Facturación526 millones574 millones
Resultado neto1,2 millones-5,3 millones
Ebitda40,3 millones*42,5 millones
Gastos financieros15,5 millones

Para el comprador, lo que importa no es el balance, sino el PVP. La combinación de costes financieros y márgenes estrechos encarece la renovación de contratos con los supermercados. Si la presión persiste, el alza puede aparecer en la marca blanca de cereales y galletas, la opción que muchos eligen precisamente porque es más barata. La letra pequeña del lineal es la que mejor cuenta esta historia.

El impacto real en el precio del súper

La gran pregunta es si el comprador verá subir el ticket. Conviene ser prudente: la fuente no fija una subida concreta. Las cuentas muestran tensión, no un traslado automático. La distribución española trabaja con contratos a medio plazo y la marca del distribuidor compite sobre todo por precio, una subida brusca haría caer volumen.

El precedente de la inflación alimentaria de 2022 y 2023 sirve de espejo. Cuando los proveedores aprietan, las cadenas amortiguan parte del golpe con promociones y escalonamientos. Ahora el contexto es distinto: hay más moderación en la demanda y el consumidor mira con lupa el precio por kilo. En ese tablero, un fabricante que encaja pérdidas pierde poder para absorber un nuevo aumento de materias primas sin trasladarlo. El precio manda.

El matiz importante: no todas las galletas ni todos los cereales se comportarán igual. Las categorías de más rotación y menos diferenciación serán las primeras en notar la presión, mientras que los snacks y las referencias premium pueden ofrecer más margen. Para el comprador, la herramienta sigue siendo la misma: leer el precio por kilo, comparar marca blanca y dejar el folleto en segundo plano. Menos folleto, más etiqueta. Como en todo análisis empresarial aplicado al consumo, conviene tomar la información como contexto y no como consejo financiero.

🛒 El Veredicto de Compra

  • Compara el precio por kilo: la tensión del fabricante puede aparecer primero en cereales y galletas de marca blanca; no asumas que la de distribuidor siempre baja.
  • Mira la composición antes que el envase: en categorías de desayuno, el dato útil es el coste por 100 gramos o por kilo, no el tamaño de la caja.
  • Diferencia entre presión y subida: las cuentas de Cerealto explican una posible tensión, pero no garantizan un encarecimiento; espera a ver el lineal y compara enseñas.

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