MET Group y Shell han firmado un contrato de suministro de GNL a largo plazo que garantiza a la compañía suiza acceso a volúmenes del portfolio estadounidense de la petrolera, en plena volatilidad energética con el Brent en 107 dólares.
Los términos del acuerdo entre MET y Shell
El acuerdo ha sido cerrado entre MET International, la división de comercialización mayorista del grupo suizo, y la anglo-neerlandesa Shell. En virtud del contrato, Shell suministrará a MET gas natural licuado procedente de su cartera estadounidense durante un período de varios años. La operación refuerza el acceso de MET a un suministro flexible de GNL de Estados Unidos, al tiempo que respalda la ambición de la firma europea de abastecer a sus clientes con volúmenes estadounidenses, lo que redunda en una mayor seguridad de suministro y diversificación de la cartera.
La colaboración entre ambas compañías no es nueva, pero este contrato de compraventa (SPA) supone un paso adicional en la relación estratégica. Según el comunicado, el acuerdo “refuerza aún más la estrategia de diversificación del suministro de MET” y permite a la compañía reducir su exposición a la volatilidad de los índices europeos del gas, gracias a soluciones de fijación de precios indexadas al Henry Hub estadounidense.
Una relación estratégica que se consolida
El nuevo SPA se apoya en precedentes recientes. En julio de 2024, MET y Shell firmaron un acuerdo de compra de GNL FOB (Free-On-Board) con una duración de diez años, que garantizaba el acceso a largo plazo al GNL estadounidense. En febrero de 2026, ambas empresas profundizaron su cooperación mediante un memorando de entendimiento firmado en Washington D. C. para explorar nuevas oportunidades de suministro y comercialización destinadas a mejorar la seguridad energética de Europa. Este último contrato es, precisamente, uno de los resultados de aquel memorando.

La demanda de estrategias de adquisición de gas más diversificadas crece a medida que el mercado energético se fragmenta. Para MET, el acceso al GNL estadounidense se ha convertido en una prioridad: los suministros vinculados al mercado americano permiten ampliar las opciones de abastecimiento y reducen la dependencia de los índices europeos, como el TTF holandés. La indexación al Henry Hub, referencia del gas en Estados Unidos, aporta una cobertura natural frente a los picos de precios en Europa, algo especialmente relevante cuando el Brent cotiza en 107 dólares.
La diversificación del suministro de GNL estadounidense no es opcional para las comercializadoras europeas; es la nueva geografía del gas.
El encaje en la estrategia europea de diversificación
Este acuerdo no es un hecho aislado en el sector. Compañías como TotalEnergies, Naturgy o Repsol llevan años reforzando su capacidad de importación de GNL desde Estados Unidos, en un contexto marcado por la reducción de los flujos rusos y la búsqueda de alternativas estables. La firma del SPA entre MET y Shell refuerza una tendencia: las utilities europeas están cerrando acuerdos a largo plazo con productores estadounidenses para blindar su suministro.
Para Shell, el contrato supone asegurar un cliente de largo plazo para su creciente cartera de GNL estadounidense, mientras que para MET implica un paso más en su expansión como comercializador mayorista. La compañía suiza, con sede en Zug, está construyendo una cartera de suministro cada vez más global, y este acuerdo le permite ofrecer a sus clientes europeos productos indexados al Henry Hub, una opción que gana atractivo en momentos de alta volatilidad.
El detalle relevante es que el acuerdo no especifica volúmenes ni contraprestación económica, lo que subraya su carácter estratégico por encima del puramente comercial. Ambas partes prefieren no desvelar las cifras concretas, algo habitual en este tipo de contratos de suministro a largo plazo, donde la flexibilidad y la seguridad priman sobre el precio cerrado.
📊 Las Claves para el Inversor
- Qué vigilar: La evolución de los precios del GNL estadounidense y del Henry Hub en los próximos trimestres, así como el ritmo de ejecución del contrato por parte de Shell.
- Reacción del valor: Al tratarse de un acuerdo estratégico sin cifras, el impacto directo en la cotización de Shell es limitado; la atención del mercado seguirá en la evolución del Brent y de los márgenes del negocio de GNL.
- Precedente sectorial: El acuerdo replica el modelo de otros grandes contratos entre utilities europeas y productores estadounidenses, como los firmados por Naturgy o Repsol en los últimos años, que han permitido estabilizar sus costes de aprovisionamiento.




