Grayscale ha estrenado un producto pensado para que los asesores financieros ofrezcan criptomonedas sin tener que gestionar cada activo. En su nueva cartera modelo Digital Assets Next Gen, la firma de gestión de activos digitales reserva un 26,11% a XRP y deja fuera a Bitcoin. Es la segunda posición más relevante, solo por detrás de Ethereum.
El lanzamiento, comunicado este lunes, se apoya en una idea sencilla: una cartera modelo funciona como una receta publicada. Grayscale elige los ingredientes y sus porcentajes; el asesor simplemente copia esa mezcla en las cuentas de sus clientes mediante los fondos cotizados de la propia empresa. La gestora no cobra una comisión adicional por usar estos modelos, según detalla la página oficial de Grayscale, y los fondos incluidos tienen una comisión media del 0,23%.
Qué es una cartera modelo y cómo se reparte
La cesta del modelo Next Gen, con datos a 31 de agosto, se concentra en tres nombres. Ethereum lidera con un 42,34%, seguido de XRP con el 26,11% y Solana con un 21,09%. Entre los tres acaparan cerca del 89% de la cartera. Hyperliquid, una blockchain centrada en trading cuyo fondo Grayscale solo listó en junio, aporta un 5,76%. Chainlink, Avalanche y Sui completan la mezcla.
Grayscale limita cualquier activo al 40% del modelo y reequilibra los porcentajes cada tres meses. De hecho, Ethereum ya ha superado ese umbral desde que el modelo arrancó el 27 de julio. La norma existe para evitar que una sola posición domine el conjunto, aunque en la práctica la apuesta sigue estando muy inclinada hacia ether y XRP.
Más allá del diseño, el rendimiento cuenta una historia con matices. El modelo acumula una ganancia neta del 30,69% desde finales de julio, apenas cinco semanas de historia con un agosto muy fuerte. Sin embargo, seis de los siete fondos que alimentan la cartera cotizan por debajo de su precio inicial. El Grayscale XRP Trust, por ejemplo, está un 38,51% por debajo de su precio de lanzamiento y vendió 180 millones de dólares en tokens durante el primer semestre con pérdidas realizadas, según datos difundidos en agosto.
Diseñar una cartera concentrada en dos activos y llamarla ‘Next Gen’ es una apuesta tan legítima como arriesgada.
XRP negocia en torno a 1,42 dólares, con un avance cercano al 5% en el día, y ocupa la quinta posición por capitalización de mercado. Ese dato no borra los números rojos de los vehículos de Grayscale. El mercado parece premiar la idea de empaquetar altcoins sin Bitcoin, pero los fondos que respaldan la estrategia todavía no han dado beneficios a los inversores que entraron en su lanzamiento. Los asesores que copien el modelo asumen que ese potencial de revalorización se materialice más adelante.
Por qué deja fuera a bitcoin y qué papel juega XRP
Según explicó Laurie Katz, directora global de distribución de Grayscale, los asesores buscan cada vez más formas de incluir criptoactivos en las carteras de sus clientes sin tener que construir y mantener asignaciones activo por activo. La gestora aspira a cubrir esa demanda con un producto llave en mano, una de las razones por las que el modelo Digital Assets Next Gen excluye a bitcoin: se dirige a quienes quieren exposición a activos emergentes, no al activo más maduro del ecosistema.
Eso sí, la decisión convierte la cartera en una gran apuesta por ether y XRP bajo otro nombre. Si los asesores ven en Next Gen una vía para diversificar en activos emergentes o simplemente un puñado de altcoins sin bitcoin determinará cuántos clientes acaban replicando este modelo. La demanda por este tipo de soluciones crece a medida que la regulación europea MiCA ofrece más claridad a los distribuidores financieros.
La comodidad del asesor se paga con concentración
El lanzamiento de Grayscale recuerda a otros episodios en los que la industria financiera ha empaquetado activos de moda para facilitar su distribución. Ya ocurrió con los fondos temáticos de tecnología en bolsa o, dentro del cripto, con cestas de finanzas descentralizadas en 2020 que prometían exposición sencilla a un sector emergente. La lección suele ser la misma: el envoltorio atractivo no elimina los riesgos del activo subyacente.
Aquí el riesgo principal es la concentración. Tres proyectos suman casi el 89% de la cartera y el modelo apenas supera las cinco semanas de historia. Además, la paradoja es evidente: la estrategia muestra una ganancia del 30%, pero los fondos que la componen siguen en negativo desde su lanzamiento. Eso puede deberse a que el modelo reequilibra trimestralmente o a que el buen agosto de Ethereum y XRP ha impulsado la valoración, pero el historial es demasiado corto para sacar conclusiones.
Con todo, la propuesta tiene sentido para un asesor que quiere ofrecer cripto sin asumir la responsabilidad de elegir moneda a moneda. La comisión media del 0,23% es razonable y el límite del 40% introduce cierta disciplina. La incógnita es si el mercado aceptará una cartera sin bitcoin que, en la práctica, depende de dos nombres. Si XRP o Ethereum tropiezan, el modelo no tendrá mucho refugio.





