
CCOO y UGT exigen al Gobierno que apruebe ya la reforma que impediría a las empresas absorber la subida del salario mínimo interprofesional (SMI) a 1.221 euros con los pluses salariales. La norma salió a audiencia pública en febrero y sigue sin llegar al Consejo de Ministros.
El SMI de 2026 quedó en 1.221 euros brutos al mes. Pero hay un detalle que decide quién nota de verdad esa subida: las reglas de compensación y absorción de pluses.
Hoy, un trabajador que cobra 1.250 euros brutos al mes (1.150 de salario base más 100 de plus de nocturnidad) no ve subir su nómina cuando el SMI aumenta, porque su sueldo total ya supera el mínimo legal. La subida queda absorbida por ese complemento.
Eso es lo que CCOO y UGT quieren cambiar. Y no es una cuestión menor para quien contrata: si el cambio sale adelante, la empresa tendrá que elevar el salario base hasta el mínimo legal sin comerse el plus de nocturnidad, con un coste laboral adicional en cada nómina afectada.
Qué es la absorción de pluses y por qué importa este cambio
La absorción o compensación de pluses es una práctica avalada por el Tribunal Supremo: permite que los complementos salariales (nocturnidad, peligrosidad, productividad, antigüedad) sirvan para cumplir el mínimo legal.
Traducido: si el salario base queda por debajo del SMI, la empresa puede usar esos pluses para completar la cantidad legal y no tocarse el resto de la nómina. Para Patricia, que cobra 1.150 de base y 100 de plus, la subida del SMI no se traduce en más dinero.
La reforma no sube el SMI por sí sola, pero decide cuántas nóminas lo notarán de verdad.
La reforma que exigen los sindicatos blindaría el valor de los complementos: salario base por un lado, pluses por otro. Eso multiplicaría el número de trabajadores afectados por cada subida del SMI, hoy situada en unos 2,5 millones de personas.
Impacto real para pymes y autónomos con empleados a cargo
Para un negocio pequeño, el efecto no es simbólico. Si no puedes absorber, cada trabajador con pluses te obliga a revisar la base y sumar la subida del SMI al complemento que ya pagabas. La factura crece en términos de coste laboral directo.
El ejemplo de Sandra aclara la diferencia actual: si cobraba solo 1.150 euros de base y no hacía turnos de noche, la subida del SMI sí la alcanza de lleno y su nómina sube. Su compañera de al lado, con el mismo salario base pero con plus, no. La reforma eliminaría ese agravio, a cambio de encarecer las plantillas.
La CEOE se opone con un argumento que conviene conocer: la negociación colectiva es la que debe fijar salarios y complementos, no una norma que altere esa autonomía. Los tribunales, de momento, dan la razón a la patronal.
El error más caro ahora mismo es anticiparse: hoy la absorción sigue permitida y avalada. Cambiar conceptos antes de que la norma aparezca en el BOE puede generar desajustes en nómina y reclamaciones internas.

Una reforma atascada que condiciona la próxima subida del SMI
Trabajo colgó el borrador en audiencia pública el pasado febrero. Seis meses después sigue sin llegar al Consejo de Ministros, a la espera del dictamen del Consejo de Estado, que puede tardar hasta dos meses. La negociación del SMI de 2027 ya está encima de la mesa.
Aquí se cruzan dos medidas: una cifra de subida y una regla de reparto. La mayoría de las pymes paga más cada año por el SMI, pero hasta ahora el impacto se concentra en quienes menos complementos cobran. Con la reforma, el aumento llegaría a más nóminas y con mayor coste por contrato.
El resultado más probable es un SMI de 2027 con un incremento por encima del 5%, como apuntan los sindicatos, y una negociación condicionada por este compromiso. Si no se aprueba la reforma, CCOO ya ha avisado de que no firmará el acuerdo, algo que no ocurre desde 2019.
Para el pequeño empleador, el calendario de esta reforma no es un capricho político. Si la norma llega antes de cerrar el presupuesto de 2027, habrá que rehacer cálculos de plantilla; si se queda en el cajón, la presión se traslada al convenio.
Conviene seguir el BOE y el dictamen del Consejo de Estado. Si la reforma avanza por real decreto, los empleadores tendrán que revisar conceptos salariales y presupuestar el alza desde el primer día, no solo en la subida del mínimo.
Guía rápida del trámite
- 📅 Plazos: La reforma sigue pendiente de aprobación; el Consejo de Estado puede tardar hasta dos meses en dictaminar, sin fecha garantizada.
- ✅ Requisitos clave: Afectará a empleadores con trabajadores que cobren complementos salariales y con salario base por debajo del SMI de 1.221 euros brutos.
- 🌐 Dónde solicitarlo: No es un trámite de solicitud; el texto saldrá en el BOE si el Consejo de Ministros lo aprueba.
- 💰 Importe o coste: El SMI vigente es de 1.221 euros brutos al mes; el coste laboral exacto dependerá de cada convenio y tipo de plus.
- ⚠️ Error a evitar: Anticipar cambios salariales antes de que la norma se publique en el BOE puede provocar desajustes en nómina.




