Los depósitos a un año pagan ya hasta el 3,5% y las cuentas remuneradas superan el 2% por primera vez en dos años. La subida de tipos del Banco Central Europeo (BCE) ha encendido una batalla por el ahorro familiar que parecía apagada desde 2024.
El movimiento supone un giro relevante para los ahorradores españoles, acostumbrados en la última década a rentabilidades cercanas a cero. Según recoge Cinco Días, los plazos fijos a doce meses alcanzan ya el 3,5% en las ofertas más agresivas, mientras que ABC sitúa el umbral de las cuentas remuneradas por encima del 2% por primera vez desde hace dos años.
La subida de tipos del Banco Central Europeo es el detonante. El organismo ha mantenido una política monetaria restrictiva para contener la inflación de la eurozona, y las entidades ya trasladan parte de esa subida al pasivo. La banca sube la rentabilidad de depósitos y cuentas, tal y como resume Expansión.
La banca eleva el precio del ahorro
Durante los doce últimos meses, la oferta de productos de ahorro se había mantenido contenida en la gran banca española. Los bancos de mayor tamaño apostaron por la vinculación comercial en lugar de pagar por el pasivo. Ahora la estrategia cambia: el ahorro se ha convertido en un activo escaso por el que hay que competir.
Las cuentas remuneradas, un producto que llegó a estar prácticamente desaparecido, vuelven a aparecer en los escaparates financieros. El 2% supone una barrera psicológica que se supera por primera vez desde 2024. Para una familia con 20.000 euros ahorrados, la diferencia entre una cuenta a tipo cero y una remunerada al 2% equivale a 400 euros brutos al año.
Sin embargo, la oferta no es homogénea. Las mejores rentabilidades siguen concentradas en entidades que buscan crecer en captación, no en la gran banca. Esa es una diferencia fundamental que el ahorrador debe vigilar.
La banca tradicional ya no compite solo por el crédito; compite por el ahorro de las familias y esta vez los clientes tienen donde elegir.
Trade Republic aprieta con el 2,53%
Trade Republic, el neobróker alemán con licencia bancaria, ha sido de los más rápidos en mover ficha. La entidad elevó la remuneración de su cuenta al 2,53% para trasladar a sus clientes la última subida del BCE, según adelantó El Economista. No es un detalle menor: los jugadores digitales llevan meses apretando a la banca tradicional en la captación de ahorro.
La pelea por los depósitos de ahorro y las cuentas remuneradas se ha intensificado, tal y como recoge elDiario.es. Las entidades compiten por captar pasivo estable. El contexto es propicio para que el ahorrador recupere algo de poder de negociación.
Las entidades de menor tamaño y los bancos digitales están siendo los más agresivos. Su necesidad de captar depósitos es mayor: no tienen la red de oficinas ni la base de clientes de la gran banca. Por eso pagan más. La pregunta es si el cliente está dispuesto a mover su dinero y renunciar a la oficina a cambio de 100 o 200 euros extra al año.
Yo he seguido de cerca estos movimientos y hay un patrón que se repite: los bancos tradicionales suben las rentabilidades a regañadientes, siempre a la zaga de los neobancos. La captación de pasivo se ha convertido en una carrera contrarreloj para mantener la liquidez sin ceder demasiado margen.
Aun así, la rentabilidad media de los depósitos en España sigue por debajo de la de otros países de la eurozona. Es una diferencia histórica que veremos si se estrecha en los próximos meses. La guerra del pasivo no ha hecho más que empezar.

La rentabilidad real del ahorro sigue en juego
La carrera por el pasivo tiene una lectura estructural que conviene no perder de vista. Durante los años de tipos cero, la banca española se acostumbró a financiarse casi gratis: le bastaba con la liquidez depositada en cuentas a la vista para sostener el negocio crediticio. La subida del precio oficial del dinero alteró ese equilibrio. Las entidades necesitan ahora depósitos a plazo para dar estabilidad a su estructura de financiación, y y el ahorrador lo sabe.
No obstante, hay un matiz relevante. El 3,5% de los depósitos a un año sigue por debajo de la inflación acumulada en algunos trimestres recientes, por lo que la rentabilidad real del ahorro no está garantizada. Las cuentas remuneradas al 2,53% ofrecen liquidez inmediata, pero también un rendimiento que no cubre la cesta de la compra en todos los casos.
Creo que el siguiente hito del sector será la respuesta de los grandes bancos. Santander, BBVA y CaixaBank tendrán que decidir en las próximas semanas si igualan las ofertas de los neobancos o asumen una sangría de clientes. La banca tradicional lleva años lanzando campañas de captación de nóminas y apelando a la vinculación comercial. Ahora el cliente tiene la opción de exigir un precio por su dinero. Eso cambia el tablero.
El ahorrador español ha tardado en despertar de años de tipos cero, pero cuando se mueve, lo hace en bloque. La próxima campaña de captación de pasivo marcará qué entidades conservan el terreno ganado y cuáles pierden la partida por no subir a tiempo la rentabilidad de su oferta. Habrá que seguir con atención las cifras de captación del tercer trimestre.





