Bitcoin aguanta los 78.700 $ frente a la Fed: el mercado ya descuenta una subida de tasas

El IPC subyacente de agosto subió tres décimas y disparó al 87% la probabilidad de un alza en la reunión del 15 y 16 de septiembre. Los inversores vinculan la fortaleza del crudo y la recuperación del empleo a un giro restrictivo de la Reserva Federal.

Bitcoin cotiza cerca de los 78.700 dólares, una subida cercana al 2% en 24 horas, después de que la inflación estadounidense sorprendiera al alza. El mercado de futuros otorga una probabilidad del 86,9% a que la Reserva Federal suba los tipos en su reunión del 15 y 16 de septiembre, según la herramienta CME FedWatch Tool.

El dato que ha movido el tablero es el IPC de agosto. La inflación subyacente, que excluye alimentos y energía, subió un 0,3% mensual, una décima por encima de lo que esperaban los economistas. La gasolina subió un 3,9% en un solo mes. Y el mercado laboral aguantó: en agosto se crearon 162.000 empleos, el desempleo se mantuvo en el 4,1% y la tasa de participación subió.

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Con esos datos sobre la mesa, no sorprende que los operadores hayan reforzado sus apuestas. En julio, tres funcionarios del FOMC —el comité de la Fed que decide la política monetaria de Estados Unidos— votaron a favor de subir los tipos. Ahora, la herramienta de futuros ve casi nueve de cada diez opciones de que el Comité Federal de Mercado Abierto mueva ficha al alza. Hace solo unas semanas, el escenario dominante era mantener los tipos.

Un IPC caliente y la sombra de Warsh

El giro tiene un protagonista inesperado: Kevin Warsh. Llegó a la presidencia de la Fed el 22 de mayo con el respaldo de Donald Trump, que llevaba meses pidiendo dinero barato. Desde entonces, Warsh no ha recortado los tipos ni una sola vez. Powell sí bajó tres veces a finales de 2025, pero la nueva dirección del banco central se ha encontrado con una inflación que no cede del todo.

La Casa Blanca y el mercado no lo interpretan igual. Kevin Hassett, jefe del Consejo Económico Nacional, sostiene que la inflación subyacente está en el 1,6% en una ventana de tres meses, una métrica más suave que la del IPC anual. UBS ya espera dos subidas de tipos este año, y la gasolina, un componente muy visible, ha encendido las alertas entre los operadores.

Daniel Lacalle, economista jefe de Tressis, advirtió en X que subir los tipos ahora iría contra el doble mandato de la Fed: estabilidad de precios y máximo empleo. Su argumento es directo: un repunte de la energía no se corrige con tipos más altos, pero sí puede frenar la creación de empleo. En agosto, la economía estadounidense creó 162.000 puestos de trabajo, una señal de que el mercado laboral se recupera despacio.

El mercado ha pasado de esperar recortes a anticipar una Fed restrictiva; para bitcoin, ese cambio de régimen pesa tanto como cualquier noticia puntual.

Otro dato relevante: Powell terminó 2025 con tres recortes, pero Warsh ha optado por la cautela. Donald Trump sigue pidiendo tipos cercanos al 1%, una postura que choca con el consenso de los mercados. Según Jeremy Siegel, profesor de Wharton, las presiones de la Casa Blanca y la cercanía de las elecciones legislativas son de lo poco que frena a la Fed.

Por qué bitcoin resiste pese a las subidas de tipos

precio bitcoin hoy

Bitcoin descendió en la reacción inicial al IPC, igual que el oro, pero recuperó posiciones en cuestión de minutos. Esa recuperación no elimina el riesgo, pero sí evidencia que el apetito por bitcoin no ha desaparecido. El comportamiento también sugiere que una parte del mercado ya había interiorizado la posibilidad de una Fed más dura. No es un simple rebote técnico: los inversores están reasignando sus expectativas de liquidez global.

La lógica es clara. Bitcoin se comporta como un activo sensible al precio del dinero: cuando los tipos están bajos, el dinero busca rentabilidad en activos de mayor riesgo; cuando el banco central aprieta, los inversores reducen la exposición. En 2022, la Reserva Federal subió tipos a gran velocidad y los activos digitales sufrieron una de sus peores rachas.

La diferencia en esta ocasión es que el mercado ya descuenta la subida antes de que ocurra. No hay sorpresa, salvo que la Fed opte por mantenerse quieta o por subir más de lo previsto. Ese matiz es el que puede mover a bitcoin en los próximos días.

La gran incógnita para bitcoin: liquidez frente a precios rígidos

Para el inversor cripto, la Reserva Federal importa más que cualquier narrativa técnica. Cuando el dinero es barato, los activos de riesgo tienden a subir; cuando el banco central aprieta, el margen se estrecha. En 2022, la Fed emprendió la subida de tipos más rápida en décadas y el bitcoin cayó con fuerza. No fue el único factor, pero marcó el tono del ciclo.

Esta vez, sin embargo, el encaje es distinto. La inflación de agosto está ligada en buena medida a la energía, no a un exceso generalizado de demanda. Si la Fed reacciona con una subida de tipos, corre el riesgo de enfriar la economía sin resolver el encarecimiento de la gasolina ni los alquileres. Eso es precisamente lo que advierte Lacalle y parte de los analistas.

La incógnita no se resolverá en un solo día. El FOMC vota el miércoles 16 de septiembre y la decisión llegará con una actualización de previsiones. Para bitcoin, el escenario más relevante no es si la Fed sube 25 puntos básicos (0,25 puntos porcentuales), sino qué mensaje lanza sobre los próximos meses. Si confirma dos subidas más este año, la presión sobre los activos de riesgo aumentará. Si deja la puerta abierta a mantener tipos, el rebote puede consolidarse.

De momento, bitcoin aguanta. Que lo haga tras un dato de inflación caliente dice más del posicionamiento del mercado que de una mejora fundamental. El listón está en la reunión de esta semana.


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