Tom Lee, estratega de Wall Street y presidente de BitMine Immersion Technologies, espera doce meses alcistas para el mercado cripto. Su optimismo convive con una cartera de ether en números rojos: la firma acumula pérdidas latentes valoradas en 5.000 millones de dólares.
Lo dijo en una entrevista con Wealthion, donde defendió que lo peor del ciclo ya ha pasado. El dinero prestado desapareció, según su lectura, y el calendario que siguen muchos operadores para medir los ciclos del sector estaría cerca de tocar fondo.
Qué dice Tom Lee
El estratega de Fundstrat Global Advisors considera que los próximos 12 meses serán ‘realmente alcistas’ para las criptomonedas. Argumenta que el 10 de octubre del año pasado, la amenaza de aranceles del 100% a China provocó la mayor liquidación apalancada que ha visto el sector: más de 19.000 millones de dólares en posiciones financiadas con dinero prestado desaparecieron en un solo día.
Desde su punto de vista, ese episodio marcó el punto de salida del apalancamiento y preparó el terreno para una recuperación. Hoy, Bitcoin cotiza cerca de 77.315 dólares, casi un 39% por debajo del récord de 126.000 dólares que tocó días antes de aquella liquidación. Ethereum ha subido un 3,2% en 24 horas hasta rondar los 2.533 dólares.
Lee maneja un calendario de ciclos de cuatro años, un ritmo que muchos traders usan para intentar identificar los mínimos del mercado. Ese patrón suele vincularse al halving, la reducción a la mitad de las recompensas que reciben los mineros de Bitcoin cada cuatro años. Según su lectura, el fondo del ciclo cripto será el próximo mes. No lo formula como consejo de compra, sino como marco de referencia para un horizonte de 12 meses.
El optimismo de Lee vale tanto como su exposición: 5,93 millones de ether con minusvalías latentes.
La tesis de la tokenización y sus números
La idea central de Lee es la tokenización, es decir, trasladar acciones, bonos y fondos a blockchains en lugar de depender de los actuales sistemas bancarios. Es algo parecido a convertir el título de propiedad de una casa en un archivo digital que puede transferirse en minutos, no en días. Su cálculo: si se mueven 100 billones de dólares en activos y se conserva el 1% como ingreso, hablaríamos de 1,1 billones de dólares al año. Valorado como un negocio convencional, el resultado sería un premio de 20 billones de dólares.
El problema es que ese ejercicio supone que los activos realmente se mueven. Iggy Ioppe, director de inversiones de Theo, califica de ‘teatro de tokenización’ envolver un activo y dejarlo guardado sin actividad real. Los datos de BeInCrypto Research recogen 60.000 millones de dólares en blockchain hasta el 31 de mayo, el 56% sin una transferencia semanal.
Por eso, la cifra de 20 billones de dólares suena más a techo aspiracional que a valoración probable. Las comisiones reales que generan hoy las infraestructuras blockchain apenas alcanzan una fracción de ese mercado. Dicho de otro modo, hay una distancia notable entre el mercado potencial que describe Lee y la actividad que hoy reflejan las métricas. Cosas que pasan en 2026.
El contexto que Lee no anuncia
Nada de este análisis es neutral. BitMine, la empresa que preside Lee, posee 5,93 millones de ether, con minusvalías latentes de 5.000 millones de dólares, según informó BeInCrypto este mes. En agosto, Lee afirmó que el miedo podría empujar a Bitcoin hasta los 150.000 dólares.
Fundstrat ha recomendado una asignación del 2% en criptomonedas durante más de una década. Según Lee, en las cuentas de clientes que la adoptaron, el cripto ya representa más del 85% del portafolio. Esta cifra, aun sin verificar de forma independiente, explica por qué sus previsiones generan tanta expectación: no es un observador neutral.
La historia del sector está llena de predicciones fallidas. En 2022, el colapso de Terra y la quiebra de FTX demostraron que la confianza puede evaporarse en semanas, incluso con actores institucionales dentro. Ahora, la tokenización y la regulación son la promesa, pero la liquidez sigue concentrada en pocas manos.
La próxima prueba la pondrá Washington el martes, cuando se vote si la CLARITY Act entra en debate para dar a la CFTC el control del mercado cripto. Si la tokenización deja de ser una promesa y gana actividad real, las cuentas de Lee pueden salir. Si no, el teatro de la tokenización seguirá sin llenar butacas.




