La demanda eléctrica de los centros de datos crece a un ritmo del 75% interanual en algunos meses. Redeia lo confirma en su Índice Red Eléctrica y lo sitúa sobre la mesa del regulador justo cuando el Gobierno tramita un Real Decreto que rechazan numerosas patronales.
El IRE encadena seis meses con crecimientos de entre el 40% y el 77%
El consumo de la actividad encuadrada en el CNAE 63 —infraestructura informática, tratamiento de datos, hosting y otros servicios de información— encadena seis meses con avances mensuales de entre el 40% y el 77%. En julio, su aportación al crecimiento interanual de los grandes consumidores alcanzó seis décimas, el triple de lo que sumaba en marzo, según los datos recogidos por elDiario.es.
El matiz importa. Héctor de Lama, director técnico de la Unión Española Fotovoltaica (UNEF), recuerda que estos datos solo muestran variaciones, no gigavatios hora. El CNAE 63 no aparece todavía entre los veinte sectores que más consumen electricidad en España. Son centros de procesamiento de datos que empezaron a tramitarse hace años y a construirse hace dos o tres, antes del auge actual de la inteligencia artificial.
En julio, el IRE de grandes consumidores —corregidos el calendario laboral y la temperatura— creció un 4,2% interanual. La industria aportó un 6,3% y los servicios un 0,8%. Dentro de ese agregado, el CNAE 63 avanzó un 55,1% interanual, más que ningún otro sector. Solo la metalurgia, con un peso mucho mayor en el consumo total, superó su repercusión: añadió 2,1 puntos al incremento de los últimos doce meses tras crecer un 10,8%.
La lectura de De Lama es clara. Hay pocos centros de datos: basta con que la metalurgia aumente su consumo para que la demanda total se mueva. Con los centros de procesamiento de datos no ocurre aún lo mismo. La cifra es alta. Y persistente.
El sistema eléctrico necesita absorber excedentes renovables, pero el filtro regulatorio puede espantar la inversión que los utiliza.
El IRE se elabora a partir de unos 23.800 centros de consumo que en 2024 representaron una demanda bruta de 96.137 gigavatios hora, el 45,4% del total. La muestra es amplia y su corrección de calendario y temperatura la hace comparable entre meses.
El borrador del Real Decreto suma rechazos de patronales y autonomías
El texto que prepara el Ejecutivo ha concitado el rechazo de los gobiernos autonómicos de Aragón, Extremadura y Madrid y de la patronal del sector, Spain DC, que cifra en 67.000 millones de euros la inversión en riesgo. También lo critican Ametic, la patronal de las eléctricas aelec, APPA, AEE y la Fundación Renovables.
La principal crítica del sector energético es la exigencia de un 80% renovable hora a hora. La patronal de las eléctricas insiste en en que un centro de datos funciona de manera prácticamente continua, mientras que la generación solar y eólica es variable; cumplir esa ratio obligaría a contratar una cantidad desproporcionada de nueva potencia y almacenamiento.
La firma BauWatch, especializada en videovigilancia móvil con IA, aporta otro dato: de los más de 10 GW de proyectos anunciados en España y Portugal, apenas 1,2 GW están hoy en construcción o ya construidos. El debate está servido.
En Europa, la Agencia de Cooperación de los Reguladores de la Energía (ACER) ha advertido de que la demanda de centros de datos supera la oferta de electricidad en Portugal. El Gobierno luso concluye que el aumento proyectado crece mucho más rápido que los recursos necesarios para satisfacerlo, aunque ACER cree que Lisboa podría sobreestimar el déficit al no tener plenamente en cuenta los recursos que podrían entrar por la frontera española.

Por qué la demanda de datos puede ser el revulsivo del sistema eléctrico
En mi lectura, la aceleración del CNAE 63 es una señal genuina, pero resulta prematuro tratarla como un cambio estructural en la demanda eléctrica española. Seis décimas de repercusión sobre el crecimiento anual de los grandes consumidores son relevantes, no determinantes. El sector no ha recuperado todavía los niveles previos al colapso de la burbuja inmobiliaria de 2008, y los centros de datos pueden ser un revulsivo; no una sustitución de la industria electrointensiva.
La contradicción del borrador es evidente. Pretende cribar la burbuja de peticiones sin proyecto detrás —una demanda especulativa que presiona la red—, pero la exigencia de renovables hora a hora puede trasladar el riesgo de ejecución a los promotores. El resultado posible no es un filtro fino, sino un freno a la inversión en un país que presume de costes renovables competitivos. La cifra que maneja Spain DC, 67.000 millones de euros, no es menor.
Conviene mirar el contexto internacional. La Comisión Económica de la ONU para Europa advierte de que el consumo mundial de centros de datos podría pasar de 485 teravatios hora en 2025 a 950 en 2030, alrededor del 3% de la demanda global. Rystad eleva esa participación al 4% en 2035 y calcula que la mitad de los proyectos no se construirán por problemas de acceso a la red, suministro o permisos. España compite contra ese filtro físico, no solo contra el regulatorio.
Veredicto Merca2
Cotización al cierre o apertura: La sesión del 10 de septiembre no registra un giro en el sector eléctrico: Redeia y las utilities del IBEX se mueven con variaciones inferiores al 1% en la apertura.
Clave técnica: El consumo del CNAE 63 todavía no figura entre los veinte sectores que más gigavatios hora aportan a la red, por lo que el impacto en el valor de mercado de Redeia es aún limitado pese a los crecimientos porcentuales.
Apunte macro: La Comisión Económica de la ONU para Europa calcula que el consumo mundial de centros de datos pasará de 485 TWh en 2025 a 950 TWh en 2030, cerca del 3% de la demanda eléctrica global.





