El crudo ha vuelto a superar la barrera de los 100 dólares y, según describió Negocios TV, el estrecho de Ormuz registró el lunes pasado un tránsito mínimo de apenas cinco petroleros. Sobre ese tablero, el canal reunió al profesor Eduardo Irastorza y al experto en seguridad Carlos Hugo Fernández Roca para preguntarles si Oriente Medio se encamina hacia una escalada regional o hacia un conflicto nuevo.
La tesis que sobrevoló el programa es incómoda. Lo que Irán pretende, explicó Irastorza, es regionalizar la guerra. Y en ese movimiento entran actores como Arabia Saudí, Pakistán o Yemen, lo que cambia el cálculo de Washington a pocas semanas de dos citas electorales.
Un barril por encima de los 100 y un paso al borde del cierre
Durante la conversación, Negocios TV subrayó que el petróleo cotiza por encima de los 100 dólares y que el galón de combustible supera los cinco dólares, con un alza de dos dólares en dos años. Para el consumidor estadounidense, que depende a diario del vehículo, ese incremento se traduce en malestar.
El estrecho de Ormuz concentra alrededor del 20% del crudo comercializado y del gas natural mundial, recordó Irastorza. Sin embargo, el lunes pasado apenas cinco petroleros consiguieron transitar por esa vía. Esto convierte el cobro del peaje pretendido por la Guardia Revolucionaria iraní en una de las líneas rojas que Estados Unidos no está dispuesto a tolerar.
El juego de la gallina entre Washington y Teherán
Irastorza describió el conflicto desde la teoría de juegos, en concreto desde el juego de la gallina. Dos actores han colocado líneas rojas sobre la mesa y ninguno quiere ser el primero en ceder. Según su análisis, esta dinámica aleja cualquier salida negociada.
El inicio de la guerra, fechado por los invitados el 28 de febrero, dejó una advertencia temprana: el 60% de la cúpula militar y política iraní quedó neutralizada en un solo día. Y aun así, sostuvo el canal, el cambio de régimen no se produjo. Para Irastorza, ese objetivo solo podría alcanzarse con botas estadounidenses sobre el terreno, una línea roja que Donald Trump no quiere cruzar para evitar oleadas de ataúdes.
‘La única certeza es cuándo inicia el conflicto y cómo lo inicia, pero no cómo acaba’
— Eduardo Irastorza, en Negocios TV
Sanciones, inflación y la Guardia Revolucionaria
La presión económica de Washington sobre el régimen iraní es intensa. La moneda local cotiza en mínimos históricos y la inflación ronda el 66% anual, según los datos citados por Negocios TV. Sin embargo, Irastorza advirtió de que el régimen está atomizado y que la Guardia Revolucionaria Islámica concentra el poder real.
Estados Unidos ha atacado cinco petroleros y ha sancionado a un banco turco que operaba con la Guardia. El objetivo, explicó el profesor, es doble: asfixiar económicamente al régimen y golpear directamente a quienes toman decisiones. Pero ni siquiera ese daño parece suficiente para lograr el cambio de régimen que buscan Washington y Tel Aviv.
Pakistán, Arabia Saudí y la tentación de una guerra localizada
La disposición de Pakistán a unirse a Arabia Saudí no es mas que un síntoma de ese realineamiento, advirtió Irastorza. Islamabad no da un paso sin consultar con Estados Unidos, su principal proveedor de armamento. Además, entrar en ese eje le permitiría disputar el liderazgo del mundo islámico frente a Arabia Saudí, Egipto o Turquía, con una ventaja nada simbólica: es el único de esos actores con armas nucleares.
Un golpe en Yemen, razonó el analista, no es un golpe en Irán pero sí un golpe a Irán. Yemen es un estado en guerra civil permanente y en conflicto con Arabia Saudí. Ahí se pueden lograr victorias más fáciles que en un desembarco masivo en Ormuz, que exigiría miles de soldados estadounidenses. Si los ataques hutíes se dirigieran contra barcos en Bab el-Mandeb, añadió, incluso China podría sentirse perjudicada.
Elecciones intermedias y la solución irónica que conviene a Trump
Las elecciones intermedias en Estados Unidos llegan el 3 de noviembre y las israelíes el 27 de octubre. Negocios TV subrayó que ningún líder puede cerrar el conflicto en términos desfavorables antes de esa cita. Para Irastorza, la solución de Trump puede ser, irónicamente, que la guerra vaya a más.
La idea es contraintuitiva: generar un conflicto lo bastante calibre como para que solo el presidente pueda resolverlo. Entonces, los votos acudirían a su dirección. Eso no está exento de riesgos. El análisis del canal apunta a que también es una oportunidad geopolítica para Israel, que podría consolidar su posición antes de que la ventaja tecnológica y militar se desvanezca con el paso del tiempo.
No comparto del todo la lectura de que una guerra más amplia sea una apuesta ganadora; la historia reciente de Oriente Medio está llena de conflictos que desbordaron a sus autores. Pero la advertencia de Irastorza merece atención: cuando se escalan las líneas rojas, el control inicial se pierde. Veremos en las próximas semanas si las urnas apuestan por la contención o por el riesgo calculado.
Puedes ver el análisis completo en el vídeo original de Negocios TV en YouTube.
Aquí tienes el vídeo:





