SINTEF estima que el silicio recuperado de paneles solares retirados sostendría entre 35,6 y 62,9 GW de nueva fotovoltaica en la Unión Europea en 2040, según el estudio del instituto noruego.
La estimación, basada en módulos de silicio cristalino al final de su vida útil, traduce el residuo en materia prima: la UE podría generar entre 71,4 y 125,8 kilotoneladas de silicio secundario para esa fecha. Es el rango que, según los autores, permite fabricar una capacidad equivalente.
SINTEF es uno de los mayores institutos de investigación independientes de Europa, con sede en Noruega. Su equipo no habla de una promesa: habla de un flujo de material recuperable que, con las condiciones industriales adecuadas, reduciría la dependencia del silicio primario.
La cifra: hasta 63 GW de fotovoltaica con silicio recuperado
Nagarajan Somi Ganesan, investigador de SINTEF Industry, detalla que los módulos retirados contienen un silicio útil si la recogida y el refinado alcanzan los niveles proyectados. El estudio convierte residuos en capacidad de fabricación solar. La letra pequeña manda.
No se trata de una central ni de un parque: son gigavatios de capacidad de fabricación. La diferencia importa. El dato mide cuánta nueva producción fotovoltaica podría sostenerse con silicio recuperado en la UE, no cuánta electricidad generará un proyecto concreto.
El cuello de botella no es el reciclaje, son los lingotes y las obleas
El estudio lo dice sin rodeos: la capacidad europea de lingotes y obleas sigue siendo el freno principal. Sunwaf planea 20 GW en España, con construcción prevista para 2027 y operación comercial a principios de 2029. En Italia, la planta de 3 GW ligada a BEE Solar o Huasun no ha podido confirmarse.
La actividad documentada de Huasun en Italia ronda 1 GW de producción de módulos y células tándem, no capacidad de lingotes y obleas. Para el investigador, si estos proyectos se materializan, el silicio recuperado ayudaría a reducir la dependencia del silicio primario que hoy concentra la cadena global.
El material recuperado tiene una pureza actual de 2N-3N, válida para aleaciones de aluminio-silicio y siliconas. Llevarlo a grado polisilicio exige construir capacidad de mejora y refinado a a escala industrial. Esa es la condición que separa el uso de bajo valor del de alto valor fotovoltaico.
El silicio ya está en Europa; lo que falta es la cadena de lingotes y obleas que lo devuelva al panel solar.
El trabajo asume una eficiencia de recuperación del 75% y de refinado del 75% para elevar el material a grado polisilicio. No es la práctica actual. Los propios autores aclaran que son valores plausibles basados en literatura publicada. El dashboard interactivo EoL-PV permite variar ambas cifras y observar el efecto sobre las proyecciones.
📊 Impacto ecológico en cifras
- Silicio secundario: entre 71,4 y 125,8 kilotoneladas se podrían recuperar en la UE para 2040.
- Capacidad potencial: de 35,6 a 62,9 GW de nueva fabricación fotovoltaica con ese silicio.
- Residuos brutos: entre 4,63 y 10,63 millones de toneladas de módulos al final de su vida útil en 2040.
- Equivalencia tangible: la mitad de los módulos recogidos con menos de 15 años se destinaría a una segunda vida de al menos 10 años.

Residuos netos frente a residuos brutos: la metodología importa
Los autores reportan residuos netos, no brutos. La diferencia es relevante: los residuos brutos estimados van de 4,63 a 10,63 millones de toneladas en 2040, en línea con los 5,0 a 9,8 millones de toneladas de otras previsiones.
Para calcular el neto asumen un 85% de tasa de recogida y que la mitad de los módulos recogidos con menos de 15 años se reacondiciona para una segunda vida de al menos 10 años. Esos paneles no entran en el flujo de residuos del periodo 2020-2040, lo que reduce las cifras finales.
Preguntado por qué supuesto pesa más, Somi Ganesan responde que la segunda vida manda: retrasa la generación de residuos más allá de 2040, mientras que la recogida solo afecta a la fracción que entra en el sistema formal.
Lo que este hallazgo empuja en la cadena solar europea
El trabajo se publicará en el volumen de diciembre de 2026 de Solar Energy Materials and Solar Cells. El equipo firma con Birgit Ryningen, Berhane Darsene Dimd, Yijiang Xu y Martin Bellmann. Aporta una base cuantitativa a la conversación sobre autonomía industrial y economía circular fotovoltaica.
Europa ya tiene demanda solar y una base de reciclaje incipiente. El reto no está en la falta de residuos, sino en que la fabricación de lingotes, obleas y el refinado a grado polisilicio siguen sin despegar. La comparación con las previsiones de Kastanaki muestra que el estudio no es optimista por generación bruta, sino más afinado en la metodología neta.
El matiz de las eficiencias separa este hallazgo de un titular triunfalista: un 75% de recuperación y un 75% de refinado no es la práctica vigente. Es una hoja de ruta plausible. El compromiso no es la acción. Si la cadena europea no invierte en esa capacidad, el silicio recuperado acabará en aleaciones y siliconas, no en nuevos paneles.
Un panel fabricado con silicio recuperado reduce presión minera y residuos, siempre que exista la industria que cierre el ciclo. El dato de SINTEF es la palanca: hasta 63 GW de capacidad aguardan a que esa cadena exista.
🌍 El Impacto Real para el Futuro
- Beneficio medible: entre 71,4 y 125,8 kilotoneladas de silicio secundario podrían sostener de 35,6 a 62,9 GW de nueva fotovoltaica en la UE en 2040.
- Modelo que cambia: el residuo de panel solar deja de ser un problema para convertirse en materia prima de la propia industria fotovoltaica.
- Para las próximas generaciones: cada panel reciclado reduce la dependencia del silicio primario y alarga la vida útil de los recursos, con datos verificables sobre la cadena.




